ángeles
Reseña: Ángeles caídos + El mundo del mañana
21 ene 2016
Seis semanas han pasado desde que los ángeles descendieron a la Tierra... y la arrasaron por completo. Ahora ellos son ellos quienes gobiernan casi todo el territorio y los humanos se han convertido en unos simples sirvientes.
El mundo tal y como lo conocemos se encuentra sumido en un caos y desesperación: los pocos sobrevivientes hacen lo que sea - literalmente - por sobrevivir. El hambre, el abandono y las enfermedades están a la orden del día y cruzarse en el camino de una de estas criaturas aladas puede ser lo último que hagas en la vida. Penryn lo sabe y por eso, cuando se encuentra en medio de una pelea entre ángeles solo atina a esconderse. Pero, ¿qué hacer cuando uno de esos guerreros secuestra a su hermana minusválida y la aleja de sus brazos? ¿Qué hacer cuando la única pista que le queda es un ángel herido, con las alas rotas, tirado en medio de un charco de sangre? Penryn no lo piensa mucho y decide tomar cartas en el asunto: las alas de ese ángel por la vida de su hermana, ¿Acaso no es un buen trato?
¿Creías que los ángeles eran las criaturas más hermosas y bondadosas de la literatura? Olvídense de eso. Tal vez lo primero sea cierto (lo es, seamos sinceros) pero empecemos a dudar de lo siguiente. En Ángeles caídos Susan Ee nos presenta un mundo post-apocalíptico en el que la supervivencia humana ya no depende de los propios humanos, donde la maldad de los ángeles podría equipararse a la de los demonios y donde los sentimientos no tienen cabida porque matar puede ser la única opción posible. Es en este mundo donde vive Penryn, nuestra protagonista y es en este mundo en el que tendrá que lanzarse a una búsqueda que muchos consideraría un camino hacia una muerte segura. La única baza que le queda es que el trato que está a punto de sellar con esa criatura celestial funcione porque si no... sino su vida puede llegar a ser más corta de lo que imaginaba.
Pero al ver la televisión, siempre podías decirte que no era real, aunque estuviera en todos los telediarios durante días.Sin embargo, ahora no había modo de negar que esto era real. Hombres con alas. Ángeles del Apocalípsis. Seres sobrenaturales que pulverizaron el mundo moderno y asesinaron a millones, quizá incluso billones, de personas.Y aquí está uno de estos horrores, justo frente a mí.
Reseña: Días de sangre y resplandor
14 jul 2014
+ Datos del libro | Lee los primeros capítulos
Días de sangre y resplandor nos lleva a reencontrarnos con Karou, nuestra protagonista de pelo azul que ahora se encuentra inmersa en la guerra contra los ángeles. Ella, que ha descubierto que en su otra vida fue la dulce Madrigal, ahora tiene como misión continuar con la tarea de Brimstone de traer a la vida nuevas quimeras capaz de pelear por su estirpe. Pero cada vez hay menos quimeras y muchas de las que quedan ni siquiera son aptas para una guerra. Los ángeles los superan en número, en estrategia y mientras Karou se debate entre seguir los planes de Thiago para crear un ejército capaz de entrar a la batalla, Akiva va en busca de una esperanza con la cual poner fin al eterno enfrentamiento entre ambas razas. ¿Es acaso el amor que se tenían tan fuerte como para poder soportarlo todo?
Si la primera parte de esta fantástica trilogía me dejó completamente maravillada, con esta segunda entrega solo puedo decir que Laini Taylor ha logrado escribir un libro impresionante, de esos que te llevan a retorcerte los dedos de la tensión e incertidumbre y desear que acabe (pero a la vez no) para saber qué ocurrirá con los protagonistas. Los personajes se ven arrastrados a una vorágine de sentimientos: miedo, angustia, impotencia, desolación, pero también una pequeña chispa de amor revestida de rencor, de la amargura que supone verse traicionado por alguien a quién creías amar. Karou y Akiva siguen contándonos su historia desde sus respectivos puntos de vista, pero ahora el romance se queda en un segundo plano para dar paso a la guerra, a la crueldad en la que ambas criaturas prefieren verse inmersas antes de claudicar ante el otro. Los secundarios tampoco se quedan atrás y poco a poco empiezan a tener una mayor relevancia en la historia, cada uno con sus matices, su sello propio de personalidad. Y eso, creo yo, es lo que más me gusta de esta trilogía: lo complejos y bien perfilados que son cada uno de los personajes, cada uno actuando según sus propios beneficios, cada quién tratando de salvarse a sí mismo y a quienes le rodean ¿Cómo no adorar una obra tan bien construida? ¿Cómo no vivir la novela a través de ellos, si es casi como si estuvieras en su lugar?
Nuevamente, quiero destacar la pluma de Laini Taylor: precisa pero musical, adictiva, juvenil, cargada del sentimiento que quiere transmitir. Creo que es la pluma ideal para contar una historia trágica como esta, para dar uno y más giros completamente inesperados, para llevar al lector a través de Marruecos y Eretz con una ambientación rica y detallada, para darnos un vistazo de la lucha interna de las quimeras por sobreponerse pero también para ser testigos del resquebrajamiento que puede sufrir la jerarquía de los ángeles. No me imagino a Días de sangre y resplandor contada de otra forma ni con otra prosa porque la de Laini Taylor es, sencillamente, perfecta para la novela.
En cuanto al final... ¡qué final! Dejarnos de esa manera es una crueldad que me he visto obligada a soportar durante casi doce meses. ¿Qué será de una de mis protagonistas preferidas y del ángel que llegó a encandilarme en la primera novela? ¿Qué será de la adorable Suzanna, de Mik y del entrañable Ziri? He esperado más de un año, unas pocas semanas no es mucho tiempo. Pero con tantos halagos, creo que está de más decirles que espero Sueños de dioses y monstruos con demasiadas ansias. Sé que Laini Taylor no decepcionará y espero que el que sigue sea el broche de oro que necesito para una de las trilogías que se ha convertido en mi favoritas de todos los tiempos.
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Reseña: Hush, Hush
30 ene 2013
Hush, Hush
Serie Hush, Hush (1 de 4) · Ediciones B
Enamorarse no formaba parte de los planes de Nora Grey. Nunca se había sentido especialmente atraída por sus compañeros de instituto, a pesar de los esfuerzos de su mejor amiga, Vee, para encontrarle una pareja. Así era hasta la llegada de Patch. Con su sonrisa fácil y sus ojos que parecen ver en su interior, Nora se siente encandilada por él a pesar de sí misma.Tras una serie de encuentros aterradores, Nora no sabe en quién confiar. Patch aparece allí donde va y parece saber más sobre ella que su mejor amiga. Imposible decidir si debe darse por vencida y sucumbir a sus encantos, o salir huyendo y esconderse. Y cuando intenta encontrar algunas respuestas, descubre una verdad que es más perturbadora que nada de lo que Patch le hace sentir. Porque Nora está en medio de una ancestral batalla entre los inmortales y los que han caído, y cuando se trata de escoger bando, la elección equivocada puede costarte la vida.
Un juramento sagrado
Un ángel caído
Un amor prohibido
Las criaturas paranormales empezaron a invadir el panorama literario desde hace ya buen tiempo. Hay para todo tipo de gustos: vampiros, hombres lobo, ángeles, demonios, sirenas y creo que hasta fantasmas. Hush, hush no es la excepción y aunque está llena de tópicos, al final terminó cumpliendo mis expectativas (que no eran muchas ni altas, tan solo buscaba un libro para relajar la mente luego de los exámenes finales).
Nora Grey tiene dieciséis años y no necesita (ni quiere) un chico a su lado. Le basta con su alocada amiga Vee, con los típicos problemas de la escuela y con una madre que nunca está en casa. Pero cuando aparece Patch Cipriano en su vida las cosas empiezan a cambiar bastante... comenzando por el hecho de que hay alguien que va tras ella y pretende acabar con su vida. ¿Quién puede ser? ¿Acaso es el misterioso y sexy Patch? ¿O quizás Elliot, un chico extraño que apareció de manera inesperada y parece haberse quedado prendado de ella?
-Estoy seguro de que eso es ilegal –contestó con calma.-Tu carpeta estaba vacía. No contenía nada. Ni la cartilla de vacunación.Ni siquiera fingió sorpresa. Se reclinó en el asiento, sus ojos relucientes como la obsidiana.-¿Me estás diciendo que temes que te contagie algo? ¿Sarampión o paperas?-Te estoy diciendo que te veo venir y quiero que lo sepas. No has engañado a todo el mundo. Voy a averiguar qué tramas y te dejaré al desnudo.- Es lo que más deseo.
Como ya dije, Hush, hush es una novela que destila tópicos en casi todas sus páginas: Nora es la típica protagonista que va a sus anchas por la vida porque su madre trabaja fuera de la ciudad y su padre murió cuando era pequeña. No hay nadie (o casi nadie) quién le ponga límites y sale de casa cuando quiere para verse con quién quiere. Eso es algo que me disgusta mucho de varios libros de literatura juvenil: que los padres brillen por su ausencia. ¿Con cuántas novelas de este tipo nos hemos topado en estos últimos años? Varias, de aseguro.
También está la muy usada clase de biología (que en este caso, de clase tiene muy poco). A este paso, voy a terminar creyendo que en Estados Unidos solo enseñan ese curso, gimnasia y a veces matemáticas. Y el emparejamiento obligatorio por parte del profesor entre el chico nuevo y la protagonista para que la historia surja. Y un montón de cosas más que - para quienes ha leído Twilight y similares - les resultará bastante conocido... y cansino.
No es que el libro no me haya gustado; decir que me ha desagradado sería mentirles. Lo que pasa es que no soporto a Nora. Ella misma dice ser una chica normal, pero no lo demuestra en su manera de comportarse y las situaciones inverosímiles en las que se mete. Me pareció una protagonista sin carácter, egocéntrica, muchas veces superficial y que de inteligente no tiene mucho puesto que su forma de salir de los problemas es un tanto peculiar (véase la manera de indagar sobre Patch o su disfraz poco creíble en el restaurante). Vamos, una completa Mary Sue.
Si bien es cierto que la idea que usa Becca Fitzpatrick en su historia no es la más original del mundo, sí creo que puedo explotarla más y convertir su libro en uno un poco más consistente. Quizás añadir más datos históricos o mitológicos, dar un poco de personalidad a Nora, quitar los intentos de asesinatos bastante malos y sobre todo, lanzar un rayo que parta en dos a Vee (la mejor amiga de nuestra protagonista. Aunque con amigas así, a nadie le haría falta enemigos).
Finalmente, a favor de la historia está esa narración sencilla y fresca que ayuda a que el libro se lea de un tirón, sin que el lector se llegue a aburrir (soportar o no a Nora ya es otra cosa). El giro final inesperado es otro punto bueno que vale la pena rescatar, ya que da una nueva perspectiva de la historia. Y por último, como me he quedado con muchas dudas respecto a Patch, a los ángeles caídos y a la "ancestral batalla ente inmortales y caídos" que promete la sinopsis, creo que me leeré el siguiente tomo, Crescendo. Eso sí, tendré que reunir toda la paciencia posible para pasar algunas horas junto a nuestra
En conclusión, Hush, hush puede no ser un libro con una idea novedosa y original, pero tiene una prosa ágil que engancha (aunque no enamora) y que - si como yo buscas una novela para pasar el rato -se puede llegar a disfrutar.
Reseña: Hija de humo y hueso
21 ago 2012

Hija de humo y hueso
+ Datos sobre el libro | Lee los primeros capítulos
Una vez fue una niña inocente que jugaba con las plumas en el suelo de la guarida de un diablo. Pero ahora aquella inocencia había desaparecido
Desde que era un bebé, Karou siempre ha vivido entre dos mundos: en el nuestro y en el de ellos. Asentada en Praga y estudiante de arte, siempre fue una chica misteriosa con una aparente imaginación desbordante, que plasmaba hermosos dibujos de quimeras en los innumerables cuadernos de bocetos. Lo que la gente de su alrededor no sabía, era que esos dibujos representaban seres que existían de verdad y que constituían la única familia conocida de Karou. Pese a que nunca supo la verdad de su origen, la chica ve en Brimstone (más conocido con El traficante de deseos) a una especie de padre y por ello colabora desde pequeña llevando y trayendo recados por todas partes del mundo.
El taller de Brimstone es un lugar fascinante: no es más grande que una habitación, pero lo que ahí en realidad se hace es para Karou un completo misterio. Solo sabe lo que ve: grandes y montones frascos repletos de dientes de todo tipo de criaturas, clasificado por algún criterio que ella desconoce. Pero lo que realmente aviva su curiosidad, es saber porqué en los últimos meses Brimstone ha requerido cada vez más de ellos y cual es su uso. A pesar de que ella creció en el taller de la quimera y ese siempre será su hogar, últimamente está teniendo algunos altercados con Brimstone. Sea porque sus ganas de fisgar son cada vez más incontenibles, sea porque ella siempre tiene que dejar a un lado su vida de chica normal en Praga para viajar por el mundo a través de las puertas del taller o sea porque el pago que recibe por sus trabajo son simples scuppies (los deseos más pequeños y casi insignificantes).
Karou era piel de nata, preciosas piernas, pelo largo y azulado, ojos de estrella de cine mudo, movimientos como versos de un poema y sonrisa de esfinge. Su rostro, además de ser bello, estaba lleno de vida, tenía la mirada luminosa y alegre, y ladeaba la cabeza igual que un pájaro, con los labios juntos y una danza en sus ojos negros que sugería algo secreto y misterioso. Karou era misteriosa. Aparentemente no tenía familia, nunca hablaba de sí misma y era una experta en eludir preguntas. Además, era una caja de sorpresas. Sus bolsillos siempre estaban repletos de objetos curiosos: antiguas monedas de bronce, dientes, tigres de jade del tamaño de la uña de un pulgar. Hablaba yoruba con fluidez, llevaba un cuchillo escondido en la bota, nada la asustaba, y por supuesto, las cicatrices de su abdomen, tres marcas brillantes, sólo podían ser heridas de bala.
- ¿Quién eres?- le había preguntado algunas veces Kaz, cautivado, y ella respondía con nostalgia:
- Realmente, no lo sé.
Reseña: El ángel caído
16 abr 2012
Dios mío. Eso fue lo único que pude decir cuando terminé de leer el libro. Dios mío. Lo repito por que se lo merece y lo repetiría una y mil veces más, pero voy a cansarlos y no tendrán ganas de leer la reseña que estoy segura no hace justicia al libro. No quiero agobiarlos pero ¡tienen que leerlo! No hacerlo sería desperdiciar una obra maestra, perderse de una historia magnífica relatada con una pluma ágil y afilada. Nalini Singh no se corta en nada y lo dice todo sin pudor, sin recelos. No es la primera novela adulta que leo, pero me sentí como si lo fuera. Después de leer El ángel caído les aseguro que no volverán a ver a los vampiros con los mismos ojos. Mucho menos a los ángeles y arcángeles.
En un mundo donde los vampiros, los ángeles y los humanos conviven de forma pacífica, Elena es una cazadora del Gremio. Su agudo sentido del olfato -superior al de otros cazadores - le ayuda a rastrear la esencia de los vampiros huidizos a los que debe atrapar y devolver a sus amos. Le gusta su trabajo y lo disfruta, pero ser la mejor en lo que hace no siempre conlleva a algo bueno. Sus habilidades no han pasado desapercibidas para Rafael, el poderoso arcángel que gobierna la ciudad de Nueva York, que ahora la busca porque tiene una misión para ella. Elena se resiste al comienzo, sabe que eso no puede traer nada bueno. Seguir la pista a un ángel caído no puede ser fácil, menos aún cuando este tiene una abrumadora sed de sangre y va dejando cadáveres a su paso. Su frágil vida de mortal pende de un hilo, pero el arcángel no le da otra opción. Tendrá que confiar en sus instintos de cazadora para encontrar al escurridizo Uram antes que este le encuentre a ella y decida eliminarla por frustrar su planes de conquistar al mundo.
Los arcángeles son seres despiadados y crueles que ven a los humanos como simples juguetes prescindibles. Elena lo sabe muy bien y por eso siempre trata de mantener la distancia con Rafael, pese a que es sexy, cautivador y de sus preciosas alas desprende un polvo afrodisíaco. La curiosidad del arcángel por la cazadora es algo inusual, pero la chica trata de no imaginar cosas que no son. La tensión sexual entre ellos es constante y la lucha de la joven por no caer en las redes del arcángel cada vez le está costando más.
Rafael pone de nervios a Elena y lleva hasta el límite su capacidad de controlarse.
Elena le abre a Rafael nuevas puertas a sentimientos prohibidos para una criatura como él.
Aunque tratan de negarlo ¿lograrán estar juntos o el mal podrá con ellos?
El ángel caído es una obra disfrutable, exquisita desde la primera página hasta la última. Con una protagonista tozuda, valiente, obstinada y que defiende sus propios ideales y un árcangel que no hace más que intentar quebrantar esa coraza en la que ella se ha envuelto la historia no podía ser mejor. Nalini Singh quebrantó los esquemas de vampiros y ángeles que tenía: ahora no son más como Edward Cullen (tan perfecto que empalaga) sino que serán como Dmitri, oscuro, tentador y cuya existencia no es ningún secreto. Los ángeles ya no serán seres bondadosos rodeados de aureolas, sino implacables criaturas a los que muerte alguna no remuerde la conciencia. Sangre, muertes, peleas, tensión sexual no resuelta, secretos. Encontrarás todo esto y más en las cuatrocientas y pocas páginas de la novela (y quedará corto, les aseguro).
Si aún no has leído nada de romántica adulta, este bien podría ser el libro que te inicie en el género. Pero advertidos quedan, hay escenas que hasta queman las páginas. Si ya has tenido el placer de probar novelas de esta categoría, les aseguro que este es un libro deliciosamente perfecto y hasta llegarán a amar a nuestro caprichoso protagonista de blancas y doradas plumas. Es, sin duda, una novela que marcó un antes y un después en mi vida y por haber logrado tal cosa, ya tiene un lugar privilegiado en mi estantería.
En un mundo donde los vampiros, los ángeles y los humanos conviven de forma pacífica, Elena es una cazadora del Gremio. Su agudo sentido del olfato -superior al de otros cazadores - le ayuda a rastrear la esencia de los vampiros huidizos a los que debe atrapar y devolver a sus amos. Le gusta su trabajo y lo disfruta, pero ser la mejor en lo que hace no siempre conlleva a algo bueno. Sus habilidades no han pasado desapercibidas para Rafael, el poderoso arcángel que gobierna la ciudad de Nueva York, que ahora la busca porque tiene una misión para ella. Elena se resiste al comienzo, sabe que eso no puede traer nada bueno. Seguir la pista a un ángel caído no puede ser fácil, menos aún cuando este tiene una abrumadora sed de sangre y va dejando cadáveres a su paso. Su frágil vida de mortal pende de un hilo, pero el arcángel no le da otra opción. Tendrá que confiar en sus instintos de cazadora para encontrar al escurridizo Uram antes que este le encuentre a ella y decida eliminarla por frustrar su planes de conquistar al mundo.
Los arcángeles son seres despiadados y crueles que ven a los humanos como simples juguetes prescindibles. Elena lo sabe muy bien y por eso siempre trata de mantener la distancia con Rafael, pese a que es sexy, cautivador y de sus preciosas alas desprende un polvo afrodisíaco. La curiosidad del arcángel por la cazadora es algo inusual, pero la chica trata de no imaginar cosas que no son. La tensión sexual entre ellos es constante y la lucha de la joven por no caer en las redes del arcángel cada vez le está costando más.
Rafael pone de nervios a Elena y lleva hasta el límite su capacidad de controlarse.
Elena le abre a Rafael nuevas puertas a sentimientos prohibidos para una criatura como él.
Aunque tratan de negarlo ¿lograrán estar juntos o el mal podrá con ellos?
El ángel caído es una obra disfrutable, exquisita desde la primera página hasta la última. Con una protagonista tozuda, valiente, obstinada y que defiende sus propios ideales y un árcangel que no hace más que intentar quebrantar esa coraza en la que ella se ha envuelto la historia no podía ser mejor. Nalini Singh quebrantó los esquemas de vampiros y ángeles que tenía: ahora no son más como Edward Cullen (tan perfecto que empalaga) sino que serán como Dmitri, oscuro, tentador y cuya existencia no es ningún secreto. Los ángeles ya no serán seres bondadosos rodeados de aureolas, sino implacables criaturas a los que muerte alguna no remuerde la conciencia. Sangre, muertes, peleas, tensión sexual no resuelta, secretos. Encontrarás todo esto y más en las cuatrocientas y pocas páginas de la novela (y quedará corto, les aseguro).
Si aún no has leído nada de romántica adulta, este bien podría ser el libro que te inicie en el género. Pero advertidos quedan, hay escenas que hasta queman las páginas. Si ya has tenido el placer de probar novelas de esta categoría, les aseguro que este es un libro deliciosamente perfecto y hasta llegarán a amar a nuestro caprichoso protagonista de blancas y doradas plumas. Es, sin duda, una novela que marcó un antes y un después en mi vida y por haber logrado tal cosa, ya tiene un lugar privilegiado en mi estantería.
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