distopía

Reseña: Trilogía La quinta Ola

28 ago 2017


Estamos aquí y luego desaparecemos, y lo importante no es el tiempo que pasemos en el mundo, sino lo que hagamos con ese tiempo

La primera ola arraso con la electricidad. La segunda inundó la Tierra. La tercera fue una masacre. La cuarta, una cacería. Antes de la invasión de los Otros, Cassie era una adolescente común y corriente cuya mayor preocupación era intentar lidiar con los típicos problemas de una chica de dieciséis años. Después de la cuarta ola, se convirtió una joven que vaga sola por el bosque, armada con un rifle M16 e intentando sobrevivir un día más a la invasión alienígena. Allí aprende una de sus mayores lecciones: no confíes en nadie porque puede que sea ella la última humana en la tierra ¿o quizás no? 

La quinta ola nos presenta una historia llena de suspenso y acción, un viaje de supervivencia que no tiene la seguridad de llegar a buen puerto. Cassie, nuestra protagonista, tendrá que aprender a la fuerza y tomar decisiones que en otro momento ni las hubiera considerado. Leí el primer libro de esta trilogía hace casi un año y debo decir que es una de las historias más diferentes que he podido leer en cuanto a distopías. Que aborde el tema de los alienígenas resulta intrigante, sobretodo cuan real y crudas puede resultar ciertas escenas entre Cassie y su familia o su relación con otros sobrevivientes. De esta forma, Rick Yancey crea un mundo único, todavía poco visto en distopías juveniles, por lo que resulta difícil compararlo con Los juegos del hambre, Delirium u otras historias que surgieron en los últimos años. E inevitablemente surge la pregunta, ¿cómo actuaríamos los peruanos si nos invadieran los Otros? O más aún ¿qué haría yo si me encontrara en la piel de Cassie?

No hay esperanza sin fe, no hay fe sin esperanza, no hay amor sin confianza, no hay confianza sin amor, no. Si se elimina una de esas cosas, se derrumba por completo el castillo de naipes humanos

Tras La quinta ola llega un mar de nada infinito, el momento en que caemos en cuenta que los Otros se han propuesto exterminar a la humanidad. La cuestión deja de ser entre vivir o morir, sino simplemente robarle una hora más al día. El mar infinito sigue la misma línea que la primera entrega, y nos reencontramos con Cassie y los demás personajes preparándose para dar el siguiente paso. Aquí tengo que decir que la continuación de esta saga me pareció un poco más floja que el primer libro, especialmente los primeros capítulos que carecen de acción y se centran en contextualizar la invasión y la situación puntual de cada personaje. Personalmente, aunque no fue del todo de mi agrado, reconozco que lo sentí necesario para aquellos que se pueden haber perdido algún detalle. Además, una vez superado esas primeras páginas la novela coge ritmo y avanza de forma intensa, mostrando el lado más humano de los personajes al verlos evolucionar, dejándonos saborear esos pequeños resquicios de esperanza.

En El mar infinito Rick Yancey se enfoca mucho más en terminar de moldear a sus personajes, a tal punto que incluso olvida la acción y el suspenso por momentos. No sentí que fuera la mejor continuación, pero sí reconozco que funciona como un buen enlace entre La quinta ola y La última estrella, aumentando las expectativas de este último. 

No importa que tan bien conoces a alguien, todavía hay una parte de ellos que no harás. No puedes. Nunca. Es una habitación cerrada con llave

Desde la segunda entrega, las cosas no presagiaban bien para el desenlace de nuestros personajes. Sabemos que el fin no tendrá lugar en cualquier continente o el océano, ni en una montaña o llanura, selva o desierto. Todo terminará donde comenzó, donde había estado desde el principio, en el campo de batalla del último latido de un corazón humano. Y es por eso que La última estrella realmente cumplió con mis expectativas, me gustó mucho lo rápido que se lee, además de ver la historia desde diferentes puntos de vista, lo que de alguna manera ayuda a entender el tiempo y el espacio en el que se desarrolla la novela. 

Cassie, que en la primera entrega se mostraba algo insegura, ahora es capaz de tomar las riendas y abrir un poco más su corazón a los sentimientos e intentar ponerse en el lugar de sus compañeros del Pelotón 53, llevando a que uno como lector logre encariñarse con ella. Yancey logra retratar la vulnerabilidad de los personajes y eso es algo que destaco de toda la trilogía, y convierte a La última estrella en el final perfecto para una saga que logra atrapar al lector e incluso le lleva a sentir escalofríos al pensar cuán real podría ser esta historia en un futuro. Son trescientas y pocas páginas con un poco de todo: acción, amistad, romance, esperanza y valentía. Como para todos los gustos.

En conclusión, La Quinta ola, El mar infinito y La última estrella componen una saga más que recomendada, especialmente si quieres un respiro en cuanto a distopías y probar algo (casi) nuevo sobre un futuro quizás no tan lejano. 

Reseña: Las marcas de la muerte

7 ago 2017

Las marcas de la muerte
Mi puntuación: ★ ★ ★ 
+ Datos sobre el libro | Lee los primeros capítulos

Hay dones que pueden convertirse en maldiciones. Y hay maldiciones que pueden liberar a todo el universo. 

Carve the mark o Las marcas de la muerte es la más reciente apuesta de Roth, que regresa con una nueva historia distópica, esta vez con algo muy diferente a lo que nos tiene acostumbrados. En este nuevo mundo, la Galaxia está conformada por diez planetas donde una Asamblea regula el comercio, las armas, los tratados, etc. Cada planeta tiene una característica distinta a los demás: en algunos solo existe el invierno; en otros, el agua cubre toda la superficie. Pero hay un planeta – Thuvhe - donde los habitantes viven en constantes conflictos. Los Shotet eran parte de un pueblo feroz y brutal que quería tomar el poder para ser los nuevos representantes de la nación, un conflicto que divide a su mundo y crea enemigos cada día. En este mundo es donde empieza nuestra historia con Cyra, la hija menor de la familia Noavek, flamantes gobernantes de los Shotet, quién descubre que tiene el don de causar dolor a los demás, pero ese mismo dolor atroz que cause lo sentirá en carne propia. Por otro lado está Akos Kereseth, hijo de uno de los Oráculos más importantes del planeta, que por azar del destino cae en cuenta de que lo suyo es ser inmune a los demás dones. Debido a una proclamación de la Asamblea ambos dones son descubiertos y casi sin querer, sus destinos empiezan a entrelazarse: los Noavek quieren capturar a Akos porque sus habilidades ponen a la élite en peligro y puede que esté en las manos de Cyra encontrar una solución. 

¿Y qué si duele? De todos modos, la vida está llena de sufrimiento.

Seamos sinceros: después de Divergente no tenía muchas ganas de leer algo nuevo escrito por Verónica Roth. No porque fuese una mala trilogía, sino porque la tercera y última entrega me pareció poco más que innecesaria. Por eso no me sorprendió cuando me di cuenta de que mis expectativas con Las marcas de la muerte eran pocas, aunque reconozco que al llegar a la mitad de la historia eso cambió un poco. La novela alterna entre ambas perspectivas, contando cada uno su propio lado de la historia. Pero ahí no queda todo, sino que se añaden momentos relatados en una tercera persona omnipresente, que revela detalles que los propios protagonistas muchas veces no son conscientes. Punto para Verónica Roth por optar por este recursos, pero creo también que debe manejarse con mucho cuidado para no confundir al lector. 

Verónica Roth regresa con su pluma (muy) descriptiva que lleva a que por momentos la narración sea pesada e incluso aburrida. Me pasó con Leal (o Allegiant, como prefiera llamarlo), en que había páginas en que no me enteraba de nada porque parecía irse por las ramas en su afán de recrear mejor un escenario. En el balance está la clave y creo que Roth todavía no encuentra el punto preciso. Ponerse a describir una marca haciendo énfasis en el color, la punta del lapicero una, otra y otra vez más solo lleva a que sea cansino y repetitivo. 

Si le quitas a una persona sus recuerdos, le quitas lo que le dio forma.

Los personajes secundarios son algo que siempre destaco en las novelas y valoro mucho como los autores llegan a manejarlos. Huyo de aquellos que están de relleno, para dar realce a los protagonistas o aparecer mágicamente para solucionarle los problemas y valoro mucho a aquellos que nos van mostrando con el pasar de las páginas su papel dentro de la historia y logran sorprenderme… algo que no encontré en Las marcas de la muerte, que cae de lleno en el primer caso, presentando figuras endebles que solo están ahí porque se necesita un elenco más allá de dos protagonistas. 

Finalmente y pese a todo, algo de esperanza me queda para la segunda parte de esta historia. Las marcas de la muerte ha llegado con cierta controversia (e incluso se ha acusado a Roth de racismo), pero esa polémica queda para una próxima entrada (si les interesaría). Mientras tanto, a mí me ha quedado el bichito de la curiosidad y esperemos que Roth se reivindique en una próxima historia (o quizás, ¿por qué no probar con otros géneros?).


Gracias a Librerías Crisol por el ejemplar para la reseña.

Reseña: Una llama entre cenizas

23 ene 2017

Una llama entre cenizas (1 de ?)
Mi puntuación: ★★★✩

El precio de la desobediencia es la muerte y todos los habitantes del Imperio lo saben. Laia y su familia sobreviven en un mundo donde los Académicos ocupan uno de los rangos más bajos de la pirámide social, donde su única otra opción sería unirse a la Resistencia y arriesgarse a morir. Pero cuando los máscara - guerreros entrenados para matar - asesinen a su familia y arresten a su hermano, Laia sabe que la decisión está tomada: si tiene que arriesgar su vida e infiltrarse en el Risco Negro (la academia militar por excelencia), lo va a hacer. Si debe vestirse de esclava y soportar las humillaciones y torturas de La Comandante, está dispuesta a salir con vida. Si debe meterse la idea a la cabeza de que Elías Veturius - un máscara que no parece del todo contento con su papel - es sólo un soldado, mas no un amigo, lo va a lograr. En el Imperio cualquier decisión tomada a la deriva puede significar la muerte. Y nadie tiene la vida asegurada, ni siquiera los más privilegiados. 

Fuerza de brazos, mente y corazón
Valor para enfrentarse a sus peores miedos.
Lealtad para romper el alma

Una llama entre cenizas llegó a librerías con mucha publicidad a sus espaldas y con un cintillo de lo más ambicioso. ¿La acción de Los Juegos del Hambre? ¿La heroicidad de Divergente? ¿La ambientación de Gladiator? Pero sobre todo, ¿La épica de Juego de Tronos? Vaya, eso sí que ponía al hype por las nubes y los sentimientos encontrados asaltaban cada una de mis visitas a la tienda. ¿Realmente ese libro contenía todo eso entre sus páginas y no sería un rotundo fracaso? Lo cierto es que tras haber dudado y decidido finalmente darle una oportunidad, debo admitir que no me ha decepcionado, todo lo contrario. No es la novela del año, pero hay que admitir que destaca. Tiene sus fallos, sus puntos débiles, pero confío en que Sabaa Tahir sabrá corregirlos en las siguientes entregas. De momento, les adelanto que Una llama entre cenizas tiene lo suficiente para mantener enganchado al lector, desde la primera página hasta ese desenlace terriblemente abierto. 

La portada, la sinopsis y la edición no dejan lugar a dudas: estamos frente a una distopía juvenil, esta vez con ciertas pinceladas del Imperio Romano y con un argumento que promete. Mi mayor temor era que la autora echara a perder todo ello por culpa de los personajes, pero me he equivocado. Es cierto, tenemos una Laia temerosa al comienzo, y que por momentos da ganas de sacudirle para que deje de pensar en uno (o quizás dos) chicos y se concentre en la misión. Pero la muchacha también tiene sus aciertos, y si nos ponemos a pensar el escenario en el que está metida (la guarida del enemigo, donde estará a punto de perder alguna de sus extremidades o la propia vida) sus acciones son medianamente coherentes. Puede mejorar, claro que sí, y sospecho que todo lo que le ha tocado vivir logrará que evolucione como personaje. 

Elías, por su parte, es quién más destaca en esta primera novela: es un personaje poco convencional y con mucho por explorar. Hijo de una familia ilustre, lleva el peso del apellido a sus espaldas. Su madre es la mismísima Comandante y es considerado uno de los mejores máscaras en entrenamiento. Pero su corazón no pertenece al Imperio, se ve incapaz de continuar con una vida en la que debe obedecer y matar a quién no lo haga sin mayor remordimientos. Tienen un plan de huida, pero la llegada de un evento cambiará todo, incluso la historia del propio Imperio. Sin duda ha sido Elías quién más juego ha dado en Una llama entre cenizas: le veo mucho potencial como personaje, la autora tiene bastante por explorar. Tanto el como su propia madre se han convertido en mis favoritos (¿quién dice que los villanos no pueden ser magníficos?) y estoy deseando conocer aún más de su historia. 

El miedo puede ser bueno, Laia. Puede mantenerte con vida. Pero no permitas que te controle. No permitas que siembre la duda en tu interior. Cuando el miedo tome el control, procura utilizar la única arma lo bastante poderosa e indestructible como para doblegarlo: tu espíritu. Tu corazón.

Desde el primer capítulo sabemos que Sabaa Tahir no se andará con miramientos: la acción es casi inmediata y la trama empieza a coger un ritmo vertiginoso conforme avanzan las páginas. Hay momentos en que decae un poco, pero en general mantiene al lector pegado a la historia y con mucha curiosidad por saber cómo se desenvuelve todo. Una vez que nos hemos acostumbrado al mundo que nos presenta, una vez que estamos por tomarle cariño a uno u otro personaje viene lo bueno: los giros inesperados, los momentos de tensión, esas escenas de batallas que nos tienen con el corazón en un puño. Muertes brutales y descarnadas, venganza, recelo y mucha tensión (de todo tipo, eso sí). Hay que reconocer que la pluma de Tahir ha sabido tejer bien su historia: no hay forma de aburrirse, una vez que se empieza Una llama entre cenizas no se descansa hasta llegar al final.

No obstante, el pie del que cojea Una llama entre cenizas - como varias novelas juveniles - es la parte romántica. Desde el comienzo sabemos que entre Laia y Elías iba a nacer algo y todo indicaba que podría tratarse de esas relaciones que gustan por la forma en cómo se desarrollan: a fuego lento, dando tiempo a que afloren los sentimientos y sobre todo, que resulte coherente con el momento y el entorno. Todo iba tan bien... hasta que empezó a formarse un triángulo amoroso (luego a la autora se le acabó la paciencia y pasó a ser un cuadrado. y no me sorprendería si vemos cualquier otro polígono por ahí). No es que me oponga a las figuras geométricas románticas, es que resulta poco creíble teniendo en cuenta la situación. ¡Qué se trata de salir con vida, no ir pensando en los ojos, en el cabello o la sonrisa del otro! Sólo porque los otros elementos han sido buenos es que pasaré por alto ese romance que por poco sabe a instalove. 

Hasta que conquistes tu miedo, los muertos permanecerán contigo.

En resumen, esta vez tengo que darle la razón a todas esas críticas positivas y sumarme a ellas al decir que Una llama entre cenizas es una buena distopía. Tiene sus pinceladas de originalidad, también repite alguna fórmula que ha funcionado antes en otras novelas del mismo género. Eso sí, se nota que Tahir ha querido darle su propio sello y eso se agradece, por lo que quedo a las espera de las siguientes novelas, especialmente después de ese final demasiado abierto para poder contar los días sin más.

Reseña: La Joya

9 dic 2016

La Joya
Mi puntuación: ★ ★ ★ ☆
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La Joya es riqueza. La Joya es belleza. La Joya es realeza. 
Pero para chicas como Violet, la Joya no es más que sumisión.
Desde que detectaron que su sangre poseía un ADN especial, Violet fue separada de su familia y es recluida junto a otras chicas con las mismas características. ¿Su misión? Ser las madres sustitutas de los hijos de la realeza, niños que al ser concebidos naturalmente mueren y que requieren de un vientre de alquiler para crecer, nacer y seguir perdurando la sangre aristocrática. Pero las sustitutas no son elegidas sólo por su talento o belleza, sino por ser capaces de manejar los Augurios, poderes que las dotan con capacidades únicas, las diferencian entre sí y les otorgan un valor especial a cada una. Por eso, al ser capaces de dominar sus poderes todas ellas pasan a la Subasta, a ponerle un precio a su cabeza y resignarse a vivir y concebir el niño de la familia que las compre. Violet no ve otro camino, nadie tiene otra opción. En cuanto alguien pague por ella, está destinada a ser un elemento más dentro de las lujosas mansiones de La Joya.
Quiero ser valiente, pero no sé cómo. El miedo es tan poderoso, tan real

Mi historia con las distopías es realmente breve: conocí el género con Los juegos del hambre y si bien es cierto que ese y algunas otras que siguieron me llamaron la atención, nunca llegué sentirme del todo cómoda con este tipo de historias. Para gustos hay colores y así como hay muchas novelas que me animo a leer solo por ser de X o Y temática, a las distopías siempre me enfrento con cierto recelo, especialmente si tienen portadas bonitas, que con La Selección resultó un completo fiasco y no quería repetir la experiencia. Pero aquí es donde vengo a precisar una excepción: resulta que La Joya me ha gustado, que las malas críticas que leía en GoodReads no resultaron ciertas para mí y que he renovado mi fe en que el aspecto exterior puede venir acompañado de un buen contenido. 

Para aquellos aficionados a las distopías quizás encuentren pinceladas similares en los ya mencionados LJDH, La Selección, Divergente y alguna otra novela del género, pero también reconozco que la autora ha sabido darle su sello personal. Amy Ewing no se detiene dando una larga y complicada explicación sobre las reglas de este mundo, sino que prefiere mostrarlo a través de los ojos de Violet. ¿Quién dice que el protagonista no puede avanzar a ciegas, como el propio lector? Creo yo que esa incertidumbre le da cierta emoción a la novela, a la par que contribuye a sacar algún gritito de sorpresa con los giros que tiene preparados (desde ya les aviso, la autora no tiene piedad ni compasión si necesita eliminar a alguien de la historia). La idea de las sustitutas, la pizca de magia y fantasía, las intrigas políticas, los propios personajes y el escenario forman un conjunto preciso y una buena base para construir una historia entretenida, de esas que da ganas de seguir leyendo hasta el final. Esta primera parte ha estado a la altura de una novela introductoria y confío que las dos entregas que siguen la superen.

Ya no puedo ignorar toda la injusticia. Una vez que se ve una grieta, de pronto aparecen cientos de otras. Y luego las paredes que han sido construidas con tanto cuidado comienzan a derrumbarse

Hablemos brevemente de los dos personajes que para mí se robaron el show. El primero, Violet sin duda. Me esperaba una protagonista sosa y manipulable, que tiene miedo y se aferra a las órdenes para seguir con vida. Pero Violet tiene esa chispa de rebeldía, esa necesidad de demostrar que es una persona con sentimientos y que no le pertenece a nadie por el simple hecho de haber pagada una suma por su cabeza. Tomó decisiones temerarias y hubo momentos en que dan ganas de hacerle espabilar a la fuerza, pero son parte de su evolución y para ser el primer contacto que tenemos con ella no ha estado mal. El segundo personaje es La Condesa, la ama de Violet y la actual dueña de su vida. Ella encarna el tipo de personajes que no sabes si amar u odiar, que tiene momentos en los que parece una vil antagonista y en otros que asoma una faceta de humanidad. Quizás sea esto último, que es humana, con defectos, virtudes y decisiones difíciles por tomar. Estoy segura que ambas tienen aún mucho por contar.

El romance quizás sea el punto del que más cojea La Joya, pero llegados a este punto he intentado pasarlo por alto. Me pareció apresurado sí, casi instalove. Pero a estas alturas de la vida y la literatura juvenil he visto casos realmente preocupantes y debo decir que en La Joya el componente romántico no llega a opacar el contenido realmente importante. Sin embargo, si mis sospechas son ciertas y la segunda entrega da en giro que espero ¡no saben lo mucho que voy a disfrutar con esto! Definitivamente será un incentivo más para terminar esta trilogía.

Nadie merece esta vida. Nadie merece que le arrebaten sus opciones.

En resumen, tengo que admitir que La Joya ha sido una sorpresa de las buenas. Aún con ese final terriblemente abierto (¡¿qué clase de cliffhanger es ese?!) y con lo ligera que es a pesar de ser novela introductoria, me he entretenido mucho con la lectura y estoy deseando saber más de este mundo. He obviado contar algunos detalles porque es mejor que lo descubran ustedes mismos, aún cuando hayan leído ya varias novelas de este tipo y sospechen por hacia donde irá el argumento. Vale la pena, al menos sé que habrá algunos detalles que sorprenderán a más de uno.

Reseña: La maldición del ganador

12 ago 2016

La maldición del ganador
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El imperio de Valoria se fundó sobre la base de la guerra y la esclavitud, arrancando la libertad de todo aquel que opusiera resistencia o se atreviera a enfrentarse al General. Como su hija, a Krestel se le ofrece dos opciones: unirse al ejército y ser digna heredera de su padre o casarse y formar una familia de élite. Ninguna de las dos opciones es mala, pero tampoco considera que alguna de ellas le haría feliz. Y mientras la fecha para tomar una decisión está cada vez más cerca, Krestel se ve inmersa en un asunto que puede cambiarlo todo: acaba de comprar un esclavo por puro capricho, uno que tiene la mirada más desafiante del mundo y que lejos está de ser un sumiso personaje que se rinde ante la belleza y el esplendor de los valorianos. No, Arin llega a la casa de Krestel dispuesto a demostrar que no es uno más del montón, llevándola al límite de su cordura, y logrando que se replantee sus propios ideales, sus costumbres y quizás, también sus sueños y su corazón.
Ya había anochecido por completo. Arin se preguntó si ella levantaría la vista, pero no le preocupaba que pudiera llegar a verlo entre las sombras del jardín. Sabía cómo funcionaban esas cosas: la gente que vive en lugares brillantes no puede ver lo que se oculta en la oscuridad.

Reseña: La reina roja

15 jun 2016

La reina roja
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Esto es de verdad lo que divide a rojos y plateados: el color de nuestra sangre.

Mare Barrow es una roja, una chica del pueblo, común y corriente, con ninguna habilidad en especial más que sobrevivir robando a los demás para ayudar a mantener a su familia. La sangre roja que corre por sus venas la condena a ser quién es y a vivir sirviendo a los plateados, humanos capaces de dominar elementos como el fuego o el agua y que por ello creen tener el derecho de subyugar a quienes son diferentes.

Mare no es una heroína. Apenas podría considerarse la escoria de la ciudad, ese tipo de personas que más que aportar están ahí para ser una boca más que alimentar, alguien más por quién preocuparse. Vive a la sombra de su hermana menor y su futuro es tan incierto que ni ella quiere planteárselo. Hasta que un día decide meter las manos en la cartera equivocada y su mundo cambia para siempre. Y no precisamente para bien. Obligada a trasladarse al palacio, obligada a mentir sobre quién es en realidad y obligada a casarse con quién no quiere, Mare se da cuenta de que la vida de una roja pudo haber sido insignificante, pero al menos podía saborear una pizca de libertad. Ahora, recluida entre cuatro inmensas paredes, casi como un objeto de lujo más, comienza una lucha interna que no solo involucra a ella, a su familia o a los príncipes, sino que involucra a toda la humanidad... y en ella el color de la sangre será lo de menos. 

Intrigas políticas, ambición, guerras, descubrimientos insospechados, una revolución en ciernes y una pizca de romance para aderezar la mezcla. Sí, La Reina Roja es todo eso y mucho más, es un mundo donde uno debe aprender a desconfiar hasta de sí mismo porque, aunque no lo parezca, cualquiera puede traicionar a cualquiera.
Destruidos por la grandeza de otros, perdimos la batalla por nuestro derecho a existir debido a que no somos especiales. No evolucionamos como ellos, con facultades y fortalezas que vayan más allá de nuestra limitada imaginación. Seguimos siendo los mismos, estancados en nuestro cuerpo. El mundo cambió a nuestro alrededor, pero nosotros seguimos siendo los mismos.

Reseña: Tan cerca + Dos soles

1 mar 2016

Tan cerca / Dos soles

Despierta, la primera - y prometedora - entrega de la trilogía Across the universe me había dejado con la miel en los labios: me presentó una historia futurista y unos personajes entrañables. Me llevó a conocer al Fortuna, su misión y los entresijos que se cocían en la cabina de mando. En esta segunda y tercera parte la historia no hace más que mejorar: empieza donde quedó su predecesora, pero va mucho más allá, explorando cada uno de los confines de una nave cuya única misión es conquistar un nuevo planeta que servirá de sustento a la humanidad. 

Elder ha asumido el mando y ha cortado el suministro de fidus, otorgando a los habitantes de la nave la posibilidad de ser dueños de sus acciones. No obstante, lejos de apaciguar los ánimos, la tensión se siente en cada ambiente y empieza a gestarse una revolución que exige a un líder que piense y sienta como ellos. Elder hace lo posible, pero la población quiere que los gobierne alguien capaz de mantener el control sobre sí mismo y no ven aquello en la joven figura del muchacho. En medio de todo, Amy se verá envuelta en una búsqueda del tesoro: ha encontrado una serie de pistas dirigidas a ella, pistas que develan el secreto mejor guardado de la nave y de la misión en la que lleva décadas estancada. Ahora es ella quién deberá tomar una decisión sobre el futuro del Fortuna y de su gente... y también de su corazón.
He aprendido que la vida es muy, muy frágil.
He aprendido que, aunque solo conozcas a alguien desde hace unos días, esa persona puede causarte una impresión indeleble.
He aprendido que el arte puede ser bello y desgarrador al mismo tiempo.
He aprendido que si una persona te quiere de verdad, es capaz de esperar a que tú la quieras a tu vez.
He aprendido que la intensidad con la que deseas algo no determina que lo consigas o no; que un " no" puede ser insuficiente; que la vida no es justa; que tus padres no siempre pueden salvarte; que, a veces, nadie puede.

Libro vs película: La quinta ola

8 feb 2016


Si hay algo que caracteriza a Hollywood, es que les gusta sacar el máximo provecho a las cosas que se ponen de moda y las distopías pueden ser consideradas ahora mismo un boom en el mercado, especialmente cuando están basadas en un libro seguido por miles de lectores. Ante la saturación del mercado de este tipo de películas, cada nuevo filme que se estrena tiene que tener algo que la destaque de las demás, algo que la haga memorable y quede en el recuerdo. ¿Qué es ese algo en La Quinta Ola? Hasta ahora sigo pensándolo, porque después de salir de la sala de cine lo único claro que tenía es que me alegraba de haber pagado una función en descuento. ¿Eso significa que fue mala? No exactamente, pero luego de unos días de indecisión quise escribir mi crítica con las cosas buenas, no tan buenas y aquellos que no me convencieron de la adaptación. Sin spoilers, eso sí. 

Siempre he dicho que ni las distopías ni la ciencia ficción son lo mío. Son pocos los libros que he leído de esta temática y he disfrutado de verdad. En mi reseña del libro comentaba que, si bien es cierto que no llegó a gustarme como esperaba, reconocía que era una buena obra, con buenos personajes, con una trama hasta cierto punto original y sobre todo, con mucho potencial. Abordaba el tema de los extraterrestres (que hasta ahora no se ha visto mucho en literatura juvenil) y eso marcaba un quiebre con respecto a otros libros. Yo esperaba bastante de la película, porque el trailer también prometía y de alguna manera confiaba en Chlöe Moretz en el papel principal. Pero, aunque La Quinta ola tiene un muy buen comienzo, de esos en los que te hace aferrarte a la butaca y dar un par de sobresaltos, luego declina, cae en picado y termina convirtiéndose en un filme más de montón, que pudo ser, pero no fue y cuyas probabilidades de continuación son relativamente bajas. 


Creo yo que el gran fallo de esta adaptación es creer que para llegar a un público juvenil se necesita un romance entre la protagonista y el guapo de turno, que finalmente termina resultando cursi, con demasiado regusto a instalove y tan poco creíble que hasta da risa. Además, acapara más de la mitad del filme y conlleva a descuidar la trama principal, a profundizar en los aspectos que realmente importa. Señores guionistas, los jóvenes podemos disfrutar de una película sin necesidad de un romance forzado. Es cierto que nos gusta ver al tío guapo caer rendido a los pies de la chica valiente, pero eso no es lo suficientemente importante para sacrificar el resto de la película. Para mí, nada mejor que esos romances que se cuecen a fuego lento, que se hacen de rogar y que se van construyendo de manera sólida. 

Del romance se deriva el segundo punto: la poca evolución de los personajes. Chlöe Moretz hace lo que puede, pero lo cierto es que del guión no le ayuda mucho a explorar la complejidad de Cassie. Durante la primera mitad de la película tenía la ilusión de que sería un personaje que valía la pena recordar, pero esa idea se desbarató en cuanto conoce a Evan, pasan un par de días y es capaz de confiarle hasta su vida. ¡Espabila, niña, que estamos en medio de una invasión alienígena! ¿Cómo vas a confiar en un completo desconocido, por más que tenga unos ojos y un cuerpo maravilloso? He extrañado mucho a la Cassie del libro, esa Cassie que mostraba un debate interno ante cada decisión que había que tomar, esa chica que actuaba de manera coherente con la situación, que mostraba sus debilidades y su humanidad. Yo no quiero ver a una Cassie que dice estar huyendo por su vida, pero que conserva su maquillaje y su look casi impecable, pese a que lleva días escondiéndose en el bosque y sobreviviendo con lo que encuentre. Ya no hablemos de Evan, que aunque no tengo problemas con su actuación, hay escenas que pecan de empalagosas y líneas de guión que suenan demasiado forzadas, demasiado irreales (y repito, hasta da risa).


Creo que en algún momento mencioné que detesto ver películas dobladas, sobre todo cuando se tratan de adaptaciones de libros. Siempre me he quejado que las voces que doblan suena un poco... irreal, carente de sentimiento. Y ese fue mi tremendo fallo al ver La quinta ola, porque algo me dice que quizás la hubiera disfrutado un poco más si la hubiese visto en el idioma original. Así que si están pensando ir a verla ¡opten por la subtitulada, por favor! Se estarán haciendo un gran favor y como añadido, podrán practicar un poco el idioma. 

Me gustaría cerrar diciendo que no todo es malo en esta película. En realidad, tampoco es TAN malo. Es solo que tenía elementos que se podían haber explotado mejor y hubiera resultado más verosímil, en lugar de optar por lo fácil y seguro. Los efectos especiales, por ejemplo, son un punto a favor de la adaptación, porque ayudan a construir el mundo que Rick Yancey había imaginado. Lamentablemente la línea argumental termina cayendo en lo tópico y es de esta manera como un libro con mucho potencial se queda en el camino. ¿Habrá una segunda parte? El final es lo suficientemente cerrado como para dejar la historia ahí o animarse con El mar infinito. Supongo que el tiempo (y la taquilla) nos darán la respuesta.

Reseña: Ángeles caídos + El mundo del mañana

21 ene 2016

Ángeles caídos

Seis semanas han pasado desde que los ángeles descendieron a la Tierra... y la arrasaron por completo. Ahora ellos son ellos quienes gobiernan casi todo el territorio y los humanos se han convertido en unos simples sirvientes. 

El mundo tal y como lo conocemos se encuentra sumido en un caos y desesperación: los pocos sobrevivientes hacen lo que sea - literalmente - por sobrevivir. El hambre, el abandono y las enfermedades están a la orden del día y cruzarse en el camino de una de estas criaturas aladas puede ser lo último que hagas en la vida.  Penryn lo sabe y por eso, cuando se encuentra en medio de una pelea entre ángeles solo atina a esconderse. Pero, ¿qué hacer cuando uno de esos guerreros secuestra a su hermana minusválida y la aleja de sus brazos? ¿Qué hacer cuando la única pista que le queda es un ángel herido, con las alas rotas, tirado en medio de un charco de sangre? Penryn no lo piensa mucho y decide tomar cartas en el asunto: las alas de ese ángel por la vida de su hermana, ¿Acaso no es un buen trato? 

¿Creías que los ángeles eran las criaturas más hermosas y bondadosas de la literatura? Olvídense de eso. Tal vez lo primero sea cierto (lo es, seamos sinceros) pero empecemos a dudar de lo siguiente. En Ángeles caídos Susan Ee nos presenta un mundo post-apocalíptico en el que la supervivencia humana ya no depende de los propios humanos, donde la maldad de los ángeles podría equipararse a la de los demonios y donde los sentimientos no tienen cabida porque matar puede ser la única opción posible. Es en este mundo donde vive Penryn, nuestra protagonista y es en este mundo en el que tendrá que lanzarse a una búsqueda que muchos consideraría un camino hacia una muerte segura. La única baza que le queda es que el trato que está a punto de sellar con esa criatura celestial funcione porque si no... sino su vida puede llegar a ser más corta de lo que imaginaba.
Pero al ver la televisión, siempre podías decirte que no era real, aunque estuviera en todos los telediarios durante días.
Sin embargo, ahora no había modo de negar que esto era real. Hombres con alas. Ángeles del Apocalípsis. Seres sobrenaturales que pulverizaron el mundo moderno y asesinaron a millones, quizá incluso billones, de personas.
Y aquí está uno de estos horrores, justo frente a mí.

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