fotoreseña
Fotoreseña: MAUS
9 oct 2017
MAUS, publicada completa en 1991, es una novela gráfica en la que Art Spiegelman, dibujante judío, decide narrar la experiencia trágica de su familia durante el Holocausto y la Segunda Guerra Mundial. A través de tiras diferentes e ingeniosas, utilizando metáforas y ciertas dosis de humor negro, Spiegelman se aleja por completo de lo que uno podría imaginar de una historia de supervivencia, sin por ello dejar de conmover al lector, llevando sus emociones a flor de piel y retratando una historia que se repitió una y otra vez en cientos de víctimas judías. No por nada ha sido merecedor de un Premio Pulitzer.
MAUS se divide en dos partes: Mi padre sangra historia, la primera, empieza en el presente, años después del fin de la Segunda Guerra Mundial y con Spiegelman como un protagonista que busca recabar toda información posible sobre la estancia de su padre, Vladek, en los campos de concentración de Auschwitz. Desde Sosnowiec hasta Varsovia (Polonia), Vladek va contando su historia de supervivencia: los años que pasó escondiéndose en los guetos de Polonia, el tiempo que sufrió realizando trabajos forzados como prisionero de guerra, cómo conoció a Anja - quién sería su esposa y madre de Art - las pérdidas durante y después de la guerra, los engaños, el miedo, la soledad y la impotencia. Todo ello se complementa con Y aquí comenzaron mis problemas, una segunda parte que profundiza en dicha historia, enfocándose en la liberación, el reencuentro con la familia y el establecimiento en Rego Park, donde aún vive.




En punto tengo que decir que MAUS fue la primera novela gráfica que he leído y admito que me llamó especialmente por el tema que trata: el Holocausto, una parte de la historia por la que siempre he sentido fascinación y cuyos detalles he ido descubriendo a lo largo de varias novelas. MAUS no es ajeno a las sensaciones que puede generar una historia ambientada en esa época: puedes reír con el ingenio de Art, pero también sentir un nudo en la garganta al conocer la crudeza de las condiciones en las que vivieron cientos de miles de judíos al ser discriminados y explotados por los nazis. Spiegelman logra que el lector se involucre con el dolor y la experiencia de la familia, profundiza en los altos y bajos de su relación con su padre y los entresijos de su propia historia. Eso, creo yo, es lo que hace que MAUS sea diferente, especial.
No soy experta en cuanto a la construcción gráfica de la novela, por lo que admito que en un comienzo me costó amoldarme a este nuevo formato de gráficos y globos de texto. MAUS no es sólo para conocer la historia de un padre sobreviviente contada a un hijo, sino que incita al análisis de las metáforas que el autor va dejando a lo largo de las páginas: perros, gatos, cerdos y ratones son los protagonistas, que piensan, hablan y sienten como humanos. ¿Por qué, entonces, busca Art representarlos de esa forma? Creo que cada lector encontrará su propia respuesta.


En conclusión, MAUS fue para mí una aventura diferente a cualquier libro del tema que haya leído antes y lo recomiendo mucho en especial a personas que siguen de cerca este período histórico o que buscan algo diferente en un formato propicio. Spiegelman nos da su visión, contada a través de los ojos de su padre y sus propios trazos sobre el papel, de un capítulo de la Historia que no debe ser olvidado.
Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes
1 jun 2017

Para ser princesa no necesitas un príncipe azul.
Esa es la idea que Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes busca trasmitir. Entre sus páginas encontraremos cien historias cortitas (de apenas una página cada una) de cien mujeres que inspiraron con sus acciones parte de la historia de la humanidad. Algunas realizaron grandes descubrimientos, otras movilizaron multitudes para hacer valer sus derechos. Algunas gobernaron imperios, otras superaron sus propias adversidades. Cada una, a su manera, hizo algo que cambió la forma de ver el mundo de muchas personas, demostrando que las mujeres poseen fuerza, valentía y las ganas necesarias para vencer obstáculos, pero sobre todo, que la igualdad de derechos y oportunidades debe primar por sobre todas las cosas.


¿A que es una edición bonita? Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes no es sólo una compilación de historias escritas, sino también de ilustraciones de más de cincuenta artistas alrededor del mundo. Es un gran trabajo colectivo, visualmente bonito, pero con un contenido aún mejor que busca llegar al corazón de cada lector o lectora, tenga la edad que tenga. Y al final viene con unas páginas extra, para contar nuestra propia historia y reflejarnos en el papel para exteriorizar aquello que nos hace valientes.


¿Quienes están presente es esta recopilación? Activistas, deportistas, científicas, escritoras, espías, piratas, emperatrices, guerreras y muchas más. Mujeres que vivieron en diferentes épocas, países y con variadas costumbres. Mujeres jóvenes y no tanto, mujeres que podemos ver hoy en día y otras cuyas historias han quedado en la memoria de millones. Entre las más conocidas están Frida Kahlo, Coco Channel, Virginia Woolf o Malala Yousafzai; pero lo genial es que este libro le da espacio también a aquellas cuyos nombres quizás no sean tan populares, pero cuyas historias merecen ser conocidas por la importancia de lo que hicieron. Eufrosina Cruz, Hatsheput, Lakshmi Bai, Maya Angelou, Harriet Tubman o Jessica Watson son algunas de las que recuerdo ahora mismo, pero hay muchas más esperando para contarles su historia,




En conclusión, que Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes es un increíble trabajo que cae perfecto en el momento ideal para visibilizar a cientos de mujeres que merecen ser recordadas y para, de alguna manera, recordarnos que aún falta mucho por hacer en nuestra sociedad. Una sola cara por cada historia queda corta (no saben cómo he deseado seguir leyendo más, pero siempre quedará el Internet para investigar) y he echado en falta muchas otras figuras que también deberían tener un espacio en esta compilación. Será motivo para una segunda entrega, ¿no creen?. De momento, cierro esta fotoreseña con la sensación de haber encontrado una pequeña joya, una que estoy deseando compartir con todos porque es de esos libros que merecen leerse al menos una vez en la vida.
Fotoreseña: El zorro y la estrella
13 abr 2017

¿Conocen el amor literario a primera vista? Me sucede muy pocas veces y en esta ocasión he vuelto a caer, esta vez bajo el hechizo de El zorro y la estrella. La historia que guarda entre sus páginas es cortita, pero no por ello menos hermosa y tierna. Va sobre un zorro solitario cuyo única hogar conocido es el bosque, y una estrella única entre millones que se ha convertido en su amiga e ilumina su camino en la noches. Hasta que un día desaparece y el mundo del zorro se desmorona de a poquitos.


Sé que las fotografías no son las mejores (estoy intentando mejorar en ello), pero les pido que se tomen un momento y traten de apreciar los detalles. ¿No es delicado, precioso y con la gama perfecta de colores? Predomina el azul cobalto, el gris y los toques de rojo / naranja para destacar algunos elementos. Pero lo mejor es lo maravillosamente bien entretejido que están las imágenes y el texto. Me he guardado un par de fotos porque podrían ser spoiler, pero que son un ejemplo exacto de lo que les digo.




Para mí, El zorro y la estrella es una pequeña obra de arte, de esas que vienen en envase pequeño pero que condensan mucho sentimientos entre sus páginas. Sin duda Coralie Bickford-Smith, la autora, ha hecho un estupendo trabajo con la historia, la ilustración y la edición. Si la ven en librerías o tiendas no lo dejen pasar, sería un precioso regalo (para uno mismo o para alguien más).
Fotoreseña: Tinta
21 sept 2015
Tinta
+ Datos sobre el libro | Lee los primeros capítulos
+ Datos sobre el libro | Lee los primeros capítulos
La muerte acaba de llevarse a su madre y ahora debe cruzar todo un océano para mudarse un país que apenas conoce e intentar rehacer su vida de la mejor manera posible. Superar un pérdida es difícil, pero tratar de adaptarse a un mundo en el que ni siquiera se habla la misma lengua también va a suponer todo un reto para Katie Greene. Aunque se defiende lo suficiente con el idioma, Japón no deja de ser un gran misterio, con sus escenarios rebosantes de cultura, sus costumbres más tradicionales y la historia que esconde entre sus monumentos.
Katie destaca en ese escenario. Lo sabe, pero no puede evitarlo. Su cabello rubio y su piel demasiado blanca son un claro indicador de que es una extranjera y eso, en la nueva escuela, puede ocasionarle más que unas miradas de extrañeza. Ha logrado entablar amistad con un par de chicos - Yuki y Tanaka - pero otros, como Tomohiro, parecen haber nacido para hacerle la vida imposible... y solo porque ella estuvo en el lugar equivocado en el momento equivocado.
Yuu Tomohiro es un chico guapo, eso nadie lo niega. Practica kendo - deporte marcial - con la gracia de un maestro y dibujaba dibuja de maravilla. También es popular y esconde un secreto, y eso a Katie Greene le intriga mucho. Muchísimo. Sobretodo porque de alguna forma parece involucrarle a ella, porque o Tomohiro no deja de acecharla o es que el destino está empeñado en juntarlos para que resuelvan ese inusitado rechazo que ha surgido entre ambos desde el primer día.
Vamos, con esa pequeña sinopsis ya estarán pensando que Tinta nace con una de las premisas más comunes de la literatura juvenil y que lo que viene en sus páginas es el desarrollo de un instalove cargado con pinceladas de fantasía. Pero, antes de que cierren esta pestaña y vayan en busca de otras cosas, déjenme decirles que esto no es exactamente lo que parece. Tinta puede comenzar con un cliché, pero la idea que Amanda Sun nos plantea va mucho más allá de eso. Por si eso fuera poco, Oz Editorial se encarga de regalarnos una pequeña joyita de edición: conserva los detalles de la edición en inglés y es todo un deleite al momento de la lectura.
Japón es un país que pocas, muy pocas veces he tenido el placer de visitar a través de los libros. La cultura asiática en general despierta mucho mi atención y la japonesa en particular me lleva a plantearme seriamente en ahorrar para cruzar - al igual que nuestra protagonista - el inmenso océano que nos separa. Claro, yo lo haría con muchas más ganas que Katie, pero al fin y al cabo, no olvidemos que nuestra protagonista se ve obligada a vivir con una tía que apenas conoce en un lugar que difiere demasiado al que solía estar acostumbrada.
Mientras pasan los días y Katie empieza a adaptarse a su nueva escuela, cosas extrañas comienzan a ocurrirle a ella en los momentos más inesperados. No es normal que un bolígrafo explote en plena clase ni que los dibujos - sus dibujos - parezcan empezar a querer salirse de las páginas. No, debe ser parte de síndrome de estrés post-traumático, debe ser que está tan cansada de los cambios que su cerebro ha decidido empezar a enviarle señales de alerta... ¿o no? ¿Y por qué eso ocurre justo cuando Tomohiro está cerca? Con el fin de averiguar más de todo este asunto, Katie empieza a seguir a Tomohiro y lo que descubre sin duda cambiará su vida por completo, a tal punto de replantearse si no es mejor abandonarlo todo y huir del país o quedarse y hacer frente a las consecuencias.
Lo sé, nuevamente he dicho muy poco sobre la novela. Es más, creo que he escrito más de lo que debería. Tinta es de esos libros que se disfrutan sin conocer de antemano lo que nos espera entre sus páginas y hoy me atrevo a decir que hasta el título es semi-spoileador. Pero si tienen dudas, les adelanto que la novela tiene un poco de todo y su principal protagonista es, sin lugar a dudas, la magia de la tinta unida a varios retazos de mitología y folclor japonés, la cual te deja entreveer pequeños detalles de la historia del país, de lo rica que es su cultura, sus creencias y sus costumbres.
Ah, Japón es tan diferente a los países de occidente y eso es, precisamente, lo que lo hace tan especial. Katie tarde en poder apreciar eso pero cuando lo hace empieza a ver las cosas de otra manera. Y también a Tomohiro. Poco a poco entre ellos se establece una especie de tregua que luego da paso a una amistad que traerá más de un apuro. Romance hay, pero tengamos en cuenta lo diferente que es la sociedad japones y lo mucho que implica dar un simple abrazo. O incluso, llamar a alguien por el nombre de pila.
Se nota que Amanda Sun se ha tomado su trabajo de documentación muy en serio. Por ahí leí que la autora vivió un par de años en Japón y eso se ve reflejado en lo bien que ha sabido construir los escenarios y la forma en la que juega con las palabras japonesas. Todos los detalles de este libro, desde la portada/contraportada, los dibujos, los detalles a pie de página y la propia traducción hacen que Tinta te lleve al Japón de hoy, futurista y bullicioso, pero con una historia milenaria detrás que se dejará entreveer en las páginas de este libro.
Para ser Tinta el primer libro de una trilogía, tengo que reconocer que ha empezado bastante bien. Quizás la parte romántica es la que flojea un poco y algunos aspectos de la protagonista no termina de convencer, pero evaluando en conjunto tengo que decir que es un buen libro, de esos a los que no les cuenta sumergir al lector en su historia desde las primeras páginas. Y en este caso, hay un añadido: si tenías planeado aprender un idioma, te aseguro que después de leer Tinta conocerás lo básico para poder pasar un día en Japón sin llegar a perderte.
Ah, la edición. ¿Ya les comenté lo bonita que es? Creo que es un plus a considerar, porque no solo hay ilustraciones, sino pequeñas imágenes que, al pasar las páginas, pareciera que se movieran. Muy de acuerdo con la historia, eso sí, la cual - antes de que me olvide - tiene uno de esos finales que te dejan pensando cuando la editorial sacará la segunda parte. Porque a mí me ha picado muchísímo la curiosidad: no solo deseo seguir atravesando el país a través de la tinta de este libro, sino que también quiero conocer que es lo que realmente se esconde detrás de ella. ¿Será magia antigua? ¿O serán todo fruto del azar? Solo queda averiguarlo leyendo Tinta .
Fotoreseña: La joven durmiente y el huso
12 ago 2015
A vuelo de pájaro era el reino más cercano al de la reina, pero ni siquiera los pájaros volaban sobre él.
Érase una vez una reina a punto de casarse.
Érase una vez una princesa que cayó en un extraño sueño y arrastró a su pueblo con ella.
Érase una vez un grupo de enanos que llegaron con la noticia.
Y érase una vez una reina valiente dispuesta a solucionar el problema por sus propios medios.
Les aseguro que no necesitan saber más de la historia para disfrutar de esta pequeña joya literaria. Es cierto que muy pocas veces cuento la sinopsis en tan pocas palabras, pero La joven durmiente y el huso es un cuento - como los de antaño, pero uno que viene a diferenciarse del resto desde las primeras páginas.
Si han tenido la oportunidad de leer antes algo de Neil Gaiman sabrán que este escritor sabe hacer de sus libros unas novelas muy especiales por tomar elementos ya existentes (y muchas veces ampliamente conocidos) y darles un giro casi radical, completamente inesperado, pero sin perder la esencia original de la historia. Eso es lo que me ha pasado con esta historia: es corta, sí, pero en esas setenta y pocas páginas se cuenta un argumento tan bien construido y con tantos matices especiales que es imposible no llegar a quererlo. Si a eso le sumas la edición, hablo muy en serio cuando digo que este es un libro en el que vale mucho la pena invertir. Pero a lo que vamos, un pequeño tesoro como este es mucho más fácil ver que describir, así que aquí vengo yo con la primera fotoreseña del blog. ¿Están preparados para caer bajo el encanto de las ilustraciones de Chris Riddell?
Desde que lo vi en la estantería de la Feria supe que tenía que ser mío. No hay ninguna duda de que La joven durmiente y el huso es una de esas novelas que entran por los ojos. ¿Cómo no serlo, con esa encuadernación y esa presentación exterior? No estoy muy segura de qué tipo de papel han usado para la sobrecubierta (me parece que es papel cebolla), pero espero que se aprecie lo transparente y delicado que es. Desde esa primera impresión ya se pueden observar el esmero que ha puesto la editorial en él y al ver el interior... les aseguro que caerán enamorados del libro.
La joven durmiente y el huso es una especie de retelling de dos de los grandes cuentos clásicos conocidos - Blancanieves y La Bella durmiente - pero con un toque más dark capaz de escarapelar el cuerpo. Nunca se mencionan nombres, nunca se hacen referencias directas a ambos. Pero si los has leído cuando eras pequeño (o al menos has escuchado de ellos), sabrás que los personajes de Gaiman tienen un aire a los creados por los hermanos Grimm.
Por supuesto, ese es sólo el comienzo. Gaiman se encarga de atraparte desde las primeras páginas y mantenerte en vilo a lo largo de su historia. No se demora en florituras ni descripciones (las ilustraciones de Riddell ya se ocuparán de ello), si no que va directo a la historia. Es un cuento (¿ya lo mencioné, verdad?) y por ende tiene cierto límite de longitud. Pero el autor ha sabido aprovecharlo de la mejor manera, tanto es extensión como en la estructura del mismo.
¿Acaso no es el príncipe encantador el que siempre llega a rescatar a la princesa en apuros? Me temo que Gaiman no nos llevará a asistir a la dulce espero de la damisela, si no que nos presenta a una reina dispuesta a tomar las riendas del asunto e ir a salvar a su pueblo de este sueño que amenaza con consumirlos. Protagonistas que sean heroínas de verdad es lo que hace mucha falta en la literatura y el autor aporta su granito de arena con una reina valiente, humana, muy capaz de hacerse cargo de su propio destino.
Hablemos de la edición ¡y qué edición! No sé si en la foto se puede apreciar, pero es toda una maravilla. Además de la sobrecubierta delicada, cada una de las páginas tiene una textura que me encanta. Las ilustraciones son en blanco y negro, pero tienen un toque de dorado para resultar ciertos detalles un tanto espeluznantes, pero que en conjunto hacen del libro una pieza de colección. No hay duda de que Neil Gaiman ha vuelto a crear una obra para el recuerdo y que Chris Riddell se ha lucido al momento de ilustrarla.
Admito que este pequeño libro puede estar un poco caro, pero créanme que vale la pena. No sólo porque la historia deja de lado los tópicos y estereotipos y nos presenta personajes diferentes en todo sentido, sino porque toca una variedad de temas que siguen siendo tabú en la sociedad pero que deberían tratarse con más soltura. No crean que por el hecho de que se catalogue como un cuento es solo para niños, nada de eso. Para mí, La joven durmiente y el huso la pueden disfrutar tanto niños como adultos, cada uno obteniendo una interpretación un poco distinta, pero siempre se puede sacar algo de la historia. Además, ¿le dirían que no a esa edición? Yo no he podido negarme y ya está reposando en mi estantería.
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