hombres lobo

Reseña: Perdido [Sinner]

22 jun 2015

Perdido
Serie Los lobos de Mercy Falls (3.5)
+ Datos sobre el libro | Lee los primeros capítulos

Soy lo que soy, y eso no tiene remedio: 
un artista, un cantante, un licántropo, un pecador.
Oh, Cole... ¿Cómo puedo ser objetiva en esta reseña teniendo en cuenta lo mucho que me gustó el personaje? Pocas veces creí que un spin-off llegaría a gustarme más que la serie principal y Maggie Stiefvater se ha encargado de recalcarme que siempre existe una excepción a la regla. En Temblor todo era ternura y descubrimientos, pero en Rastro aparecieron los personajes que se convertirían en mis preferidos de la serie. Cole e Isabel son tan distintos como similares: por separado cada uno es personalidad embotellada y juntos son una pura dinamita. Ahora, en la soleada Los Ángeles, la historia de estos dos continúa porque ninguno está dispuesto a dejar de seguirle la pista al otro: Isabel se ha mudado con la idea de sacarse una carrera y dejar el pasado atrás; pero es ese pasado -encarnado en Cole - quién le persigue porque quiere recuperarla.
Antes de continuar me gustaría dejar una pequeña advertencia: en este libro no habrá mucho de Sam ni de Grace, como lo hubo en la trilogía principal por lo que, si su historia te encandiló y buscabas más de ellos, en Perdido solo encontrarás algunas pequeñísimas pinceladas que no serán suficientes para calmar la curiosidad. Este libro es un spin-off con otros protagonistas publicado especialmente - pero no exclusivamente - para darle un gusto a todos los lectores que, como yo, nos quedamos con ganas de más Isabel y mucho más Cole. ¿Te encantaron ambos en los anteriores libros? Entonces puedes estar seguro de que querrás con todo tu corazón a Perdido.

Mientras me situaba junto al coche, me dije una y otra vez que el hecho de que él estuviera allí no cambiaba nada, no significaba nada, no era nada. Nada, nada.
Me volví con la boca abierta, preparada ya para reprocharle que no me hubiese llamado antes de presentarse en mi estado, en mi trabajo, en mi vida.
Pero él me rodeó con los brazos.

Cole St. Clair acaba de llegar a California con un único objetivo: recuperar a Isabel Culpeper, aquella chica capaz de llevarle la contraria y aún así, lograr que su mente no pueda alejarse de ella. Pero Isabel no está dispuestas a arriesgar su corazón, no con la única persona de llegar a su lado más vulnerable y hacerle capaz de sentirse diferente. De esta manera, la historia se convierte en un delicioso tira y afloja, un camino lleno de altibajos, de escenas chispeantes, de otras que te dan punzadas al corazón. Pero sobre todo, Perdido es una novela casi de redención: Cole tiene que dejar de lado lo que alguna vez le convirtió en la estrella de rock más joven y temeraria, cuya imagen externa amenazaba con destruir su mundo interno, el Cole más auténtico y del que Isabel está enamorada. Y ella no se queda atrás, claro que no. Tiene que aprender a aceptarse a sí misma, cambiante, luchadora, aprender a confiar y abrir esa coraza que la recubre hacia nuevas experiencias. Pocos personajes juveniles están tan bien perfilados como ella: sarcástica, aguda e ingeniosa, definitivamente una protagonista que vale la pena conocer.

Cole apoyó el costado de la cabeza en la ventanilla y dejó que la mirada se le perdiera en el azul del cielo.
- Lo estoy intentando. Intento que deje de importarme. El hecho es que siempre seré él.
- ¿Quién?
- Cole St. Clair
En un principio me pareció una estupidez, pero enseguida comprendí a que se refería. Conocía la sensación de tenerse pánico a una misma.

Es cierto que no hay una trama clara porque la novela se enfoca sobre todo en la relación de ambos protagonistas. Maggie Stiefvater, con esa maravillosa pluma que tiene, nos relata una historia juvenil romántica como pocas, de esas en la que te vas enamorando a la par que los personajes. Y, como ya lo dije, cuando se trata de Cole no puedo ser objetiva, así que yo feliz porque nadie haya querido eclipsarlos, sino que los secundarios funcionan como un buen complemento que le agrega la dosis de celos, humor y picardía a Perdido. 

Por último, una pregunta que algunos me han hecho: ¿se puede leer Perdido de forma independiente? Sí y no. Si comienzas este libro sin tener ni idea de lo que ocurrió en la trilogía Los lobos de Mercy Falls es posible que puedas entender el ambiente que se respira en la historia, aunque habrá algunos detalles que puedan desencajarte al momento de leerlos. Sin embargo, si has leído los anteriores libros no hay duda de que Perdido es ese pequeño eslabón que faltaba, esa pieza que necesitaba encajar en el puzle y terminar de cerrar de la mejor manera una historia invernal, capaz de remover sentimientos con un estilo único y unos personajes que saben robarse el corazón. 

Reseña: Siempre

17 mar 2014

Siempre
Autora: Maggie Stievater
Trilogía Los lobos de Mercy Falls (3 de 3) 

Editorial SM · 491 páginas
ISBN: 9788467551259
Lee los primeros capítulos

Los lobos de Mercy Falls vuelven a salir en las noticias.
Hace diez años, la manada atacó a una chica.
Los periodistas manejaron la palabra "accidente".
Una década más tarde, ha muerto otra chica.
Ahora, la palabra es "exterminio".
El tiempo se agota para Sam y Grace, para Isabel y Cole.
Esta vez, las despedidas pueden ser para siempre.


Descubrir Temblor y la maravillosa pluma de Maggie Stiefvater ha sido una de las mejores cosas que me ha dado la blogósfera literaria. La trilogía de Mercy Falls es una de mis preferidas en lo que literatura juvenil romántica respecta, no solo por la historia en sí, sino también porque presenta un nuevo concepto de hombre lobo que se aleja de los tópicos juveniles que han salido últimamente al mercado. Los lobos de Maggie Stiefvater no cambian con la luna llena, sino con el frío. El invierno es su estación y también el trasfondo gélido pero romántico de esta historia.

En Temblor, nuestros protagonistas fueron Sam y Grace. Él, tierno y romántico. Ella, valiente y con ganas de amar. Pero en Rastro Isabel y Cole empezaron a opacarles y temía que Siempre no fuese el final de trilogía que tanto ansiaba. Pero mis temores era infundados, porque Maggie Stiefvater sacó a relucir lo mejor de su pluma para plasmar al papel una de las historias juveniles más melancólicas, dulces y tiernas que he leído en mi vida. El as bajo la manga lo guardó para el final y vaya que acertó. Definitivamente, Siempre es la mejor entrega de la trilogía, el broche perfecto para cerrar las aventuras de Mercy Falls.

No puedo decir mucho de la novela sin spoilear las anteriores entregas, pero basta mencionar que aquellos pequeños puntos en contra que encontré en los dos primeros libros se han corregido en este último. Sam deja de ser aquel chico medio taciturno y Grace empieza a tomar decisiones drásticas, pero que son lo mejor para su futuro. Ambos pueden ser muy diferentes, pero se complementan como pareja.

En cuanto al desenlace, Stiefvater no nos da un final feliz de cuentos de hadas, sino uno agridulce con muertes y despedidas, pero que calza perfecto con el tono de la historia. Extrañaré a Sam y a Grace, pero aun más a Isabel y Cole. Son secundarios, es cierto, pero han logrado convertirse en mis favoritos. 

En conclusión, Temblor fue puro amor y romanticismo. Rastro es tristeza y melancolía. Pero es Siempre el final perfecto para las frías aventuras de los lobos de Mercy Falls.

Reseña: Rasguños en la puerta

10 jul 2013

Rasguños en la puerta
Autora: Melissa S. Ramonda
Serie: Rasguños en la puerta (1 de 5)  

Ediciones Dark Unicorn · 566 páginas 
ASIN: B00D4853N4

Después de un accidente en el que pierde a su marido y a su bebé por nacer, la joven periodista Johanna Miller se retira a un sitio apartado en los Apalaches, buscando la paz que le falta a su mente. Una noche fría en su solitario aislamiento, Johanna oye unos extraños rasguños en la puerta de su casa. Es un pequeño niño-lobo, sucio y helado de frío, quien con sus lágrimas la convence de ir al bosque, a buscar a su padre malherido y su hermanita bebé. Aún en su estupefacción, ella toma una importantísima decisión: ayudar.
Nikolai, una vez el hijo de un famoso millonario ruso, tiene pocas alternativas. En lugar de terminar con su vida y la de su familia, Johanna decidió darles asilo y comida. Pero, ¿Puede confiar en ella? Sus hijos necesitan refugio, cuidados. Él necesita un lugar dónde esconderse y curar sus heridas. Es un hombre-lobo, y toda su casta, aunque es pequeña y muy joven, se encuentra en riesgo.  Sus enemigos no son ordinarios. Tampoco se detendrán hasta destruir todo lo relacionado con él. 

Una historia donde los lazos del compromiso, la amistad y la familia se mezclan en un mundo nuevo, oculto a los ojos de la gente ordinaria. 
El mundo al que Johanna Miller ha tenido el honor de entrar


Mis últimas lecturas para Ebook Tours no me dejaron tan satisfecha que digamos, por lo que cogí Rasguños en la puerta con cierta desconfianza, sobre todo porque tocaba el tema de los hombres lobo, algo que se está haciendo cada vez más recurrente en la literatura de hoy en día. Sin embargo, mis sospechas había sido infundadas y lo que me encontré en sus setecientas y pocas páginas ha sido una historia que no me esperaba, pero que me ha sorprendido gratamente. 

No voy a negar que la cantidad de páginas me amedrentó un poco, pese a que no es algo que suele ocurrirme. Supongo que uno de los factores que me llevaron a ello fue que tuviera como personajes a hombres lobo y las múltiples versiones de los mismos que han ido saliendo en los últimos año, cada cual a más original o redundante. En Rasguños en la puerta no hay criaturas que se transforman con luna llena o que mueren con una bala de plata. Tampoco les afecta el frío ni mucho menos andan paseando descamisados por doquier. Melissa S. Ramonda ha creado una nueva versión de hombre lobo (muy original, por cierto), la cual es mucho más verosímil que otras que haya leído antes y que se sustenta con un trasfondo rico en detalles en cuanto a historia, jerarquías y rivalidades. Aquí no hay mandada, sino una familia y los lazos que la unen son demasiado fuertes como para poder romperse.

La novela está narrada desde el punto de vista de la protagonista, Johanna Miller, una mujer que al comienzo me pareció un poco endeble, pero con la que poco a poco empecé a conectar y a entenderle en sus decisiones. Sin duda, Johanna es la parte crucial de la historia, debido a que es la puerta que nos lleva a un nuevo mundo que tanto el lector como la protagonista misma van conociendo de a pocos, sumergiéndose en el mismo y terminar cogiéndole cariño. Por otra parte, el romance no es lo principal en esta novela, sino la lealtad, la amistad, los lazos familiares. Además, lo que surge entre ella y Nikolái no es súbito, no es amor a primera vista. Dejemos por un lado el romance pasteloso e instantáneo: aquí ambos son adultos, ambos han tenido y tienen problemas que enfrentar, desafíos que superar, heridas por curar. Como personajes me han parecido estupendos, dotados de personalidad y carácter propio,  a los cuales el destino ha querido reunir y demostrarles que, pese a ser de dos lugares completamente distintos, no dejan de ser el uno para el otro. Pero no crean que la historia se resume a ellos dos y a los hijos pequeños de Nikolái, nada de eso. Los personajes secundarias no se quedan atrás y van apareciendo con el transcurrir de las páginas, demostrando que también están dotados de una complejidad precisa que no hace sino enriquecer a la historia.

Si hay algo destacable por encima de todas las cosas, ese es el ritmo con el que la autora ha sabido llevar su novela. Setecientas y tantas páginas no están por gusto y la historia transcurre de la mejor manera posible, con cada hecho a su debido tiempo, sin prisas ni demoras, dando como resultado una novela fácil de entender y con la que se conecta sin mucho esfuerzo. Por otro lado, creo que debo precisar que la novela está escrita en un español de Latinoamérica. A mí esto no me supuso ningún problema, todo lo contrario. Son tantas las novelas en español peninsular que leo, que encontrarme con una de este tipo en sencillamente refrescante. No obstante, sugiero que se tenga cuidado con ciertos términos que - al ser la novela ambientada en EEUU - se desconocen o aplican de la misma manera que en castellano.

¿Qué si tiene fallos? Sí, como toda novela, y eso va por la parte de la redacción: algunos que otros dedazos, errores ortográficos, un par de frases que pueden ser reelaboradas y un poco de abuso de mayúsculas, sobre todo en los primeros capítulos. No obstante, no es nada que no se pueda corregir para próximas ediciones ni es difícil de pasar por alto en esta ocasión.

En síntesis, Rasguños en la puerta es mucho más de lo que cuenta la sinopsis. Si esperaban maldiciones, profecías, superpoderes o cosas similares, ya pueden ir buscando en otros libros. Aquí encontrarán algo más real, más creíble y más profundo de lo que parece a simple vista. Una  novela sin lugar a dudas original, que sumerge al lector en un mundo nuevo que vale la pena descubrir, llena de momentos memorables y frases que llegan al corazón. Personalmente, estoy más que satisfecha con cada parte de la historia: argumento, narración, personajes, ritmo, final ¡todo! Es cierto que no será una novela perfecta al cien por cien, porque siempre hay algo por pulir, por mejorar, pero tampoco vamos a negar que Melissa ha hecho un maravilloso trabajo con este primer libro de la serie RELP. Por mi parte va más que recomendado, así que, tanto si eres de los que gusta leer fantasía paranormal como si no, ¡dale una oportunidad a esta historia! El libro lo merece y estoy segura de que no se arrepentirán. 


NOTA: Muchas gracias a la autora por proporcionar el ejemplar ¡Lo he disfrutado bastante!


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Reseña: Rastro

27 may 2013

Rastro
Autora: Maggie Stievater
Trilogía Los lobos de Mercy Falls (2 de 3) · Editorial SM
425 páginas · ISBN: 9788467643643

Lee los primeros capítulos
El invierno ha acabado.
Para algunos es una época de cambios. De transformaciones.
Pero solo para algunos.
Sam sigue siendo Sam. Cole sigue siendo Cole.
Isabel no sabe lo que quiere, pero sigue siendo quien es.
Solo Grace no está a gusto en su propia piel.
Primavera: una estación de historias que empiezan y de otras que terminan.
De despedidas. De abandonos.
Pero todo abandono deja un rastro.

Por más que lo desees, es imposible detener el tiempo: pasa y lo cambia todo 
Y lo malo es que te arrastra consigo

En mi reseña de Temblor no pude dejar de plasmar lo mucho que me había gustado el libro: la pluma de Stiefvater enamora, de eso no hay duda. Ello, unido a un precioso escenario invernal, unos personajes que se hacen querer y un romance que lo puede todo, ha hecho de esta trilogía una de esas que no se olvidan fácilmente. No obstante, si bien la primera parte - un poco introductoria, pero bastante buena - me gustó mucho, lamento decir que Rastro no estuvo a la altura del primero ni de mis expectativas. Quizás sea por el hecho de que me esperaba más aventura, más acción y solo he encontrado una historia con un ritmo irregular, que de momentos lograba instaurar la tensión en mi cuerpo, pero que en otros solo quería pasar las página lo más rápido posible. 

En Rastro nos volvemos a encontrar con Grace y Sam, nuestra pareja protagonista que se ha reencontrado tras un duro invierno que no parecía tener fin. Su amor, tan sincero e incondicional ha logrado que la maldición de nuestro chico lobo se haya roto, pero eso no quiere decir que el invierno dejará de acecharles con el fin de separarlos. Ahora el problema es otro. Y los lobos seguirán ahí, siempre presentes en la vida de nuestros protagonistas y de todos los personajes de Mercy Falls. 

Mi primera crítica para la novela va por parte de la sinopsis y el comienzo del mismo: Rastro es un libro que debe disfrutarse sin saber mucho más que lo que el lector conoce tras leer su primera parte. Pero una vez que se lee el prólogo (y en los primeros capítulos, en caso de no haberlo captado al comienzo) uno ya se va imaginando de qué va el asunto, lo que le resta emoción a la historia. En lo personal, no hay nada que me disguste más de un libro que saber lo que va a pasar y estar esperando que llegue el momento en que tengo que decir "lo sabía". 
No obstante, mientras Sam y Grace se ven enfrascados en una lucha por seguir juntos, son Isabel y Cole los que pasan a ser el centro de atención de la historia (al menos para mí, ya que de ellos sabía poco o nada). Isabel me pareció un personaje genial, que aporta la dosis de ironía a la novela. Cole no se queda atrás y mientras busca su lugar en el mundo, aquel carácter suyo tan chispeante robará una que otra sonrisa. Ambos son los que me han mantenido en vilo durante las cuatrocientas y tantas páginas del libro y que me han hecho reír, soñar y enojarme con sus peripecias. Están hechos el uno para el otro y espero más de ellos en la siguiente novela.

Como bien dice la sinopsis, Rastro en un libro de despedidas, de melancolía. Aquí los personajes tendrán que enfrentarse a sus problemas personales si quieren ser felices: Cole está en busca de una razón para seguir viviendo. Isabel quiere superar la pérdida de su hermano y conseguir algo de tranquilidad en su familia. Grace también tiene problemas en casa, pero hay algo mucho peor que le preocupa. Y Sam tendrá que enfrentarse a aquellas cosas que creía que eran ciertas y que pueden dejarle un terrible vacío en el corazón. Todo ello aderezado con la carismática y casi poética pluma de Stiefvater dan como resultado un libro muy bonito, pero que quizás pudo ser mejor. Pese a aquellos detalles, espero poder leer pronto Siempre, la continuación y última parte de una trilogía que rezuma frío, invierno y un romance que va más allá de un simple enamoramiento.

Reseña: Temblor

9 abr 2012

 Cuando el amor te hace temblar en otoño, es mejor que el invierno no llegue nunca: las primeras nevadas pueden arrebatarte a quién más deseas.

Hace varios años, cuando era pequeña, Grace fue atacada por una manada de lobos hambrientos. Mientras era arrastrada por el bosque, no podía pensar en nada, solo se dejó llevar, dejando tras de sí un camino de hojas y nieve. Pero su destino no era morir, aún no. Un lobo de intensos ojos amarillos que no la observaba como una presa, la salvó. 

Desde entonces, cada invierno la chica se asoma a los lindes del bosque para contemplar a la manada y sobre todo, a esa criatura que con el tiempo se convirtió en un ser especial para ella. Su fascinación por los lobos va más allá de solo observarlos e intentar acercarse a ellos. Por eso, cuando años más tarde encuentra a un chico herido en el porche de su casa, no vacila en ayudarle. Su corazón le dice que no se arrepentirá, sobre todo después de ver esos hermosos ojos de color amarillo.

Seguro que ya empezaron a sacar sus conclusiones, ¿no? Efectivamente, ese lobo es un chico, un hombre lobo y se llama Sam. Al conocerle como ser humano, Grace cae en la cuenta de que siempre había estado enamorada de él. Siendo animal era tranquilo, con una mirada que inspiraba confianza.   Ahora que es de carne y hueso ha demostrado que la belleza no se lleva solo en el interior y que tras esa piel de lobo y de chico desgarbado se esconde un ser maravilloso. Así, Sam y Grace vivirán una bonita historia de amor, con el trasfondo frío y lleno de nieve que caracteriza al pueblo de Mercy Falls. Pero como en toda historia, hay algo que no dejara que nuestros jóvenes enamorados vivan tranquilos: Sam es un hombre lobo, sí, pero solo durante el invierno. Al llegar la primavera, su cuerpo se transforma en ser humano hasta la próxima caída de nieve. Sin embargo, el ciclo no es eterno y tiene un fin. Llegará un día en el que Sam deje de tranformase en ser humano, se quede para siempre como un animal salvaje y se aleje de la joven por la que palpita su corazón.

Abrí los ojos y los observé en el espejo hasta que su forma y su color dejaron de tener significado. Me pregunté qué vería Grace en mí, por qué le fascinaría tanto ¿Qué era yo sin mi piel de  lobo? Solo un chico tan lleno de palabras que le rebosaban por la boca.
En aquel momento, cada verso, cada letra de canción que tenía en la cabeza, terminaba con la misma palabra: amor.
Tenía que decirle a Grace que aquel era mi último año.

Grace sabe que su felicidad está al lado de Sam e intentará todo lo posible por retrasar su transformación. Pero ese no es el único problema al que tendrá que enfrentarse la chica: al parecer, los lobos en Mercy Falls van en aumento y uno de ellos -un compañero de instituto con un carácter bastante impulsivo - vaga por los bosques atacando personas y dejando destrozos tras de sí. Los pueblerinos quieren dar caza a la manada. Olivia, su mejor amiga, se ha peleado con ella y parece que anda en problemas. Sus padres no le hacen el más mínimo caso. Y sobre todo, Sam soporta en frío cada vez menos y su transformación es inminente con el transcurrir de los días ¿Qué hacer? Grace no se dejará vencer. Luchará con todas su fuerzas por mantener a Sam a salvo  y disfrutar cada segundo, cada minuto con él antes de que el cruel invierno se lo arrebate de sus brazos. ¿Logrará su cometido? Eso tienen que descubrirlo por cuenta propia.

Temblor es un libro con una portada preciosa, una historia igual de buena, ambientada entre nieve y bosque, tal como me gusta. Sin embargo, no pude evitar encontrar ciertos detalles que me recordaron a las novelas rosas de instituto que tanto me fastidian. Por suerte son pocos y he sabido lidiar con ellos. Lo que más me gustó fue el personaje de Sam, sin duda. Un chico tierno y caballeroso que muchas quisiéramos tener en nuestras vidas. Era tan poco común que a ratos lo encontraba algo irreal, pero me gustó. Si tardé tanto en leerlo no fue porque sea pesado o aburrido, sino por la cantidad apabullante de deberes que tengo de la universidad. La historia me sorprendió con cada giro, con  cada posibilidad cercana a la despedida. Y el final ... ¿como pueden dejarnos de esa forma? La sensación que tienes al terminar es desesperante, pero creo que también hubiese quedado conforme si quedaba ahí nomás. Pero como hay segunda y tercera parte estoy más que dispuesta a hincarles el diente.





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