Rocío Carmona
Reseña: Robinson Girl
16 dic 2013
Robinson Girl
Autora: Rocío Carmona
Libro único · Editorial Montena
256 páginas · ISBN: 9788490430620
La pluma de la autora ha mejorado con respecto a sus anteriores libros: no hay duda de que sabe cómo escoger las palabras, cómo colocar un toque semi-poético en el momento preciso. Pero una buena historia no se sostiene solo con eso, sino que necesita de un argumento sólido, unos personajes bien construidos y un ritmo que se mantenga constante. La novela comienza un poco de manera abrupta y el lector llega a sentirse como la protagonista: desconcertada, perdida en medio de un lugar al que no sabe ni cómo ha llegado. Poco a poco se va esclareciendo - es parte del argumento de la novela - pero esas primeras veinte páginas sentí que iba a la deriva.
De los personajes tengo mucho y a la vez poco que decir. No llegué a simpatizar del todo con ninguno y especialmente llegué a odiar a la protagonista, Ona, por su actitud voluble y sus acciones erráticas. A Domen me faltó conocerlo un poco más y los demás... bueno, quizás les faltó algo más de protagonismo. Creo que el mayor problema de esta novela es su corta extensión: doscientas cincuenta y seis páginas no han sido suficiente para desarrollar de manera verosímil el argumento. Yo hubiera prescindido del componente romántico, porque hace que la historia avance precipitadamente, resultando poco creíble, casi irreal.
En síntesis, Robinson Girl no ha sido en absoluto lo que esperaba. Me ha gustado mucho el significado que la autora quiso darle a la isla - reflexivo y filosófico - pero quizás se pudo aprovechar un poco más el escenario tan bonito que había elegido. Siento que son este tipo de contextos exóticos los que requieren de una historia que se desarrolle sin prisas, con cada escena en su momento y sin forzar las cosas. Lamentablemente, los puntos negativos eclipsan a las cosas buenas que he encontrado en la novela y yo sigo esperando otra nueva historia de Rocío Carmona que por fin llegue a gustarme del todo.
Autora: Rocío Carmona
Libro único · Editorial Montena
256 páginas · ISBN: 9788490430620
El día de su decimoctavo cumpleaños, y después de una fiesta de la que no recuerda casi nada, Ona despierta en una playa desconocida y paradisíaca. Tras varias horas caminando en un paisaje solitario, descubre que se encuentra en lo que parece una isla desierta y, enormemente desconcertada, acaba por rendirse a la evidencia: ha naufragado.Pero muy pronto se dará cuenta que no está sola: Domen, un joven de aspecto delicado y de extraño comportamiento, la acogerá en su guarida y le descubrirá los inquietantes misterios de la isla.
Ganadora del premio Jaén de Narrativa Juvenil, Robinson Girl es una novela que me llamó la atención con tan solo ver la portada, sin saber aun de qué iba el libro. La cubierta es preciosa, ¿a que sí? Me ha encantado la combinación perfecta de colores, la composición, el mensaje que se pretende transmitir. Incluso el título ya dejaba entrever algo y yo moría de ganas de poder sumergirme entre sus páginas. Cuando descubrí la sinopsis, esas ganas se incrementaron, pero luego me enteré quién era la autora y empecé a tener ciertas dudas. Anteriormente no había tenido buenas experiencias con las novelas de Rocío Carmona y lamentablemente con Robinson Girl me ha ocurrido lo mismo.
La pluma de la autora ha mejorado con respecto a sus anteriores libros: no hay duda de que sabe cómo escoger las palabras, cómo colocar un toque semi-poético en el momento preciso. Pero una buena historia no se sostiene solo con eso, sino que necesita de un argumento sólido, unos personajes bien construidos y un ritmo que se mantenga constante. La novela comienza un poco de manera abrupta y el lector llega a sentirse como la protagonista: desconcertada, perdida en medio de un lugar al que no sabe ni cómo ha llegado. Poco a poco se va esclareciendo - es parte del argumento de la novela - pero esas primeras veinte páginas sentí que iba a la deriva.
De los personajes tengo mucho y a la vez poco que decir. No llegué a simpatizar del todo con ninguno y especialmente llegué a odiar a la protagonista, Ona, por su actitud voluble y sus acciones erráticas. A Domen me faltó conocerlo un poco más y los demás... bueno, quizás les faltó algo más de protagonismo. Creo que el mayor problema de esta novela es su corta extensión: doscientas cincuenta y seis páginas no han sido suficiente para desarrollar de manera verosímil el argumento. Yo hubiera prescindido del componente romántico, porque hace que la historia avance precipitadamente, resultando poco creíble, casi irreal.
En síntesis, Robinson Girl no ha sido en absoluto lo que esperaba. Me ha gustado mucho el significado que la autora quiso darle a la isla - reflexivo y filosófico - pero quizás se pudo aprovechar un poco más el escenario tan bonito que había elegido. Siento que son este tipo de contextos exóticos los que requieren de una historia que se desarrolle sin prisas, con cada escena en su momento y sin forzar las cosas. Lamentablemente, los puntos negativos eclipsan a las cosas buenas que he encontrado en la novela y yo sigo esperando otra nueva historia de Rocío Carmona que por fin llegue a gustarme del todo.
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Reseña: El corazón de Hannah
8 jul 2013
El corazón de Hannah
Autora: Rocío Carmona
Libro único · Editorial La Galera
450 páginas · ISBN: 9788424642518
Por último - entre otros detalles - están los hechos que la autora se saca de la manga para justificar cosas a las que pudo dedicarle más espacio debido a que son cosas que dan sustancia a la historia y al futuro de los personajes. Un párrafo más no le hace mal a nadie pero resumirlo en una sola línea da la sensación de que tenía prisas por terminar la novela, lo que le resta emoción a la historia. Y el final, no fue lo que esperaba (en realidad, ya no sabía que esperar después de tantos giros) pero me quedo con que fue el mejor desenlace que pudo tener la novela porque para mí, esta historia no va del amor, sino de las ansias por conocer el mundo, de dejar esa jaula, de estirar las alas y volar hacia un mundo incierto que te ofrece cosas buenas y no tan buenas.
Autora: Rocío Carmona
Libro único · Editorial La Galera
450 páginas · ISBN: 9788424642518
Hannah es una joven amish de Pensilvania; vive en un entorno rural, aislado y rígido, que aún hoy sigue las normas y códigos del siglo XVII. El mismo día en que cumple dieciséis años, y por vez primera en décadas, se permite la entrada de un forastero, Daniel, un joven que acaba de llegar de Seattle para hacer un reportaje fotográfico a los amish. Hannah enseguida siente algo por él, y Daniel se enamora de ella al instante. Inician una relación que rompe todos los códigos de la comunidad. Cuando la familia de ella se entera, prohibe que se sigan viendo y Daniel es expulsado del pueblo. Pero Hannah decide escaparse e ir a buscarlo a Nueva York, donde se enfrentará a un nuevo mundo, vivirá toda clase de peligros y aprenderá lecciones que nunca olvidará.
El día que Hannah cumple dieciséis años es el día en que conoce a Daniel, un chico de ciudad que está haciendo un reportaje sobre la comunidad amish de Pensilvania. Ella lo ve, él le roba una foto. Ella lo odia por eso, él se enamora al instante. Y después de hablar poco más de tres veces, se dan cuenta de que no pueden estar el uno sin el otro. Por eso, mi primera crítica para con esta novela va para el tema del romance. Siendo esto uno de los hilos que mueven la historia, creo que la autora debió cuidar más detalles del tema amoroso. Todo se da tan rápido, tan precipitado, que termina resultando inverosímil. Y no me refiero al número de páginas en las que empieza a desarrollarse la relación entre nuestros protagonistas, sino al tiempo que transcurre entre conocerlo, compartir algunas palabras y enamorarse el uno del otro. El amor que surge entre Hannah y Daniel es lo que da origen a esta historia y lo que en cierto modo sustenta toda la novela. Que haya detalles que resulten poco creíbles desde el inicio no es comenzar la novela con buen pie y en lo personal, durante cada página que leía no podía dejar de preguntarme si un sentimiento tan fuerte pudo haber nacido en tan poco tiempo y ser suficiente para dejarlo todo (casa, familia, costumbres) e ir en busca de un destino incierto.
Hasta casi la mitad del libro, la novela se centra en la relación de Hannah y Daniel, ofreciendo bonitos pasajes de lo que es el primer amor y el ser correspondido. Hay que reconocer que la autora ha hecho un estupendo trabajo en la documentación de la comunidad amish y que ha sabido retratarlo apropiadamente, sin dejar al lector en el aire con pocas descripciones ni apabullarle con párrafos interminables. Me ha gustado mucho conocer un poco más de esta comunidad anclada en las costumbres del SXVII porque poco o nada sabía de ellos hasta antes de comenzar el libro. Hannah, nuestra protagonista, irá madurando en cada capítulo: salir del campo a la ciudad no es cosa fácil y menos aún si el contacto que se ha tenido con la tecnología ha sido casi inexistente. Como personaje me ha gustado su evolución a lo largo de la novela y aunque a veces me resultaba demasiado ingenua a pesar de lo inteligente que era, he tratado de comprender cada decisión que tomaba. Por otro lado, es con Daniel con quién no he terminado de congeniar. Si en un comienzo me parecía un chico tierno capaz de hacer cualquier cosa por ella, ese pensamiento se esfumó en cuanto la dejó por miedo a represalias. Y cuando lo ubicamos nuevamente en Nueva York, me pareció un ser egoísta que no sabe lo que quiere.
Nuevamente, en este libro la autora repite la fórmula de La Gramática del amor en cuanto a mencionar clásicos conocidos de la literatura universal. Y nuevamente, como lo dije en la reseña de su primera novela, me parece un recurso interesante, pero que se debe manejar con cuidado. Si yo leo un libro es para enterarme de qué va el mismo, no para conocer cómo termina otra novela. Me disgusta en sobremanera que me cuente detalles esenciales de otras novelas, las cuales tenía planeado leer pero que casi se me han quitado las ganas. Además, me da la sensación de que si quitásemos las menciones a los clásicos conocidos, las conversaciones quedarían vacías y carentes de contenido.
Por último - entre otros detalles - están los hechos que la autora se saca de la manga para justificar cosas a las que pudo dedicarle más espacio debido a que son cosas que dan sustancia a la historia y al futuro de los personajes. Un párrafo más no le hace mal a nadie pero resumirlo en una sola línea da la sensación de que tenía prisas por terminar la novela, lo que le resta emoción a la historia. Y el final, no fue lo que esperaba (en realidad, ya no sabía que esperar después de tantos giros) pero me quedo con que fue el mejor desenlace que pudo tener la novela porque para mí, esta historia no va del amor, sino de las ansias por conocer el mundo, de dejar esa jaula, de estirar las alas y volar hacia un mundo incierto que te ofrece cosas buenas y no tan buenas.
En conclusión, El corazón de Hannah no fue exactamente lo que yo esperaba. La novela prometía mucho en la sinopsis y considero que tenía bastante para explotar, sobre todo porque se ambienta en una escenario rural poco conocido y usado en la literatura juvenil (y en literatura general, a mi parecer). Sin embargo, los puntos negativos que he encontrado opacan mucho a las cosas buenas, por lo que no puedo decir que me haya gustado, aunque eso tampoco quiere decir que no lo haya hecho. Por eso no sé si volveré a leer otro libro de esta autora, dos no tan buenas experiencias logran que me entre cierta desconfianza frente a sus libros ¿qué me dicen ustedes?
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Reseña: La gramática del amor
11 mar 2013
Autora: Rocío Carmona
Editorial La Galera · 280 páginas
Libro único · ISBN: 97-88-424-636-708
Lee los primeros capítulos
Tras el divorcio de sus padres, Irene es enviada a un internado del sur de Inglaterra al borde de un acantilado. Allí vivirá con gran dolor su primer desengaño amoroso, a la vez que ganará un inesperado mentor: Peter Hugues, el profesor más estricto de la escuela, se ofrece a enseñarle la «gramática del amor» a través de siete grandes novelas del género, desde Goethe y Jane Austen hasta García Márquez y Murakami. Irene se irá enamorando poco a poco de su profesor, mientras otro pretendiente misterioso aspira secretamente a su corazón.
La gramática del amor se estudia con el corazón.
Pero sólo hay una forma de aprobar el examen: vivir.
Antes que nada: ¿no les parece hermosa la portada? A mí me ha encantado la ilustración; la combinación de matices que van del rojo al gris y al negro, el tipo de letra sencilla, la encuadernación ... ¡todo! Es una de las cubiertas más bonitas que he visto hasta ahora. Lástima que el libro no me haya gustado tanto como la portada.
La gramática del amor comienza con un desengaño amoroso: Irene, una joven de dieciséis años, se enamora del guaperas de la escuela a la que asiste en Cornualles. En ese ambiente húmedo y frío, experimenta lo que es un corazón hecho pedazos y la desazón que cala en lo más hondo del alma. Pero ella no se dejará arrastrar por ese sentimiento, por mucho que le cueste. Un poco de determinación y la ayuda de su profesor, le llevarán a conocer una de las asignaturas más curiosas pero profundas que se imparten en esa escuela y a la vez, curar su corazón herido y abrirse a la posibilidad de volverse a enamorar.
Somos lo que queda de nosotros cuando nos rompen el corazón por primer vez.
La sinopsis me encandiló y comencé a leer con muchas expectativas. La gramática del amor es una obra claramente juvenil, llena de frases bonitas para enmarcar y algunas reflexiones sinceras para atesorar... pero nada más. Me ha gustado el escenario - tan acorde a una historia que se conduce por un hilo romántico con toques melancólicos - las siete obras mencionadas que han despertado mi curiosidad (de las que solo he leído tres) y sobre todo, la idea de resurgir pese a las adversidades del destino. No obstante, todo ello se ve opacado por una protagonista pesada e inconstante, situaciones inverosímiles que le restan calidad a la novela y una cantidad innecesaria de citas de otras obras. Quizás si la narración no hubiera sido fluida o los capítulos no hubieran sido cortos, hubiera dejado el libro abandonado antes de llegar a la mitad. Es que Irene es de esas protagonistas que caen pesadas al poco de comenzar la novela. Su actitud indecisa en el panorama romántico no es de mi agrado. Se supone que está reflexionando sobre el amor y ello no se queda solo en la hoja de papel en la que plasma sus ideas, sino que debe aplicarse a la vida real. Por lo visto, las clases de gramática del amor no le sirvieron de mucho, seguía siendo tan inmadura y egoísta.
Me parece una idea buena la de usar grandes clásicos de literatura universal u otras conocidas obras contemporáneas para ilustrar la idea principal del libro, pero no se debe abusar de ello. Como dije arriba, he leído tan solo tres de los siete libros que menciona Rocío Carmona en La Gramática del amor pero ya me ha llenado de spoilers de varios de ellos. Una mención a la obra y un comentario necesario y conciso hubieran sido más que suficientes, no había necesidad de que me contara cómo terminaba el libro de Murakami o las consecuencias de los actos del joven Wether. Los que han leído las obras mencionadas ya saben de qué va la historia, no es necesario repetirlo y los que no lo han hecho, queremos disfrutar de una obra de calidad sin que nos hayan adelantado todos los pormenores de la misma.
Es cierto que La Gramática del amor tiene como tema principal, precisamente, al amor. Pero el amor romántico no es el único tipo que existe en este mundo. En este punto, me hubiera gustado que se dé mas protagonismo a la amistad, que a mi parecer también juega un rol importante en la historia.
En conclusión, si bien La Gramática del amor no es un libro extraordinario (no cuenta nada nuevo, no tiene ningún misterio y es bastante predecible) ha sabido engancharme desde las primeras páginas y mantenerme en vilo durante los capítulos. Traten de pasar por alto el carácter de la protagonista, algunos sucesos poco creíbles y tendrán una obra para pasar una tarde de lectura entretenida.
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