juvenil

Reseña: El niño en la cima de la montaña

26 oct 2017

EL NIÑO EN LA CIMA DE LA MONTAÑA
Mi puntuación: ★ ★ ★ ★
+ Datos sobre el libro | Lee los primeros capítulos

La Gran Guerra se llevó la vida de miles de soldados, las ilusiones de cientos de personas y la infancia de muchos niños. De padre alemán y madre francesa, Pierrot Fischer llegó al mundo en un hogar lleno de cariño, pero en el que la Guerra logró infiltrarse a través de su padre, víctima de los traumas que ocasiona ver la muerte tan de cerca. Es por eso que creció solo con su madre y con Anshel, su vecino judío, un niño al que llegó a considerar su mejor amigo y casi como un  hermano. Mientras 1935 asomaba en París y los primeros vientos de la II Guerra Mundial se empezaban a sentir, la vida de Pierrot cambió por completo: al quedar huérfano debe abandonar su barrio, sus amigos y su país para viajar a Alemania, a trabajar junto a su tía Beatrix en una imponente mansión ubicada en lo alto de una montaña, una residencia conocida como Berghof, el refugio en el que Adolf Hitler tenía en los Alpes. 

A sus siete años, Pierrot deja de llamarse así para pasar a ser Pieter, un chiquillo que vivirá los próximos años en un entorno cargado de tensión, miedo, de rebeldía, de exacerbado nacionalismo. Crecer en una casa donde se elaboran planes de exterminio, donde se condena a cientos de personas por un "fin mayor" traerá sus propias consecuencias: poco a poco, Pierrot no solo cambia de nombre, sino que empieza a saborear lo que es el poder y la sensación de superioridad mientras, sin darse cuenta, empieza a dejar su propia inocencia  y su corazón gentil de lado. 

Sabes por qué lleva uniforme la gente, ¿verdad, Pierrot? Porque la persona que lo lleva cree que puede hacer lo que le apetezca. Puede tratar a los demás como nunca lo haría si llevara ropa normal. Insignias, guerreras o botas altas... Los uniformes nos permiten dar rienda suelta a nuestra crueldad sin sentirnos culpables.

¿Una novela de John Boyne ambientada en la II Guerra Mundial? Sí, era inevitable que esta historia cayera en mis manos. Tras el final desgarrador de El niño con el pijama de rayas (tanto libro como su bien lograda adaptación) no había forma de negarme a comprobar si Boyne seguía teniendo esa forma especial de contar historias, de ir trazando las pinceladas de una novela que, sin darse uno cuenta, ha llegado al corazón del lector... y esta vez se ha arriesgado demasiado. Con EL NIÑO SOBRE LA CIMA DE LA MONTAÑA no vamos a escondernos de la SS, no iremos a parar a las inhumanas condiciones de los campos de concentración ni nos embarcaremos en una larga jornada de huída a través de los espesos bosques europeos. Boyne va más allá y lleva a Pierrot al Berghof, a experimentar de primera mano lo que es crecer bajo la sombra del Führer. Sin embargo, creo yo que lo más interesante de esta novela no es la sensación latente de peligro que existe a lo largo de las páginas (recuerden que, aunque el niño fuera alemán, tenía raíces judías) sino la evolución del propio protagonista: pasa de ser un niño asustadizo y obediente a un muchacho que poco a poco empieza a contagiarse de la ideología nazi, que empezará a desvivirse por contentar al dueño de casa.

¿Saben por qué me gustan tanto las novelas históricas? Porque muchas veces conocemos los hechos principales, sabemos las consecuencias de ellos. Pero, ¿qué hay de los detalles, de los pequeños giros que pueden ser el inicio de grandes desenlaces? Muchas veces quedan relegados, apenas recordados por los testigos más cercanos o porque alguien decidió que era lo suficientemente importante para sí mismo como para conservarlo. Con EL NIÑO EN LA CIMA DE LA MONTAÑA, el autor nos trae la pregunta: ¿qué podría pasar si un niño huérfano viviera en una casa con el propio Hitler? ¿Cómo es ver el desarrollo de una Guerra desde el interior, ser testigos de la pérdida de la humanidad? Y para respondernos está Pierrot, pero también un elenco de personajes secundarios que tienen un papel, cada uno a su manera, en la forma de ver la vida de nuestro protagonista, que le tocó vivir ese cambio de niñez a adolescencia en una de las épocas más duras de la Historia.

Nunca finjas que no sabías lo que estaba pasando aquí. Tienes ojos y oídos. Y estuviste en esa habitación muchas veces, tomando notas. Lo oíste todo. Lo viste todo. Lo sabías todo. Y sabes también de qué cosas eres responsable...Te queda mucha vida por delante para llegar a aceptar tu complicidad en estas cuestiones. Pero nunca te convenzas de que no lo sabías. Ése sería el peor crimen de todos.

Si crees que en EL NIÑO EN LA CIMA DE LA MONTAÑA encontrarás otra novela al estilo de El niño con el pijama a rayas y terminarás llorando a lágrima viva estás muy equivocado. No en el sentido de que la novela resulta superficial, porque no lo es. Boyne tiene ese capacidad de llegar al corazón y lo logra en esta nueva historia, pero de una manera diferente. Pierrot y Bruno son dos personajes distintos, envueltos en dos situaciones distintas. Cada uno tiene que vivir con lo que el destino les ha preparado, pero no por ello dejan de ser cercanos. Particularmente sentí que EL NIÑO EN LA CIMA DE LA MONTAÑA quizás pudo dar aún más de sí, ahondar en la psicología del personaje, ir más allá del "qué hubiera pasado sí". No obstante, para ser una historia corta, enfocada tanto para jóvenes como adultos, creo que ha estado bien construida. Eso sí, Boyne se luce con ese último capítulo (más bien, con la última mitad del capítulo), dejando las puertas abiertas a un resquicio de esperanza. En resumen, una novela recomendada.

Reseña: ¿Donde quedó el encanto?

18 oct 2017

¿DONDE QUEDÓ EL ENCANTO? 
Mi puntuación: ★ ★ ★
+ Datos sobre el libro | Lee los primeros capítulos

Paciencia. Planeación. Perseverancia.
Las tres P siempre han regido la vida de Hope y junto a ellas ha ido consiguiendo casi todos sus objetivos. Casi. El problema es que hay una P que lleva tiempo siendo un obstáculo, que le ha impedido que Brady, su mejor amigo y el chico del que lleva años enamorada, la vea como algo más que una hermana: Parker, la perfecta estudiante, hija, novia y amiga, la chica con la que Brady sale desde hace varios meses y la única que se interpone en su objetivo de confesar lo que siente. Pero lo cierto es que Parker está lejos de ser tan perfecta como muchos piensan. Tiene un secreto que ha cambiado por completo su vida y le la llevado a levantar un muro entre ella y los demás, una coraza que solo unos pocos pueden traspasar... y sin embargo, la vida les da una oportunidad, a Parker y también a Hope, de conocer el otro lado de la historia y darse cuenta que el dicho "las apariencias engañan" es tan cierto como la vida misma.

Conocí a Elizabeth Eulberg hace muchos años con EL CLUB DE LOS CORAZONES SOLITARIOS y me volví a reencontrar con ella en ¿Y SI QUEDAMOS COMO AMIGOS? y DEL MATERIAL DEL QUE ESTÁN HECHOS LOS SUEÑOS. También tuve la suerte de conocerla personalmente y ella es tan adorable como las historias que logra reflejar en el papel. Su estilo es muy fácil de distinguir: novelas sencillas y bonitas, personajes cercanos y una pluma fresca, alegre, muy juvenil y precisa al momento de describir los sentimientos. Con esa idea me aventuré con esta nueva historia suya, cuya sinopsis de entrada planteaba un dilema interesante: siempre conocemos el punto de vista de nuestra heroína, la chica que lucha por el amor del chico del que lleva años secretamente enamorada. Pero, ¿qué hay de la otra parte, de esa otra chica - aparentemente su némesis - que está ahí para evitar que la protagonista y su crush sean felices para siempre? Todo indicaba que E. Eulberg intentaría mostrarnos ese lado de la historia, algo poco común en las novelas young adult, y que en el proceso nos iba a dejar un mensaje importante. Y no es que no lo haya logrado, sino que la novela deja un sabor ligeramente dulce en los labios, pero que no termina de convencer ni llenar las expectativas que se podrían tener al respecto.

- No te rindas - dice Brady
Es difícil no interpretarlo como una especie de señal. Es fácil encontrarlas, pero leerlas... esa es la parte que siempre me sale mal. Es frustrante lo fácil que puedes malinterpretar algo cuando solo quieres una cosa.

¿DONDE QUEDÓ EL ENCANTO? es una historia a la que hay que llegar con paciencia, dispuestos a quitar cada una de las capas y descubrir la esencia de los personajes. Hope y Parker son nuestras narradoras, cuyos puntos de vista van alternando para descubrir cada ángulo de una misma situación. Es el lector quién saca sus propias conclusiones y el único que puede ir encajando las piezas de esta novela. El problema es que con ninguna de estas dos protagonistas se logra conectar del todo. Hope es una niña mimada acostumbrada a tener una familia que le da todo por ser hija única. No es caprichosa ni engreída en exceso pero la forma en la que ve el mundo y se cierra en sí misma resulta cansino, más aún si solo se dedica a hablar de Brady en dos de cada tres páginas (sí, ya nos ha quedado claro que lo quieres mucho). Reconozco que como personaje evoluciona y me alegra ver ese cambio que hay entre la Hope de los primeros capítulo y aquella que cierra la novela, pero no compensa el haber tenido que esperar tanto tiempo para eso. Parker, por su parte, es quién más sustancia tiene, un personaje que me hubiera llegado a gustar mucho más si no estuviera rodeada de demasiadas dosis de drama. No es sólo que tiene a la mejor amiga de su novio como amenaza, sino que la propia muchacha arrastra un secreto familiar que le ha llevado a una situación desesperada (pero de las que hasta parecen plot de telenovela). Yo entiendo el punto al que quería llegar la autora, pero para ser una novela young adult y tener doscientas y pocas páginas, tantos hilos dramáticos han sido demasiados, especialmente porque no se llega a profundizar del todo y el final se resuelve demasiado pronto, demasiado convenientemente.

Después de algunos días reposando esta reseña en mi cabeza he llegado a la conclusión de que es el desarrollo el gran punto flojo de esta historia. La premisa de la que parte resulta interesante y los personajes son cercanos, reales y pudieron sacarle mucho mas provecho si hubiesen tenido una mayor evolución de acorde a la situación. La pluma de E. Eulberg sigue siendo igual de precisa al momento de contar historias, pero todo empieza a flaquear cuando la novela no tiene un ritmo muy marcado y así como las primeras páginas pueden ser lentas por exceso de Brady (¡en serio, lo menciona demasiado!), las últimas dejan cierto regusto amargo por lo fácil que se resolvió todo aún tratándose de temas delicados: vemos casos de abandono, rompimiento, engaño, incluso alcoholismo y otras cosas más. Me da la sensación de que la autora quiso agregarle drama al asunto para aderezar su novela, pero la dosis se le escapó un poco de las manos.

Es vergonzoso lo patética que me he vuelto, como me aferro a la menor interacción. Cómo sigo inventándome excusas para no confesarme. Si hubiera sido franca hace años, quién sabe dónde estaríamos ahora. Tiene que ser ahora o nunca. 

Entonces, ¿logra ¿DONDE QUEDÓ EL ENCANTO? transmitir su mensaje? Sí que lo hace, y de paso entretiene en el camino. Quizás el problema sea que ha sido demasiado young adult para mi gusto. Hace unos cinco años quizás me hubiera encantado, tal vez hubiese estado entre mis favoritos del mes o del año. Pero hoy le he visto varios fallos y me he quedado con las ganas de más. Eso sí, rescato que la autora no se centre en el triángulo amoroso y le de cabida a temas como la familia, los amigos o incluso, el futuro que muchos adolescentes ven como incierto. Eso es algo que me encanta de esta autora, que busca darle humanidad a sus personajes retratándoles con todo su entorno, no quedándose en un sólo aspecto de ese. No obstante, me quedo con las ganas de que la próxima novela de Elizabeth venga con la fuerza necesaria y dispuesta a volver a ganarse el corazón de sus lectores.


Gracias a ME GUSTA LEER PERÚ por el ejemplar

Reseña: El juego de las extrañas

3 oct 2017

EL JUEGO DE LAS EXTRAÑAS
Mi puntuación: ★ ★ ★
+ Datos sobre el libro | Lee los primeros capítulos

Sarah está muerta y Nico lo sabe. Lo sabe porque es su hermana, porque pese a ser tan distintas la una de la otra comparten la misma sangre y se conocen tanto en virtudes como defectos. El día que Sarah desaparece, el mundo de Nico cambia por completo…. para bien. Sarah siempre fue la chica casi perfecta: preciosa y extrovertida; salía con el guapo de la clase y era la más popular de la escuela. Menospreciaba a quién no estuviera a su altura y se ensañaba especialmente con Nico, por ser todo lo opuesto a lo que ella era. Hasta que un día desaparece sin dejar rastro y las investigaciones empiezan a sacar a la luz piezas de un puzzle que nadie había atisbado del todo: una mejor amiga que no lo era tanto, un novio que quizás no era tan perfecto, una hermana que sabe más de lo que dice. Aún cuando cuatro años son suficientes para que muchos la dieran por muerta, Sarah aparece nuevamente en el radar para volver a tambalear el mundo de Nico. Pero no es la misma Sarah que desapareció una tarde de verano. Esta chica es muy frágil emocional y físicamente. Es retraída, distante y tiene lagunas de memoria. Tiene heridas a lo largo del cuerpo, signos del maltrato que sufrió mientras estaba recluida. Pero sobre todo, hay algo que para Nico no cuadra. ¿Realmente Sarah no recuerda nada de ese día o es que no quiere revelarlo? ¿Fue un secuestro o una huída? ¿Será esta nueva Sarah la que se quedará de ahora en adelante o es solo una etapa antes de que regrese la antigua y orgullosa muchacha?

Cuanto más tiempo te cuentes una mentira a ti mismo, más la creerás, hasta que, finalmente, se convierte en tu verdad. 

Vale, es un hecho que me encantan los thrillers psicológicos, especialmente sin son capaces de reservarse LA sorpresa hasta el final. EL JUEGO DE LAS EXTRAÑAS comenzó con buen pie, sentando desde las primeras páginas las bases del juego: no estamos ante una novela compleja y enrevesada, sino ante una premisa sencilla con dos narradoras poco fiables, que tendrán al lector dudando entre una y otra respuesta, porque ambas pueden ser igual de posibles. Existen dos puntos de vista y una madeja que va desenvolviéndose con el pasar de las páginas. Nico es quién nos pone en escena, quién nos cuenta el antes y después de la desaparición y quién nos lleva a ver, a través de sus ojos, como ella y su familia afronta una situación inaudita como la suya. Sarah interviene cada pocos capítulos, remontándose al momento exacto en que empezó todo y cómo logró regresar a casa.

Quizás, a primera vista, puede que Sarah resulte el personaje más interesante, el más dañado psicológicamente. No obstante, aún cuando Nico tenía sus momentos de niña rica engreída (y fueron varios), ello no desmerece lo interesante que puede resultar al ser consciente de los conflictos con su hermana. Creo que todos los que tenemos un hermano hemos pasado por ese momento en que creemos odiarlo infinitamente por una travesura o comentario, pero en el caso de Nico eso va más allá: lo suyo no es sólo repulsión, sino también un  miedo casi visceral. Y quién sea que haya estado involucrado en la desaparición de Sarah podría sentir lo mismo, por lo que encontrar la respuesta puede no ser la mejor alternativa.

... era el Juego de las Extrañas. Éramos extrañas y podíamos ser quienes quisiéramos; quienes quisieran que fuéramos.

Si le he puesto solo tres estrellas a EL JUEGO DE LAS EXTRAÑAS no es porque no me haya gustado, sino porque esperaba un argumento más complejo, capaz de llevarme a dudar de todo. Además, al autora recurre al deux et machina en varias ocasiones y ciertos comportamientos resultan poco creíbles, aún cuando se intenta explicar el porqué de cada cosa. Quién sabe, quizás el hecho de estudiar psicología me ha llevado a ser más crítica y cínica en cuanto a esos pequeños detalles. Sin embargo, la historia que nos trae la autora no ha estado mal. Puede que la escena en que se descubre al responsable haya carecido de la sustancia e intriga necesaria, pero dentro de todo el final resulta un poco perturbador. En ese sentido, recomendaría esta novela a quienes recién se inician en el género o a quienes buscan una historia corta que no dé demasiado para pensar. Al menos les garantizo que pasara´un rato agradable intentando llegar a la respuesta.

Reseña: Trilogía La quinta Ola

28 ago 2017


Estamos aquí y luego desaparecemos, y lo importante no es el tiempo que pasemos en el mundo, sino lo que hagamos con ese tiempo

La primera ola arraso con la electricidad. La segunda inundó la Tierra. La tercera fue una masacre. La cuarta, una cacería. Antes de la invasión de los Otros, Cassie era una adolescente común y corriente cuya mayor preocupación era intentar lidiar con los típicos problemas de una chica de dieciséis años. Después de la cuarta ola, se convirtió una joven que vaga sola por el bosque, armada con un rifle M16 e intentando sobrevivir un día más a la invasión alienígena. Allí aprende una de sus mayores lecciones: no confíes en nadie porque puede que sea ella la última humana en la tierra ¿o quizás no? 

La quinta ola nos presenta una historia llena de suspenso y acción, un viaje de supervivencia que no tiene la seguridad de llegar a buen puerto. Cassie, nuestra protagonista, tendrá que aprender a la fuerza y tomar decisiones que en otro momento ni las hubiera considerado. Leí el primer libro de esta trilogía hace casi un año y debo decir que es una de las historias más diferentes que he podido leer en cuanto a distopías. Que aborde el tema de los alienígenas resulta intrigante, sobretodo cuan real y crudas puede resultar ciertas escenas entre Cassie y su familia o su relación con otros sobrevivientes. De esta forma, Rick Yancey crea un mundo único, todavía poco visto en distopías juveniles, por lo que resulta difícil compararlo con Los juegos del hambre, Delirium u otras historias que surgieron en los últimos años. E inevitablemente surge la pregunta, ¿cómo actuaríamos los peruanos si nos invadieran los Otros? O más aún ¿qué haría yo si me encontrara en la piel de Cassie?

No hay esperanza sin fe, no hay fe sin esperanza, no hay amor sin confianza, no hay confianza sin amor, no. Si se elimina una de esas cosas, se derrumba por completo el castillo de naipes humanos

Tras La quinta ola llega un mar de nada infinito, el momento en que caemos en cuenta que los Otros se han propuesto exterminar a la humanidad. La cuestión deja de ser entre vivir o morir, sino simplemente robarle una hora más al día. El mar infinito sigue la misma línea que la primera entrega, y nos reencontramos con Cassie y los demás personajes preparándose para dar el siguiente paso. Aquí tengo que decir que la continuación de esta saga me pareció un poco más floja que el primer libro, especialmente los primeros capítulos que carecen de acción y se centran en contextualizar la invasión y la situación puntual de cada personaje. Personalmente, aunque no fue del todo de mi agrado, reconozco que lo sentí necesario para aquellos que se pueden haber perdido algún detalle. Además, una vez superado esas primeras páginas la novela coge ritmo y avanza de forma intensa, mostrando el lado más humano de los personajes al verlos evolucionar, dejándonos saborear esos pequeños resquicios de esperanza.

En El mar infinito Rick Yancey se enfoca mucho más en terminar de moldear a sus personajes, a tal punto que incluso olvida la acción y el suspenso por momentos. No sentí que fuera la mejor continuación, pero sí reconozco que funciona como un buen enlace entre La quinta ola y La última estrella, aumentando las expectativas de este último. 

No importa que tan bien conoces a alguien, todavía hay una parte de ellos que no harás. No puedes. Nunca. Es una habitación cerrada con llave

Desde la segunda entrega, las cosas no presagiaban bien para el desenlace de nuestros personajes. Sabemos que el fin no tendrá lugar en cualquier continente o el océano, ni en una montaña o llanura, selva o desierto. Todo terminará donde comenzó, donde había estado desde el principio, en el campo de batalla del último latido de un corazón humano. Y es por eso que La última estrella realmente cumplió con mis expectativas, me gustó mucho lo rápido que se lee, además de ver la historia desde diferentes puntos de vista, lo que de alguna manera ayuda a entender el tiempo y el espacio en el que se desarrolla la novela. 

Cassie, que en la primera entrega se mostraba algo insegura, ahora es capaz de tomar las riendas y abrir un poco más su corazón a los sentimientos e intentar ponerse en el lugar de sus compañeros del Pelotón 53, llevando a que uno como lector logre encariñarse con ella. Yancey logra retratar la vulnerabilidad de los personajes y eso es algo que destaco de toda la trilogía, y convierte a La última estrella en el final perfecto para una saga que logra atrapar al lector e incluso le lleva a sentir escalofríos al pensar cuán real podría ser esta historia en un futuro. Son trescientas y pocas páginas con un poco de todo: acción, amistad, romance, esperanza y valentía. Como para todos los gustos.

En conclusión, La Quinta ola, El mar infinito y La última estrella componen una saga más que recomendada, especialmente si quieres un respiro en cuanto a distopías y probar algo (casi) nuevo sobre un futuro quizás no tan lejano. 

Reseña: Still Star- Crossed

17 ago 2017

STILL STAR-CROSSED
Mi puntuación: ★ ★ ★ ★
+ Datos sobre el libro | Lee los primeros capítulos

Romeo y Julieta ya están muertos, pero el odio entre Capuleto y Montesco no tiene fin…

Mientras la ciudad de Verona llora a los jóvenes herederos de Montesco y Capuleto, el príncipe Escalo parece haber encontrado la solución: si ambas familia no pueden coexistir en paz siendo dos, convertirse en una sola podría poner fin a las décadas de enemistad. Rosalina, la casi olvidada sobrina de Capuleto y Benvolio, el primo más cercano de Romeo han sido escogidos para trazar un nuevo camino: su matrimonio - forzado - puede ser el inicio de algo nuevo…. salvo que ninguno de ellos está enamorado ni planea casarse. Rosalina fue hasta hace poco la razón de los suspiros de Romeo y Benvolio la culpa por su posterior muerte. Pero los problemas de la joven van más allá de eso: su única meta es ver casada a su hermana menor, Livia, para poder ser feliz y tomar los hábitos en la abadía más cercana. El amor no es para ella y no piensa aceptar las órdenes de su tío Capuleto. Ni siquiera del mismo príncipe Escalo, cuyo corazón rompió en mil pedazos años atrás. Pero, si para zafarse de esa boda tiene que unir fuerzas con Benvolio y descubrir a quién está instigando a las luchas callejeras, un par de horas con el Montesco pueden ser un precio suficiente por toda una vida de libertad. ¿O no? 

Había sido un verano sangriento. Noche tras noche, en las calles resonaba el ecos de pasos, el roce de aceros. Los nombres de los muertos pasaban de gargantas roncas a oídos incrédulos. Mercucio. Teobaldo. Paris. Romeo. Julieta.

Still Star-Crossed era una de las últimas apuestas de VRYA que esperaba con muchísimas ganas. Más allá de saber que tenía una adaptación televisiva, lo que realmente me movía era saber como se las había ingeniado Melinda Taub para escribir una especie de continuación respetando la historia de Shakespeare y a la vez, intrigando al lector entre sus páginas. No les miento cuando digo que he devorado el libro en apenas un día y que me ayudó a terminar con el bloqueo lector que no sabía que tenía. Sí, así de adictivo resulta, de la primera a la última página, porque la autora juega bien sus cartas y se toma su tiempo para construir cada personaje, desde la intrépida Rosalina, cuyos padres la dejaron huérfana desde muy joven y al amparo de la beneficencia de los Capuleto hasta incluso la nodriza de Julieta, quién con ese carácter tan suyo ameniza y juega un rol importante en esta nueva historia. En Still Star-Crossed nos reencontramos con los personajes de Shakespeare - el conde Paris, Mercucio, Teobaldo, entre otros - ya sea como secundarios que entran a aportar algo a la novela o como recuerdos que se niegan a abandonar a nuestros protagonistas. Cada uno juega un papel importante y más vale prestar atención a los detalles. Desde ya les adelanto: hay un misterio por resolver y puede que el culpable de las muertes, de las profanaciones a las tumbas, de instigar en contra de Montesco y Capuleto sea aquel que menos lo aparente. 

Romeo y Julieta tuvieron el instalove más épico y conocido de la historia, pero ni Rosalina ni Benvolio están para repetir los pasos de sus queridos primos. No voy a negar que existe una pizca de romance (tampoco voy a revelar quiénes son los involucrados), pero es lo justo y necesario para aderezar una trama de conspiraciones, batallas, intrigas, asesinatos a sangre fría, huidas desesperadas e incertidumbre a grandes dosis. ¿El resultado? Que el lector avanza a ritmo vertiginoso a la par que la historia, se ve envuelto sin querer en una red de la que es difícil salir y, definitivamente, queda con ganas de mucho más, aún cuando el final es lo suficientemente cerrado (sospecho que la serie entra aquí a calmar el bichillo de curiosidad). Sí, reconozco que hay clichés dispersos en la novela, también que en algunos casos las casualidades son demasiadas para resultar creíbles o que la autora se apoya por momentos del deux et machina para sacar a sus personajes de grandes enredos… pero aún así, la curiosidad siempre puede más e insta a continuar con la historia. 

Te juro que arrojaría mi corona y destruiría Verona piedra por piedra si con eso ganara tu corazón.

No puedo cerrar esta reseña sin dar puntos adicionales a Taub por cómo ha estructurado su novela: en seis distintas partes, con una frase bastante acertada al comienzo de cada uno de ellas. Además, su prosa trata de contar Still Star-Crossed con un lenguaje “antiguo”, en una especie de homenaje a Shakespeare y para darle un aire más especial a la historia. Un punto más por la edición, tan bonita y cuidada que es el primer paso para despertar la curiosidad de lector. Dicen que lo importante siempre están en el interior…. en este caso, Still Star-Crossed cumple con su objetivo: es bonita por fuera, por dentro y mantiene a quién lo lee pegado a sus páginas. Si quieres saber qué pasó luego del trágico final de Romeo y Julieta - al menos en la versión de Taub - esta es una muy buena opción. 

Reseña: Las marcas de la muerte

7 ago 2017

Las marcas de la muerte
Mi puntuación: ★ ★ ★ 
+ Datos sobre el libro | Lee los primeros capítulos

Hay dones que pueden convertirse en maldiciones. Y hay maldiciones que pueden liberar a todo el universo. 

Carve the mark o Las marcas de la muerte es la más reciente apuesta de Roth, que regresa con una nueva historia distópica, esta vez con algo muy diferente a lo que nos tiene acostumbrados. En este nuevo mundo, la Galaxia está conformada por diez planetas donde una Asamblea regula el comercio, las armas, los tratados, etc. Cada planeta tiene una característica distinta a los demás: en algunos solo existe el invierno; en otros, el agua cubre toda la superficie. Pero hay un planeta – Thuvhe - donde los habitantes viven en constantes conflictos. Los Shotet eran parte de un pueblo feroz y brutal que quería tomar el poder para ser los nuevos representantes de la nación, un conflicto que divide a su mundo y crea enemigos cada día. En este mundo es donde empieza nuestra historia con Cyra, la hija menor de la familia Noavek, flamantes gobernantes de los Shotet, quién descubre que tiene el don de causar dolor a los demás, pero ese mismo dolor atroz que cause lo sentirá en carne propia. Por otro lado está Akos Kereseth, hijo de uno de los Oráculos más importantes del planeta, que por azar del destino cae en cuenta de que lo suyo es ser inmune a los demás dones. Debido a una proclamación de la Asamblea ambos dones son descubiertos y casi sin querer, sus destinos empiezan a entrelazarse: los Noavek quieren capturar a Akos porque sus habilidades ponen a la élite en peligro y puede que esté en las manos de Cyra encontrar una solución. 

¿Y qué si duele? De todos modos, la vida está llena de sufrimiento.

Seamos sinceros: después de Divergente no tenía muchas ganas de leer algo nuevo escrito por Verónica Roth. No porque fuese una mala trilogía, sino porque la tercera y última entrega me pareció poco más que innecesaria. Por eso no me sorprendió cuando me di cuenta de que mis expectativas con Las marcas de la muerte eran pocas, aunque reconozco que al llegar a la mitad de la historia eso cambió un poco. La novela alterna entre ambas perspectivas, contando cada uno su propio lado de la historia. Pero ahí no queda todo, sino que se añaden momentos relatados en una tercera persona omnipresente, que revela detalles que los propios protagonistas muchas veces no son conscientes. Punto para Verónica Roth por optar por este recursos, pero creo también que debe manejarse con mucho cuidado para no confundir al lector. 

Verónica Roth regresa con su pluma (muy) descriptiva que lleva a que por momentos la narración sea pesada e incluso aburrida. Me pasó con Leal (o Allegiant, como prefiera llamarlo), en que había páginas en que no me enteraba de nada porque parecía irse por las ramas en su afán de recrear mejor un escenario. En el balance está la clave y creo que Roth todavía no encuentra el punto preciso. Ponerse a describir una marca haciendo énfasis en el color, la punta del lapicero una, otra y otra vez más solo lleva a que sea cansino y repetitivo. 

Si le quitas a una persona sus recuerdos, le quitas lo que le dio forma.

Los personajes secundarios son algo que siempre destaco en las novelas y valoro mucho como los autores llegan a manejarlos. Huyo de aquellos que están de relleno, para dar realce a los protagonistas o aparecer mágicamente para solucionarle los problemas y valoro mucho a aquellos que nos van mostrando con el pasar de las páginas su papel dentro de la historia y logran sorprenderme… algo que no encontré en Las marcas de la muerte, que cae de lleno en el primer caso, presentando figuras endebles que solo están ahí porque se necesita un elenco más allá de dos protagonistas. 

Finalmente y pese a todo, algo de esperanza me queda para la segunda parte de esta historia. Las marcas de la muerte ha llegado con cierta controversia (e incluso se ha acusado a Roth de racismo), pero esa polémica queda para una próxima entrada (si les interesaría). Mientras tanto, a mí me ha quedado el bichito de la curiosidad y esperemos que Roth se reivindique en una próxima historia (o quizás, ¿por qué no probar con otros géneros?).


Gracias a Librerías Crisol por el ejemplar para la reseña.

Reseña: 26 besos

19 jun 2017

26 BESOS
Mi puntuación: ★ ★ ★
+ Datos sobre el libro | Lee los primeros capítulos 

El verano ha llegado a Michigan y Mel, Seth y Vee deberían estar preparándose para disfrutar los últimos meses antes de que acabe la escuela y cada uno tenga que tomar la difícil decisión de escoger una universidad y separarse para perseguir sus sueños. Pero no es el mejor momento para Vee: hace solo un par de semanas terminó con su novio de toda la vida y aún no lo ha superado (especialmente porque las razones de Mark le parece cuanto menos egoísta). Además, junto a Mel y Seth siempre ha sido los mejores amigos, pero ahora ella sospecha que esos dos se traen algo entre manos y no se siente preparada para perder su amistad si animara a cualquiera de ellos a dar el primer paso e iniciar una relación. Mientras los días pasan, Vee consigue dos cosas para esos meses de sol: primero, un trabajo de medio tiempo que le permitirá interactuar con muchos turistas y pasar bastante tiempo al lado de Killian, un chico que vive en el pueblo vecino que parece haberse fijado en ella (y él tampoco está nada mal). Lo segundo es que, sin darse cuenta, se ve involucrada en una especie de reto personal. ¿Y si para superar a su ex novio lo que realmente le hace falta es besar a otros chicos? Y ya que estamos… ¿por qué no un chico por cada letra del abecedario? Es así como el verano de Vee se convierte en el verano de los 26 besos, en su afán de demostrarse a sí misma que es capaz de lograr lo que se proponga. Al menos, la letra K ya la tiene asegurada, ¿no?

La vida no se trata de encontrarte a ti mismo. La vida se trata de crearte a ti mismo

Sé que siempre digo que no debemos juzgar un libro por su cubierta y al menos en mi caso, trato de aplicar esta idea conmigo misma. 26 besos tenía una portada que desbordaba romance (o al menos es lo primero que vino a mi cabeza al ver tanto pintalabios), pero lo que me llevó a la curiosidad es que estuviera editado por el sello #Numeral, que es relativamente nuevo, pero cuyas historias han logrado sorprenderme porque hasta ahora ha sabido escoger bien las traducciones y acompañarlas con ediciones bien cuidadas. Digo hasta ahora porque me parece – espero – que este libro será mi excepción a la regla (en mi propia opinión, claro está). No porque la historia sea mala, o porque los personajes caigan mal, sino porque cuando uno llega a tomarse algunos minutos en pensar seriamente por donde está yendo la historia empieza a surgir dudas. Y giros extraños. Y escenas que si las trajéramos a la vida real serian estrafalarias y forzadas. Asumo que la clave está en verla solo como una historia de papel y dejarse llevar por el mood de verano que desprende, porque si algo me ha quedado claro es que 26 besos es una novela pasajera que viene y entretiene, pero que no va mucho más allá. Pero vayamos por partes y déjenme explicarme mejor. 

Vee tiene un reto de 26 besos, un verano para cumplirlo y una mejor amiga que la alienta a ello. Tiene también una familia peculiar: vive con su madre y su hermano, pero ocasionalmente visita a su padre, su nueva madrastra, su pequeña hermanastra y su enorme casa valorizada en varios miles de dólares. No se lleva mal con ellos pero tampoco lo bien que le gustaría, porque tienen una forma muy tradicional y perfeccionista de ver la cosas y Vee no la comparte. Por eso es que el reto es conocido solo por ella y Mel, pero, ¿cómo no van a empezar a correr rumores si empieza a besar chicos en un pueblo tan pequeño? Pero mi conflicto no es con ella ni su decisión de cumplirlo como reto, sino del propio dilema que tiene consigo misma y como pese a ser consciente de qué es lo que quiere, va y toma decisiones porque alguien – y no solo uno - le dice que el reto está antes que sus propios sentimientos (no de esa manera, pero el resultado es ese) y ella termina accediendo solo para no parecer una cobarde. Digo yo, ¿demostrar algo a alguien va por encima de demostrarse algo a sí misma? Estoy segura que si la autora hubiera decidido contarnos la historia desde un punto de vista que no fuera el de la propia protagonista, me temo que hubiera sido incapaz de entender las razones de Vee para tomar decisiones y la hubiera catalogada como pusilánime (que no lo es, pero por momentos pareciera).

En cuanto a las dosis de drama y romance, creo que ambas han sido manejadas bastante bien a lo largo de tres cuartos de la novela. Sin embargo, los últimos capítulos fueron... demasiado. Drama innecesario, giros algo estrafalarios y creo que demasiado romance edulcorado para mi gusto. No sé, siento que la autora tenía pocas páginas para cerrar la historia y condensó a la fuerza varios hechos en unos cuantos párrafos, siendo un resultado más bien extraño que rompe con el ritmo al que iba la historia. Pero en fin, retomando a lo que dije líneas anteriores: el secreto está en ver a 26 besos solo como una novela entretenida, para pasar el rato y reírse un poco con ella. Hay uno que otro personaje entrañable y pocas escenas que pueden resultar tiernas y hasta reflexivas. Pero en conjunto, creo que se disfruta más si se empieza a leer sin demasiadas expectativas.



Gracias a Distribuidora Inca por el ejemplar



Reseña: Yo, Simon, Homo sapiens

30 may 2017

Yo, Simon, Homo sapiens
Mi puntuación: ★ ★ ★ ★
+ Datos sobre el libro | Lee los primeros capítulos

¿Qué serías capaz de hacer para proteger tu secreto mejor guardado? ¿Ceder al chantaje o contárselo a todo el mundo?
Simon es gay y no tiene problema para admitirlo (al menos consigo mismo). Sin embargo, cuando Martin Addison descubra unos e-mails suyos y empiece a chantajearlo es cando realmente empieza a preocuparse. Primero, porque a cambio de guardar silencio le pide que le ayude a ligar con Abby, la chica nueva de la escuela. Y segundo, porque esos mensajes contienen  algo que no es sólo suyo, sino también de Blue, un chico misterioso y genial, del que no sabe más que ese seudónimo. Simon no está preparado para salir del armario y Blue jamás le perdonaría que diera a conocer esas conversaciones. Entonces, ¿qué decisión debe tomar si ambas traen efectos colaterales? 

¿Alguna vez que has sentido prisionero de ti mismo? No sé si me explico, quiero decir que, en ocasiones, tengo la sensación de que todo el mundo sabe quién soy menos yo. 

Sí, bajo esa sencilla precisa es que da comienzo Yo, Simon, Homo Sapiens, un libro curioso desde el título (luego descubrirán por qué, así que ¡paciencia!) y que desborda franqueza y sentido del humor. Todo comienza con la decisión que toma Simon, la que empieza a desencadenar una serie de acciones a corto y largo plazo que posiblemente le lleve a perder a dos de sus mejores amigos si todo saliera a la luz. Eso sin contar el hecho de que cada vez se siente más conectado con Blue, del que sólo sabe que estudia en la misma escuela que él y que tiene una redacción impecable y cargada de sentimiento. Y antes de que me olvide ¡los e-mails de estos dos son una de la cosas que más me gustaron de la novela! No sólo por el formato, que le aporta frescura y ritmo, sino que iban tan de acuerdo al momento / sentimiento de la historia que no podían caer más que en los momentos precisos. Eso y los guiños y referencias (música, libros, Harry Potter ¡y hasta Cincuenta Sombras!) le dan un mood especial a esta historia, una sensación de ser la novela actual que es, una historia que aborda la homosexualidad (y en general, la sexualidad) sin tapujos, sin recurrir a clichés, sin dramas innecesarios y sobre todo, sin personajes estereotipados. Qué genial encontrar en Simon a un protagonista carismático, sarcástico, y muy humano. Amigos, familia, actividades, escuela, fiestas... como un un chico adolescente promedio, alguien con el cual es fácil conectar y seguirle la pista. Como lector es fácil tomarle cariño, reírse con sus bromas, enojarse cuando alguien se burla de él y sonreír a la par que el propio protagonista cuando lee los mensajes de Blue (dicho sea de paso, ¿no tiene cierto encanto empezar a enamorarse de alguien de esa manera?). En resumen, que hace falta más personajes como él en la literatura juvenil.

¿Por qué la heterosexualidad se considera la norma? Todos deberíamos vernos obligados a declarar una cosa u otra, a experimentar ese incomodísimo momento, tanto si eres hetero, como gay, bi o lo que sea. 

Algo que me emocionó cuando el libro llegó a mis manos es que su autora, Becky Albertalli, fuese psicóloga. Algo me decía que quizás eso era un buen indicio, que tal vez estaba frente a una historia con una perspectiva diferente, que normalizara las cosas en lugar de resaltarlas por ser diferente. Y no me he equivocado, porque Yo, Simon, Homo Sapiens tiene algo especial que cautiva desde las primeras páginas. Puede ser el sentido del humor - ácido pero sincero e inteligente - la soltura de una prosa directa, o los propios personajes, desde el protagonista hasta los secundarios y el mensaje en conjunto que deja. Temas como la amistad, la privacidad, el "salir del armario", la heteronormatividad y la diversidad (sexual, racial, religiosa, entre otros) se abordan de una manera sencilla, pero conmovedora, sin caer en el melodrama ni victimizar a nadie. ¡Punto para Albertalli por dar espacio a todo sin resultar agobiante, por representarlos de una u otra manera en este libro!. 

Hablando de puntos negativos, que en realidad es uno y ni siquiera lo considero tal cual es que los últimos capítulos decae un poquito el ritmo. Es decir, pasamos casi la mitad de la historia conectando pistas y tratando de descubrir al escurridizo Blue y cuando llega el momento... en fin, eso tendrán que descubrirlo. Y sí, las últimas páginas son un poco demasiado empalagosas para el ritmo que llevaba la historia, pero tampoco es para quitar todo lo bueno que he encontrado en la novela. En definitiva, que ha sido mucho más de lo que esperaba y que me apunto a leer cualquier otra novela de la autora, porque presiento que nos va a sorprender. 






Muchas gracias a Urano Perú por el ejemplar para la reseña 
¡he disfrutado demasiado el libro!

Reseña: Nosotros después de las doce

24 may 2017

Nosotros después de las doce
Mi puntuación: ★ ★ ★ ★
+ Datos sobre el libro | Lee los primeros capítulos

Una chica con nombre de princesa. 
Un chico que escucha a Sinatra.
Un pueblo perdido en las montañas. Un carrusel.
Tres secretos. Dos reencuentros inesperados. 
Un amor. Una traición. 
Y una noche de verano, la más mágica del año…

Puede que Aurora se llame como una princesa, pero definitivamente no cree en los cuentos de hadas. Ni en los finales felices. La vida le ha enseñado que no todo es color de rosa, que a veces al llegar las doce no hay hechizo que se rompa y que cambie la vida de un día para otro. Pero eso no quiere decir que no crea en la magia, quizás pequeños resquicios de ella, que viven en Valira, ese pueblo suyo ubicado en plena montaña, un precioso lugar en el que ha crecido y que todos los veranos atrae a muchos turistas, sea por el pozo de los deseos, la historia de la Reina Enamorada, la pastelería, las caravanas o el carrusel mágico de los Dubois. En la víspera de la noche de San Juan, Aurora recibe una visita inesperada: Erin y Teo acaban de regresar al pueblo y eso empieza a trastocar los intentos de crear una nueva vida. Ella, su mejor amiga de toda la vida, una chica muy inteligente con planes de cruzar el charco y estudiar en una prestigiosa universidad. Él, artista nato, que la mira con una sonrisa pícara y quiere algo más que una amistad.

Mientras los días calurosos de la montaña se van sucediendo uno a otro, Aurora y sus amigos van disfrutando el último verano juntos que les queda, antes de tomar cada quién su camino e irse a estudiar aquello que les apasiona. El problema es que Aurora no está segura de sus decisiones, ni de su futuro, ni la distancia que ha ido marcando con sus amigos, ni siquiera lo que podría ocurrir con Teo. Siente que hay algo que esta olvidando, algo que de alguna manera marcó su vida y ahora se ha evaporado, dejando la sensación de vacío. Quizás sea la magia de Valira, quizás solo sean cuentos de folclor popular. O quizás. ese carrusel en medio del pueblo realmente tenga el poder de jugar con los recuerdos

Sucedió como suceden todas las cosas importantes: sin que se dieran cuenta. Empezó como terminan los cuentos de hadas: con un beso

Conocí a Laia Soler con Los días que nos separan y la volví a encontrar en Heima es hogar en islandés. Leer sus historias siempre es una bonita experiencia, porque mantiene un estilo muy suyo al momento de llevarnos, junto a los protagonistas, a recorrer escenarios muy bien escogidos y vivir lo que la vida les ha preparado en sus caminos. Con esa idea llegó a mis manos Nosotros después de las doce, su última novela publicada y cuya sinopsis ya despertaba curiosidad. ¿Princesas, Sinatra, secretos y verano? Definitivamente eran una combinación especial y estaba segura de que Laia nos sorprendería (una vez más). Y lo ha hecho hasta cierto punto, porque si hay algo que destaco de ella es esa forma tan sutil de incluir la magia en una historia de corte realista, como si fuera un personaje más al que debemos seguirle la pista. 

Aurora - ese nombre del que ella a veces reniega un poco - es la indiscutible protagonista. Una chica de 17 años que tiene que enfrentarse a una de las grandes decisiones de la vida: ¿qué hacer con su futuro? Es una de las primeras cosas que conocemos de ella y un primer punto para empezar a conectar con el personaje. Estoy segura que muchos de nosotros hemos pasado por esa crisis existencial al final de la escuela, en la que la presión es inevitable y uno ya no sabe que pensar. Pero Aurora, mientras busca la respuesta, trata también de poner el orden en otros aspectos de su vida. Tiene una relación adorable con su abuelo y dos padres que le dan la libertad suficiente para andar por el pueblo. Tiene una mejor amiga que ha regresado y con la que tiene que volver a fortalecer vínculos y tiene a un chico al que podría empezar a querer más de lo que imagina. Y está el verano, los turistas, la panadería familiar y las noches en las caravana. Sin duda es un personaje con varios matices, humana, y me alegra saber que la autora no se centra solo en un aspecto de su vida, sino que da espacio para conocer todas sus facetas (aunque no necesariamente estar de acuerdo en sus decisiones). Y eso, logra que lleguemos a conectar con ella y con quienes la rodea, que capítulo a capítulo van dando forma a esta novela. 

Nunca no era cuando se enfadaba con sus amigas y se juraban odio eterno. Un nunca de verdad no se podía deshacer

Teo, Erin, el abuelo Dubois y los amigos de caravana componen un elenco bastante variopinto de personajes secundarios. Son un retrato bastante realista de chicos adolescentes que quieren disfrutar ese último verano. Flirtean con turistas, beben alcohol, tienen relaciones y van de fiestas. Qué genial es saber que la LIJ poco a poco va dejando de tratar estos temas de manera superficial y empieza a darles naturalidad, porque es parte de la vida misma. No puedo decir que Teo me haya llegado a encandilar como personaje secundario, pero no ha estado mal. Tiene sus momentos pícaros, cínicos y otros tantos llenos de ternura. Es un buen personaje para una bonita relación romántica, una que llega a darle las pinceladas de ternura necesarias a una historia tan bien contada (porque romance sí que hay, aunque hasta qué punto les toca descubrir a ustedes). 

Creo yo - y lo que quizás le haya bajado un poco de puntos a la novela - es la estructura de la misma. Al comienzo puede resultar un poco confuso como se van sucediendo los hechos (hay párrafos escritos en cursiva, a modo de recuerdos) porque, al igual que Aurora, hay una sensación de vacío, de que el lector se está perdiendo algo. Paciencia, que a partir de la mitad del libro todo se va aclarando y hacia el final es que tenemos la gran revelación. Todo encaja como un puzzle y cobra sentido, incluyendo el título de la novela y el propio diseño de la portada. Ese momento siempre lo he encontrado en las novelas de Laia, donde lo que uno pensaba no resultó ser tan como creía y donde la magia hace una aparición estelar para dejar al lector completamente sorprendido. Es ahí donde muchos pueden decidir si adorar ese giro inesperado o simplemente sentir que no cuadra y ver la historia con otros ojos. Esta vez - aunque me ha gustado la idea - no puedo incluirme del todo en el primer grupo. Puede que haya sido cosa de la historia o quizás no era el mejor momento para mí como lectora, pero sí reconozco que Laia ha hecho un buen trabajo al llegar a ese punto.

Los sueños se rompen si caen desde lo bastante alto. Se hace añicos y no hay nada en el mundo capaz de pegar todas las piezas para recuperarlo

En resumen, Nosotros después de las doce sigue el estilo que Laia Soler maneja con sus novelas, aunque con una pizca más de nostalgia. Tiene pinceladas de romance y muchas dosis de amistad, además de darle espacio a la protagonista para que podamos conocerla y crecer con ella como personaje. ¿Se animarían a leerla? Por mi parte va recomendada. 




Síguenos la pista en Instagram: @palabrasqv

© Palabras que vuelan | Libros & literatura. Design by FCD.