chic-lit
Reseña: #Click
11 ene 2016
#Click
+ Datos sobre el libro | Lee los primeros capítulos
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Con sus casi 40 mil seguidores, Mariana García se podría considerar una chica con suerte. A sus veintipocos es dueña de un blog en el que se dedica a describir algunas de las peores citas que ha tenido, con la finalidad de prevenir a otras chicas de cometer los mismos errores. Pero ella misma está a punto de verse envuelta en una experiencia digna de un post: ha conocido a un chico, -Daniel - también bloguero, con el que parece existir cierta química. Al menos virtual, porque el muchacho vive en Chile y lo que empezó con un tweet pronto se convierte en un chat de messenger con audios, imágenes y videos incluidos. ¿Y el amor? Puede que esté más cerca de lo que imaginan. O tan lejos como de Lima a Santiago (si es que el susodicho tiene novia). Pero mientras Mariana lo averigua, poco a poco va empezando a sentir algo por Daniel y el no parece ser indiferente.
Como todas, Mariana tiene una vida fuera de la pantalla de su ordenador. Hasta hace poco trabajaba en una empresa con un salario nada despreciable pero cuando se le presentó la oportunidad de escribir un libro basado en su blog decidió dejar todo por perseguir su sueño. ¿Por qué no, si esa siempre ha sido una de sus metas en la vida? Con lo que no contaba es que, la inspiración, veleidosa como es, podría estar un día no... y otro día tampoco. Mientras el plazo de entrega se acerca peligrosamente, Mariana se ve envuelta en una serie de hechos - cotidianos y no tanto - que nos dan un pequeño vistazo a la vida de una joven escritora que busca y no encuentra, pero que también encuentra sin buscar.
Reseña: Melocotón loco
17 ene 2014
Melocotón loco
Autora: Megan Maxwell
Libro único · Editorial Planeta
448 páginas · ISBN: 9788408039068
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Autora: Megan Maxwell
Libro único · Editorial Planeta
448 páginas · ISBN: 9788408039068
Lee los primeros capítulos
Ana y Nekane regentan un estudio de fotografía en el casco antiguo de Madrid. Un día se declara un incendio en su edificio y, aunque están acostumbradas a trabajar con modelos de lo más glamurosos, no pueden dejar de sorprenderse ante aquellos valerosos «machomanes» vestidos de azul que no se preocupan porque su pelo se encrespe ni sus manos se ensucien. Cuando el objetivo de la cámara de Ana se centra en Rodrigo, su corazón le indica que ya nada volverá a ser igual. Él se da cuenta de la forma embobada en que lo está mirando y, a pesar de que no le gusta, inician una extraña amistad. Todo se complica cuando Ana descubre que está embarazada y Nekane la anima a que cumpla su fantasía sexual con el bombero antes de que la barriga, las estrías y los vómitos matinales se manifiesten y lo espanten. Pero una mentira de Ana a sus padres ocasionará un sinfín de enredos y situaciones alucinantes que a Rodrigo lo dejarán sin habla.
Megan Maxwell nos vuelve a sorprender con una historia muy de su estilo narrada con una pluma desenfadada, fresca, con toques de humor y con protagonistas de armas tomar. En líneas generales, Melocotón loco me ha gustado mucho - como todos los libros de la autora - pero no dejo de encontrarle pegas que tienen que ver un poco con distintos aspectos de la novela.
Ya desde el título, Melocotón loco advierte que entre sus páginas habrá mucho humor y algo de creatividad. Nuestra protagonista, Ana, ha nacido en una cuna de oro pero prefiere dedicarse a lo que más le gusta: la fotografía. Lejos de sus adinerados padres, se instala en Madrid junto a su mejor amiga dispuesta a salir adelante por sus propios medios. Desde los primeros capítulos uno puede atisbar que Ana es muy parecida a las demás protagonistas que haya creado Maxwell (y ha creado varias, por lo que la fórmula ya empieza a cansar un poco), aunque tiene algunas características que la diferencian de manera sutil. Es una chica tozuda e independiente, moderna y adorable. Si se sale un poco del molde de otros personajes que le hayan precedido es porque en su historia - pese a que es la típica "conoce a chico, se enamora, se pelean, hay malentendidos, se reconcilian y son felices por siempre" - hay un imprevisto añadido: un bebé que para nada será el hijo de su coprotagonista, un sexy bombero llamado Rodrigo.
Creo que mi principal problema con esta novela es, precisamente, Rodrigo. Es el primer protagonista masculino de esta autora que no me ha convencido para nada. Primero, porque por alguna razón el nombre no le pega. Esta es una apreciación mas bien personal, pero es mi opinión. Segundo, el chico es demasiado picaflor para mi gusto. En toda la novela habrá salido con.. ¿diez? ¿quince o veinte chicas? A mí me parecieron demasiadas y por mucho que esté en personalidad, si yo fuera Ana y veo su historial, mejor lo mandaba de paseo. Sin embargo, reconozco que la novela va precisamente de eso, que el amor puede hacer cambiar a las personas para bien y tanto Ana como Rodrigo será la prueba de ello.
Los españolismos también se hacen presentes en Melocotón loco y me da la sensación que con mucha más fuerza que anteriores libros porque he sufrido un poquitito para acostumbrarme a las frases. Que si, que la forma de hablar de ciertos personajes le da ese toque de humor a la novela pero cuando no vives en España y no tienes costumbre de escuchar y usar ciertos acentos pues no lo entiendes y no te causa risa. Con el pasar de las páginas te acostumbras, pero las primeras impresiones pueden resultar un poquitín molestas. Ojalá Maxwell escriba pronto una novela con español más neutral porque realmente me gustaría disfrutar uno de sus libros al cien por cien.
El final es predecible, por lo que el encanto de esta historia está en su desarrollo. Para mí, Melocotón loco tenía muchos elementos a su favor para ser una buena novela de chic-lit que se diferenciara un poco de anteriores libros de la autora pero poco le faltó para cumplir su cometido. Ya sea porque Rodrigo no me convenció nada o porque los españolismos me fastidiaron buena parte de la lectura, pero por mi parte, aunque esta nueva obra de Maxwell no está nada mal, sé que la siguiente puede ser mejor.
Reseña: ¡Ni lo sueñes!
21 oct 2013
Autora: Megan Maxwell
Libro único · Editorial Versátil
320 páginas · ISBN: 978-84-92929-90-0
Lee los primeros capítulos
Daniela es una mujer joven y luchadora con un duro pasado y un futuro más incierto que el de la mayoría, por eso sabe que cada amanecer es un regalo y afronta la vida con una enorme sonrisa.Rubén Ramos “el toro español” es un futbolista de fama mundial que juega en el Inter de Milán, rico, guapísimo y enamorado de las mujeres “técnicamente perfectas”. Cuando Rubén se lesiona durante un partido, deberá ponerse en manos de Daniela, reputada fisioterapeuta, y sus caracteres no harán más que chocar, aunque ella siempre responderá a sus ataques con ironía y su perenne sonrisa. ¿Descubrirá Rubén que es lo que ella esconde? ¿Será capaz Daniela de superar las barreras que ella misma ha levantado contra un hombre que no es, para nada, lo que ella necesita?
Megan Maxwell es una de las autoras de novela romántica que he descubierto gracias a la blogósfera literaria y si bien es cierto que en un primer momento me mostraba reticente con su estilo de escritura, poco a poco me fui acostumbrando hasta que terminó por gustarme bastante. Sin embargo, tras haber leído seis libros suyos sería imposible no notar que sus novelas se rigen por un patrón similar (que no igual): una chica de armas tomar, un chico con dinero y recursos, la familia siempre involucrada, giros de trama similares y un final de lo más romántico. Y me gusta esa fórmula, pero también puede llegar a resultar cansino y, lamentablemente, tras leer ¡Ni lo sueñes! he tomado la decisión de darme un respiro de las novelas de Megan (tenía pendiente Fue un beso tonto y Los príncipes azules también destiñen) para volver a retomarlas en un día no muy lejano.
Antes que nada, quisiera aclarar que el libro no me ha disgustado, para nada. Me parece que es uno de lo mejores que haya leído de esta autora, sobre todo porque tiene algunos toques de originalidad que enganchan al lector. La novela está ambientada en Milán, Italia, donde Daniela trabaja como fisioterapeuta y Rubén es un reconocido futbolista que juega en el Inter de Milán. Como personajes ambos están muy bien construidos, sobre todo ella. Eso es algo que me gusta de Megan, sus protagonistas femeninas siempre son chicas de armas tomar, que no se dejan doblegar. Daniela es perfectamente imperfecta: no será esbelta y espigada como una modelo, ni usará una talla mínima para considerarse una maniquí, pero es muy feliz con su cuerpo y no le importa lo que digan los demás, menos aún un mujeriego como Rubén Ramos. Siempre sonriente, siempre positiva y con una personalidad de lo más alegre y extrovertida, Dani guarda un secreto que solo lo saben los más allegados. En muchas novelas es el protagonista masculino el que vive atormentado por su pasado, pero en ¡Ni lo sueñes! ese rol parece intercambiarse. No es que Dani viva atormentada, pero es ahora ella la que guarda una verdad que no debe salir a la luz, al menos de momento. Rubén no se queda atrás y cuando ambos empiecen a conocerse un poco más, nos daremos cuenta de que la imagen de futbolista ligón y materialista que la prensa había construido está muy lejos de ser verdad.
El amor entre ambos no es a primera vista, todo lo contrario. No se conocieron de la mejor manera y tampoco empezaron a llevarse bien desde el primer momento. El romance se cuece de forma pausada, a fuego lento, lo que lo hace absolutamente verosímil. El deja de ser un gruñón a toda regla y ella empieza a abrirse un poco más a ese sexy futbolista. Pero las cosas están bien claras entre ellos: serán solo amigos con derecho a roce, porque Dani no puede involucrarse más por el temor de que su secreto salga a la luz. Pero cuando la atracción física deje paso a un sentimiento mucho más fuerte ¿será capaces de admitirlo y darse una oportunidad para quererse?
El amor entre ambos no es a primera vista, todo lo contrario. No se conocieron de la mejor manera y tampoco empezaron a llevarse bien desde el primer momento. El romance se cuece de forma pausada, a fuego lento, lo que lo hace absolutamente verosímil. El deja de ser un gruñón a toda regla y ella empieza a abrirse un poco más a ese sexy futbolista. Pero las cosas están bien claras entre ellos: serán solo amigos con derecho a roce, porque Dani no puede involucrarse más por el temor de que su secreto salga a la luz. Pero cuando la atracción física deje paso a un sentimiento mucho más fuerte ¿será capaces de admitirlo y darse una oportunidad para quererse?
¡Ni lo sueñes! está narrado con ese estilo directo y desenfadado, tan característico de Megan Maxwell. Su pluma fresca mantiene el ritmo durante toda la novela, tanto en las escenas más cómicas como las que están cargadas de drama. Si hay algo que adoro de la autora, es que no se centra exclusivamente en sus protagonistas, sino que da espacio a los secundarios para contar su propia historia, aunque en esta novela no ha sido tanto así y me he quedado con las ganas, pero bueno, eso tampoco resta puntos a la historia. Lo que sí me hubiera gustado es que se profundizaran en otros aspectos, como es el caso de los miedos. Como ya se sabe, Daniela tiene un secreto que guarda celosamente, un secreto que la tiene desconsolada y le produce ciertos temores en su vida. Pero a mí parecer, este secreto suele causar mucho más angustias que las que nos muestra la protagonista, así como dejar secuelas físicas que no se han visto en ella.
Esta reseña es positiva porque el libro no está nada mal. ¡Ni lo sueñes! sigue fiel al estilo de Maxwell y aunque mi única traba sería el hecho de que la autora repite el esquema de los anteriores libros, tampoco es algo que no pueda superarse. Sin embargo, tengo que ser honesta y decir que no llegué a disfrutarlo del todo ni conectar con los protagonistas o la trama. Tal vez no era el momento de leer esta novela, pero lo cierto es que he demorado mucho más en terminar este libro que anteriores novelas suyas. Pese a todo, tengo que reconocer que ¡Ni lo sueñes! es entretenido y divertido, ideal para todos aquellos que quieren desconectar del mundo con una novela chick-lit made in Megan Maxwell.
Reseña: Acero y miel
3 jun 2013
Autora: Ana R. Vivo
Ediciones Kiwi · 248 páginas
Libro único · ISBN: 9788493940386
Lee los primeros capítulos
Karen Preston se ve obligada a viajar a Funchal, Madeira, para tratar de convencer al despiadado J. W. Bernades de que ella y su hermano, Robert, son buena gente. Sin embargo, nada más llegar a la isla, Karen sentirá que los problemas crecen en proporción a sus miedos y fobias. El susodicho no aparece, todo el mundo se pone en su contra y, por si fuera poco, conoce a un atractivo isleño que la seduce nada más aterrizar en la capital provocando que olvide a menudo el motivo de su visita, y haciéndola vivir situaciones de los más descabelladas en su, hasta ahora, ordenada y pulcra vida. Poco a poco, Karen, se verá involucrada en la vida de los Bernades y su propio pasado le pasará cuenta, obligándola a tomar decisiones muy drásticas. ¿Conseguirá Karen su propósito? ¿O se verá envuelta sin remedio, en los líos que le depara esta increíble isla del atlántico?
Cuando Karen Preston tomó aquel avión rumbo a la isla de Madeira (Portugal), sabía que su misión era complicada, pero no imaginaba qué tanto. Joäo Wellington Bernades no es lo que se imaginaba: es aún peor. Controlador y prepotente, no dejará que su dulce hermana Marina esté con alguien que no considera a su altura, como es el caso de los Preston. La tarea de Karen no podía ser más difícil: ¿cómo convencer a alguien que tiene una manera de ver las cosas tan diferente a la de ella? Dejar de lado a ese guapo isleño podría ser un buen comienzo, sobre todo porque no hace más sobresaltar su corazón. Por cierto, ¿quién es en realidad aquel individuo que empezó a seducirla nada más llegar a la isla? Cuando lo descubra, la historia no hará más que comenzar...
Acero y miel es una novela de verano, de esas sin muchas complicaciones ni pretensiones, ideales para leer tumbado en la playa y con la brisa marina flotando en el ambiente. Si hay una razón por la que me gusta el chic lit es porque tiene una estructura más o menos definida que se cumple en muchos caso. De antemano, el lector ya sabe que encontrará entre sus páginas: protagonistas entre los veinte y treinta años con carácter, un coprotagonista simpático que empieza llevándose fatal con nuestra (casi siempre) adorable narradora, malentendidos, enamoramientos, desengaños, y muchas veces, un final feliz que deja una sonrisa en los labios. Todo esto es lo que buscaba (y esperaba) de esta novela, pero he encontrado cosas más y cosas menos que han dejado mi impresión final en un punto medio.
-¿Por qué me llamas Mel? Mi nombre es Karen.
Él soltó una suave carcajada y a ella le dio un vuelco el corazón.
-Porque pareces una ninha do mel, por el color de tu pelo y de tus ojos dorados, y por el sabor de tu boca -añadió en un tono más bajo-. ¿Y sabes qué ocurre cuando la miel se calienta? -Karen negó con la cabeza, abrumada por sus palabras-. La miel líquida y ardiente es casi tan abrasiva como lo puede ser un metal. Un caudal del miel caliente, vertido sobre algo frío, se retuerce en dulces y melosos riachuelos rizados, haciendo girar y elevarse anillos de humo.
Acero y miel es una novela de verano, de esas sin muchas complicaciones ni pretensiones, ideales para leer tumbado en la playa y con la brisa marina flotando en el ambiente. Si hay una razón por la que me gusta el chic lit es porque tiene una estructura más o menos definida que se cumple en muchos caso. De antemano, el lector ya sabe que encontrará entre sus páginas: protagonistas entre los veinte y treinta años con carácter, un coprotagonista simpático que empieza llevándose fatal con nuestra (casi siempre) adorable narradora, malentendidos, enamoramientos, desengaños, y muchas veces, un final feliz que deja una sonrisa en los labios. Todo esto es lo que buscaba (y esperaba) de esta novela, pero he encontrado cosas más y cosas menos que han dejado mi impresión final en un punto medio.
La premisa de la novela no es nada complicada, pero cómo la autora la desarrolla se me antoja inverosímil. Digo, una no toma un vuelo a una exótica isla en medio del Atlántico para convencer a su presunto cuñado de que su hermano es una buena persona y el marido ideal ¿o si? Yo creo que eso le compete precisamente a los novios y no tienen que acudir un tercero, aún cuando sea muy cercano. Aun si no había otra opción que tomar las riendas del asunto, creo que lo mejor que hubiera hecho nuestra protagonista es llevarse a los implicados y no tratar de resolver el meollo sin conocer más que el nombre del millonario al que quieren anexar a la familia. Intenté salvar ese detalle (que me estuvo dando vueltas durante toda la novela) y adentrarme en una historia se se veía entretenida pero no inolvidable.
Hay que reconocer que la autora dio en el clavo al situar su novela en un escenario exótico como es la isla de Madeira. Debo reconocer que antes de leer Acero y miel no sabía de la existencia de este precioso paraje, lo cual fue un aliciente a que continuara con la novela y me empapara del ambiente cálido, veraniego y festivo del lugar, algo que, lamentablemente, no logró disimular el hecho de que los personajes secundarios fueran casi tan planos como una hoja de papel y no tuvieran la relevancia que debía tener en la historia. Lo menciono principalmente por Marina, que es por ella que surge todo el rollo del viaje y que es quién - creo yo - debería tener una mayor actuación de la que tuvo en la novela.
Por otra parte, a veces me fastidiaba la actitud tan tozuda de nuestra protagonista, pero ese es uno de los atractivos de esta novela y aunque me tuvo chirriando durante un par de páginas, en general me ha caído bien, pese a que muchas de sus decisiones son más que cuestionables por mi parte. En lo que concierne a Joäo sí que no hay solución: soy de las que gustan de personajes masculinos que son en apariencia perfectos, pero que luego sacan a relucir ese lado tierno cuando se enamoran. En Acero y miel nos encontramos con este molde, pero el orgullo y la prepotencia que destila, sumado a ciertas acciones impropias de alguien que ama a una persona lo alejan (y lo sitúan muy lejos) del personaje que esperaba encontrar en estas páginas.
En conclusión, Acero y miel es un libro normalito, nada de otro mundo. Me esperaba más de la novela, pero con lo que encontré le doy un aprobado (aunque por los pelos, pero aprobado al fin y al cabo). Quizás llegue a fastidiarles en un par de páginas, quizás en otras logre sacarles alguna que otra sonrisa. Al fin y al cabo, una novela de chic lit siempre tiene algo por la que vale la pena leerla.
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Reseña: No te lo vas a creer
29 mar 2013

No te lo vas a creer
Autora: Sophie Kinsella
Editorial Salamandra · 288 páginas
Autora: Sophie Kinsella
Editorial Salamandra · 288 páginas
ISBN: 9788478889006
Emma Corrigan vive en Londres, tiene veinticinco años, trabaja como ejecutiva de marketing en Panther Corporation (una de las empresas líderes en el mercado de las bebidas gaseosas) y tiene a su lado a Connor, el mejor novio del mundo.
Has tomado una copa de más y hablas por los codos, sin parar, y cuando por fin levantas la vista, unos ojos oscuros y penetrantes te observan atónitos, fascinados y... ¡muy interesados!Después de asistir en Glasgow a una desastrosa reunión de trabajo y de tomarse un par de vodkas, ¿o fueron tres?, para levantar el ánimo e infundirse valor, Emma Corrigan se sube por fin al temible artefacto volador para regresar a Londres. El vuelo resulta especialmente movido; algunos pasajeros gritan, las azafatas se abrochan los cinturones con caras lívidas, y Emma se agarra desesperadamente a los brazos de su asiento. Presa del pánico, de su boca empiezan a brotar todos sus secretos, sus sueños más ocultos y sus deseos más inconfesables, que van a parar a oídos del silencioso pasajero que, inmutable, la escucha sentado a su lado. Pero este mal trago no será nada comparado con lo que le espera el lunes en la oficina, donde corre la voz de que el presidente de la megacorporación americana para la que trabaja se encuentra de visita en la sede londinense. En medio del nerviosismo general, Emma decide acercarse a la máquina de café del pasillo y se cruza con la comitiva que acompaña al gran jefe y ... ¡oh, sopresa! A partir de ese momento, Emma se verá envuelta en más de un enredo.
¿Qué mujer no quisiera tener ese tipo de vida? Cualquiera, hasta Emma, porque lo de arriba mencionado no es cierto. La pobre chica se gana la vida trabajando como ayudante auxiliar de una ejecutiva de marketing y su sueldo apenas le alcanza para comprar ropa de marca de segunda mano y hacerla pasar por recién estrenada. Tampoco le alcanza para tener su propio apartamento, por ello tiene a Lissy y a Jemima como roonmates y aunque con la primera se lleva de maravilla, a la segunda le tiene cierto recelo por la actitud extremadamente feminista que muestra. Tampoco es cierto que Connor sea el mejor novio del mundo. Vale, el chico es sueco-polaco y muy guapo, pero ella no comparte con el su obsesión por el jazz, aunque es incapaz de decírselo. Tampoco le ha contado que en realidad pesa sesenta kilos y no cincuenta y seis con él cree, ni el hecho de que la ropa interior que él le ha regalado en realidad le queda demasiado apretada (y aun así se lo pone de vez en cuando). A ojos de todo el mundo, ambos son la pareja perfecta y Emma no puede hacer nada por retirarse ese concepto.
Pero todo cambia cuando regresa de un viaje de negocios (fallido, por cierto) y se sienta al lado de un tipo con pinta de persona normal y algo reacia a hablar. Eso no importaría de no ser porque a Emma le da miedo volar en avión (¿Qué pasaría si se estrella con una montaña? ¿Si se acaba la gasolina? ¿Se precipita al mar?)
No, no, no. Ella intenta alejar los pensamientos negativos y con tendencias suicidas de su cabeza y casi lo está logrando cuando el avión empieza a dar tumbos. "Es zona de turbulencias" anuncia el piloto. "Es el fin del mundo" grita Emma. Nerviosísima, empieza a hablar, hablar y hablar, pero no de cosas intrascendentes. No, lo que a ella se le ocurre soltar son sus más íntimos y preciados secretos. Los que nunca le ha contado a nadie y los que ninguna persona conocida debe enterarse. Por ejemplo, cómo falsificó su curriculum para que le dieran el trabajo, cómo se escaquea del trabajo con su compañera gracias a una contraseña o lo mal que le cae su jefa y la forma en la que se venga echándole zumo de naranja a su planta. También lo insignificante que se siente al lado de su prima; cómo, cuando y donde perdió la virginidad; lo inconforme que está con su cuerpo y lo mucho que le molesta su ropa interior que lleva en ese momento. Emma parlotea, incapaz de cerrar la boca y el hombre de al lado no pueda callarla por nada del mundo. Para cuando el avión por fin aterriza, ella le ha contado toda su vida y sus secretos a un completo desconocido.
Suerte que no lo volverá a ver nunca más en la vida. ¿O sí?
Desde el comienzo sabemos que el destino se ha ensañado con nuestra pobre protagonista. Ahora resulta que Connor quiere mudarse con ella y Emma no puede negarse. Por otra parte, su prima sigue humillándola y sus padre parecen preferir más a ella que a su propia hija. El dinero no le alcanza para pagar sus deudas y Jemima ha descubierto que a veces "toma prestado" su ropa sin su consentimiento. Pero lo peor está por venir: el hombre al que le contó todo-todo-todo es en realidad Jack Harper, uno de los fundadores de su empresa que ha llegado a Londres para supervisar el trabajo de sus subordinados. ¿Qué hará ahora que el jefazo sabe todo lo que ella piensa de su centro de labores?
Para Emma Corrigan es el fin del mundo.
Disparatada, divertida y entrañable. Así es el libro de Sophie Kinsella con él que no he parado de reír a carcajadas durante toda la noche. Con una escritura fresca y muy ligera, las dosis justa de sarcasmo y romance, la autora nos introduce en el caótico mundo de Emma, sus pensamientos, sus desvaríos, su parloteo interior y sus dudas existenciales, amorosas y del tipo que surjan en su normal y cotidiana vida.
La novela chic-lit es una de mis favoritas y esta historia en particular no es complicada ni enredada pero no puedes dejarla pasar porque es demasiado divertida. Les aseguro que van a reír tanto o más que yo, releer frases, párrafos o capítulos graciosísimos y quedarán completamente encantados (y felices) al llegar a la última página.
Reseña: Casi una novela
7 feb 2013
Autora: Megan Maxwell
Libro único · Editorial Versátil
280 páginas · ISBN: 978-849-29-29-825
Lee el primer capítulo
Rebeca ha vivido una vida solitaria desde que sufrió un último desengaño. La irrupción de Pizza, una encantadora perrita que se encuentra sola y abandonada, dará un giro a su vida inesperado. Pizza, una cazadora de piel y una niña encantadora, se encargarán de que el destino de Rebeca cambie radicalmente. Cuando conozca al sexy y archiconocido piloto de moto GP Paul Stone perderá el miedo a vivir que le impedía tomar las riendas de su vida.
Rebeca es una joven abogada comprometida al cien por cien con su trabajo. El tiempo no es algo que le sobre y cuando encuentra a una pequeña e indefensa cachorrita en el estacionamiento, se da cuenta de que (aunque no va a ser fácil) ya es hora de dejar esa vida solitaria en la que se hallaba inmersa tras un desengaño amoroso. Con la llegada de Pizza llega también Lorena, una niña encantadora a la que poco cuesta tomarle cariño. Y Paul, el padre de la niña, un atractivo hombre que le hace sentir aquellas mariposas que se hallaban desterradas por un buen tiempo. Sin embargo, Rebeca no está segura de querer empezar una nueva relación y menos aun con un personaje mediático, bastante ya tiene cuando los problemas laborales y familiares empiecen a acecharle con fuerza. Aunque, ¿realmente es Paul ese hombre que podría estar a su lado para compartir esa carga?
Si hay algo que me gusta de las novelas chic-lit son sus protagonistas femeninas: independientes, decididas y con carácter. Rebeca no es la excepción y no va a dejar que nadie decida las cosas por ella. Es sin duda un personaje bien construido y definido, podría decir que una de las mejores que ha construido la autora hasta ahora. En cambio, Paul no llegó a convencerme del todo: es guapo, tierno y casi perfecto. No obstante, ha sabido criar solo a su hija y no es el típico famoso superficial que vive y hace lo que quiere, lo cual es un punto a favor como personaje. Por otro lado, la gran gama de personajes secundarios no quedan relegados en ningún momento: todos tienen una historia que contar y lo hacen en mayor o menor medida, algo que ayuda a que la trama no se centre del todo en la pareja protagonista y el lector conozca un poco más de sus vidas e incluso llegue a identificarse con alguno de ellos.
Casi una novela está narrada de esa manera tan característica que tiene Megan Maxwell para contar historias. Con desparpajo y soltura, a la autora le resulta sencillo meternos de lleno en la historia y engancharnos por completo desde la primera página. Aunque en la primera novela de esta autora que leí me sentía algo reticente a este estilo de narración, ahora tengo que admitir que es lo que más me gusta de este y todos sus libros. Se hace tan sencillo y ligero pasar las páginas, que cuando menos lo piensas, ya se ha llegado al final con una sonrisa en los labios.
Antes de terminar con esta reseña. quiero resaltar un punto que también comenté de otro libro de esta autora: los españolismos. Entiendo que la autora sea española y haciendo uso de ellos le resulte más fácil conectar con sus lectores, pero a muchos de los que leen sus libros en Latinoamérica también nos cuesta un poquito entender qué quieren decir algunos personajes. Es cierto que en este libro aparecen en menos medida que en anteriores, pero si esa cantidad bajara un poco más, creo que muchos lectores latinos estaríamos encantados.
Entonces, ¿lo recomiendo? Por supuesto que sí. Es tremendamente ideal para una calurosa tarde de verano (y sí se acompaña con helado, mejor aún). Y si estás al otro lado del charco, puedes leerla con una taza de café o chocolate caliente en la mano ¡les va a encantar!
En la vida de Lara Lington no todo marcha como debería. Su familia cree que su recién creada empresa marcha viento en popa, pero lo cierto es que ella está haciendo lo imposible por desempeñar bien su trabajo como cazatalentos. Como oveja negra de la familia, la pobre vive a la sombra de su tío, un famoso empresario que logró el éxito con solo dos pequeñas monedas. Encima, su novio Josh ha roto con ella de manera repentina y sin dar explicaciones se fue del apartamento compartido. Con semejantes líos en la cabeza, la chica no tiene ganas de nada, pero el deber le obliga a ir al sepelio de su tía-abuela Sadie Lancaster, fallecida hace pocos días. ¿Para qué rayos tiene que ir al entierro de una viejecita de ciento cinco años a la ni ella ni su familia han visto nunca en su vida?Enfurruñada, asiste al tanatorio con la esperanza de largarse tan pronto como sea posible. Y en eso estaba, contando los minutos que faltaban cuando una veinteañera, coqueta y fiestera Sadie se le aparece reclamando por su collar de diamantes. ¿Qué demonios? Así como lo leen, el fantasma-espectro-muy-muy real empieza a chillar y solo Lara puede verla. Sadie amenaza con no irse al Más Allá sin su collar y Lara intenta hacerle caso omiso. Es imposible. Resignada, decide ayudar a su tía-abuela y si eso implica disfrazarse de chica de años veinte e ir andando por la calle con esa pinta haciendo el ridículo, lo va a hacer. Todo con el único fin de deshacerse de ese latoso fantasma que la pondrá en mil y un aprietos.
En su camino, Lara encontrará que la vida no es taaan complicada como ella piensa, que los años veinte no eran tan aburridos como creía y que el amor no es tan huidizo como imaginaba. Junto con Sadie descubrirá muchas cosas, destapará uno que otro secretillo familiar y logrará lo que siempre quizo ser en la vida y de paso, ser toda una chica de años veinte.
-Tenía un novio llamado Josh hasta hace unas semanas. Pero se ha terminado. Así que...ahora mismo estoy soltera. - Me mira con expectación.
-¿Y por qué no buscas a otro amante?
-¡Porque no me da la gana!¡Todavía no estoy preparada!
-¿Por qué?-parece perpleja
-¡Porque estaba enamorada de él!¡Y ha sido todo muy traumático!¡Era mi alma gemela, congeniábamos a la perfección! ... -¿Sadie?
-Ay-parpadea-.Perdona, tengo tendencia a sumirme en un trance cuando la gente se pone a soltar una monserga.
-¡No estaba soltando una monserga!-exclamo-.¡Estaba hablando de mi relación!- Me observa.
-Eres terriblemente seria, ¿no?
¿Qué les pareció la sinopsis, lectores? ¡Yo acabo de declararme fan incondicional de Sophie Kinsella! Esta es la cuarta novela suya que me leo y que no me ha decepcionado para nada. Me encanta la mezcla que utiliza en sus libros: chicas veinteañeras con un sinfín de problemas a sus espaldas (sean emocionales, laborales, personales y mentales), con la autoestima baja, pero concientes de que no se pueden hundir así porque sí, que hacen lo posible por no dejarse vencer y que pese a sus buenas (y ocasionalmente malas) intenciones las cosas no siempre salen bien y terminan haciendo el ridículo. Sí, son novelas realistas en las que la protagonista mete la pata una y otra vez, en la que los momentos embarazosos están a la orden del día y en el que los pequeños golpes de suerte no son muy abundantes.
Son protagonistas con una familia normal que se preocupa por ella, chicas que se ganan un sueldo y tienen que hacer malabares por sobrevivir con él, que tienen crisis ocasionales, enfermedades y demás cosas. Son humanas. Eso es lo que me gusta de esta autora inglesa: crea personajes normales, con problemas cotidianos, con ganas de superarse. Con una prosa ágil, sencilla pero cargada de humor, varios giros inmesperados y un ritmo que no decae en ningún momento Kinsella sabe conducirte a través de historias originales y sobre todo, hacerte reír hasta decir basta. Siempre que necesito un respiro entre libro y libro, elijo chic lit y siempre que elijo chic lit, me decanto por Sophie Kinsella.La novela tiene también uno que otros puntitos por los que cojea, pero nada que no se pueda pasar por alto. En conclusión, les recomiendo absolutamente todos y cada uno de los libros de esta autora, más aun si son amantes del género. A algunos les gustarán más, otros menos, pero estoy segura que ninguno les dejará indiferente.
Una chica años veinteSophie KinsellaEditorial Salamandra352 páginasISBN: 9788-49838-28-4-6
Reseña: ¿Te acuerdas de mí?
13 sept 2012
La vida de Lexi Smart es un asco: tiene un trabajo mal pagado, su empresa no le da las bonificaciones al igual que los demás, los dientes los tiene torcidos, el cabello reseco, las uñas mordidas, su vida amorosa es un desastre y parece que Dave, su presunto novio, se está liando con otra a sus espaldas. Vaya vida, no quisiera estar yo en su misma piel...
Pero ya se sabe ¿qué mejor que una salida nocturna con sus amigas a un bar que no da buena espina pero que es lo suficientemente económico para tomar tantas copas como sea posible? Lexi no lo piensa dos veces y junto a su grupo de toda la vida deciden ir a emborracharse para olvidar las penas y la mala suerte. Pero aun así, Lexi sigue sin suerte. Cansada y aturdida por el alcohol, decide irse a casa (si es que a su minúsculo y desordenado apartamento puede llamarse así), meterse en su cama y no salir jamás. Con esa idea va en busca de un taxi, peleándose con su mermado equilibrio y la resbaladiza acera mojada por la lluvia.
Y sin saber como, se cae.
Cuando despierta, su vida ha dado un giro de trescientos sesenta grados. Literalmente hablando: han pasado tres años y no recuerda absolutamente nada de lo ocurrido en todo ese tiempo.
Me voy al baño, tambaleante, y me echo agua por la cara. Apoyada en el lavamanos, observo mi rostro magullado, mi reflejo extraño y conocido a la vez. Creo que se me va a colgar el disco duro ¿Me están gastando una broma monumental? ¿Sufro alucinaciones?
Tengo veintiocho años, unos dientes perfectos, un bolso Louis Vuitton, una tarjeta de «Directora»… y un marido. ¿Cómo demonios ha ocurrido?
Así es, Lexi Smart no es la misma de antes. Su vida parece de ensueño: tiene un esposo increíble, un buen trabajo, mucho dinero, es hermosa y popular. ¿Qué es lo que realmente ha pasado? ¿Acaso murió y está en el paraíso? Aturdida, empieza a lidiar con la que es su nueva vida. Tiene todo lo que siempre soñó a su alcance, pero hay algo que no termina de encajar. Y no lo hará, hasta que ella recuerde todo.
Poco a poco, se da cuenta de que ese maravilloso estilo de vida tiene su lado oscuro y terrible, un lado que tendrá que descubrir y hacer frente ella sola.
¿Qué pasará cuando tenga que regresar al trabajo y no sepa qué hacer
¿Qué hará la pobre Lexi cuando se dé cuenta de lo que hizo para obtener ese puesto? ¿Cuánto ha cambiado en esos tres años?
¿Donde quedan sus amigas, su pequeña hermana Amy, su vida en su destartalado departamento? ¿Logrará recordar o es todo tan solo un sueño?
Este es otro libro de Sophie Kinsella que he devorado en un par de horas y con el que he reído a mares. Más que la historia en sí, he disfrutado con todos los pensamientos, locuras y debates interiores de nuestra alocada y aturdida protagonista. El final es algo que les dejará un poquito desconcertados (vamos, que yo me esperaba otro, estaba segurísima de que pasaría lo que pensaba que pasaría pero me equivoqué) pero es lo suficientemente real para dejarles con una sonrisa en los labios al terminar.
La historia es fresca, sencilla, muy cómica y se lee de un tirón, como la mayoría de novelas chic-lit. Leerla no cuesta mucho y si no has probado aun algún libro de la autora, te lo recomiendo absolutamente.
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