Contemporánea

Reseña: 13 locuras que regalarte

26 dic 2018

13 LOCURAS QUE REGALARTE
Serie Volver a ti (#3)
Mi puntuación: ★ ★ ★ ★
+ Datos sobre el libro | Lee los primeros capítulos

La gente hace locuras por amor todo el tiempo, locuras de esas del día a día que al final marcan una relación y se quedan en el recuerdo...

Autumm es risueña, impulsiva, abanderada de las causas perdidas y soñadora como pocas. De pequeña ha vivido en varias casas de acogida y todos los acontecimientos de su vida la han llevado a ser una persona capaz de aferrarse y luchar por lo que más quiere, como es la casa azul, esa construcción que ha crecido junto a ella y que le atrae con un magnetismo único. Hasta que Jason Brown y su inmobiliaria se cruzan en su camino, dispuestos a demolerla para construir una serie de edificios fríos que se alejan del encanto hogareño. Autumm está dispuesta a enfrentarse a todo por esa casa y Jason a tomar las medidas que sean necesarias para continuar con su empresa. Si ninguno está de acuerdo con el otro, ¿cómo se puede hacer frente a esa atracción tan fuerte, a esas chispas que saltan cuando están cerca?

.. los recuerdos no son instantes que decidimos capturar y guardar, los recuerdos son el resultado de vivir. No se pueden cambiar. No se pueden elegir. Llegan solos, sin avisar, y se quedan contigo para siempre.

Si me leen desde hace un tiempo, sabrán que mi relación con el new adult ha pasado por etapas bastante extrañas: hubo un tiempo que me desencanté de este tipo de historias, porque me parecían clichés y a veces cargadas de estereotipos. Pero ha sido Alice Kellen con su serie Volver a ti la que me ha hecho cambiar de opinión: no sé si es su prosa -  tan cuidada y cargada de sentimientos - o sus personajes - cada cual a más entrañable - que finalmente me han reconciliado con el género. Admito que esperaba bastante de 13 LOCURAS QUE REGALARTE, porque Jason siempre fue mi favorito y porque tengo cierta debilidad por ese tipo de chicos ¡y vaya que ha cumplido con las expectativas!

Creo que gran parte del encanto de esta novela es, más allá del argumento, sus personajes. Si como lector llegas a conectar con ellos, definitivamente terminarás adorando la historia. Autumm lleva casi todo el peso de la novela y lo hace de maravilla. Es ingenua e impulsiva, muy auténtica y diferente. Se sale de los estereotipos de chica tímida que no sabe que es hermosa, con un pasado oscuro que espera a una pareja que le salve de los problemas. Autumm es distinta, adorable, muy real. Capaz de tomar las riendas de su vida por sí misma, pero también de abrir su corazón si es el momento. Jason, por otra parte, tiene varias capas que la autora empieza a quitar a través de capítulos cargados de sentimiento. Podría ser el chico típicamente perfecto (ya saben, perfectamente hermoso, con un trabajo perfecto y una familia perfecta), pero no lo es. Siente un vacío en el alma, arrastra algunos errores y teme a ciertas cosas de su futuro. Con dos personajes tan humanos, tan llenos de virtudes y defectos, ¿cómo no disfrutar de 13 locuras que regalarte?

Admito que somos muy diferentes, pero tú... tú haces que me divierta y quiera arriesgar, y plantearme muchas cosas. Y sí que me gusta lo que veo. No lo dudes ni por un segundo, Autumn. Estamos juntos en esto y lo vamos a hacer bien.

Alice Kellen, sin duda te has superado con esta novela. Sí, es cierto que Jason siempre fue mi preferido, pero los miedos que tenía por el hype han sido infundados y 13 locuras que regalarte terminó siendo un bonito broche de oro para cerrar Volver a ti. Conocer a Rachel, Mike, Luke, Harriet, Jason y Autumm ha sido una pequeña odisea de sentimientos, lleno de momentos para recordar, frases para anotar y sobre todo, tener en cuenta a la autora para próximas recomendaciones.


Gracias a EDICIONES URANO por el ejemplar ¡conocer a este grupo de amigo ha sido una experiencia increíble!

Reseña: Toda la verdad

1 may 2018

TODA LA VERDAD
Mi puntuación: ★ ★ ★ 
+ Datos sobre el libro | Lee los primeros capítulos

Marido perfecto. Padre perfecto. ¿Perfecto mentiroso? 

Vivian Miller lleva diez años trabajando como agente de contrainteligencia en la CIA, diez años en los que ha ido creciendo como profesional y como persona: tiene una maravillosa familia de cuatro hijos, una costosa casa en los suburbios de Washington DC y un esposo que la adora por sobre todas las cosas. Aunque ser agente es demandante, pocas veces había estado tan cerca de destapar la identidad de tantos espías rusos infiltrados dentro de los Estados Unidos. Gracias a un algortimo creado desde cero, ha conseguido cinco fotos, cinco nombres de agentes rusos a los cuales deberá seguir la pista y cazar. El único problema es que una de ellas es la foto de Matt, su marido, ese perfecto esposo que, al parecer, nunca fue quién dijo ser.

Desde las primeras páginas, Toda la verdad pone sus cartas sobre la mesa: ¿qué mejor escenario para un thriller que el mismo centro de contrainteligencia de la CIA? Poco a poco el argumento va disgregándose en pequeñas subtramas y a la par que avanza la historia en el presente, tenemos flashbacks de un pasado que nos llevan a reconstruir la historia aparentemente feliz de Vivian. ¿Acaso ella y Matt se conocieron por casualidades de la vida o todo fue un montaje y ella un objetivo? Y si fuera cierto que su esposo es espía ruso... ¿de dónde sacará el valor para denunciarlo y enviarlo a prisión? ¿Cómo saldrá adelante su familia (y su propio corazón herido) con ese peso sobre su conciencia?

Creo que mi problema con Toda la verdad es un poco personal. Esperaba más un thriller que un drama familiar. Me gustan ambos géneros, dicho sea de paso, pero no me gusta cuando las expectativas no llegan a cumplirse del todo. En mi opinión, como novela de suspenso Toda la verdad resulta lo justo y necesario para entretener al lector, pero no llega a sorprenderle del todo (más aún si se trata un lector asiduo a historias de corte policíaco). Sin embargo, como drama familiar gana muchos puntos más. Cleveland ha hecho un estupendo trabajo retratando las vicisitudes de una familia promedio, la relación entre los padres y los niños, los problemas económicos, las dudas, la crianza de los hijos, etc. Aborda diferentes aspectos y lo hace con soltura y absoluta sinceridad, dibujando los momentos bonitos, pero también aquellos que muchas veces solo quedan entre las cuatro paredes de una casa. 

Vamos a ser sinceros: me encantan los dramas familiares. Me gustan mucho más si viene aderezado con una cuota de suspenso, esa pincelada que lleva al lector a recordar que no existe la familia perfecta. Reconozco también que esperaba más de la novela (no todos los días podemos encontrarnos con una autora que ha trabajado en la mismísima CIA y conoce los tejemanejes de ese mundillo). pero mal no ha estado. La premisa tenía mucho potencial, pero quizás le hizo falta más intriga, más pistas en falso, más momentos de intensa incertidumbre. La historia mejora bastante en las últimas páginas, pero hubiera sido ideal que ese ritmo se mantuviese a lo largo de toda ella. 

En síntesis, Toda la verdad tiene los ingredientes necesarios para entretener al lector durante un par de horas, llevándole, junto a su protagonista, a sortear cada uno de los obstáculos y enfrentarse a cada una de sus dudas. Pudo ser un poco mejor, claro que sí, pero para ser la novela debut de Cleveland no ha estado mal. Será cuestión de seguirle la pista a la autora. 

Reseña: La Partitura. Música para Adam

20 oct 2017

LA PARTITURA
Mi puntuación: ★ ★ ★ ★
+ Datos sobre el libro | Lee los primeros capítulos

Charlotte ha llegado a Londres con una promesa a cuesta. Su hermana gemela falleció víctima de una enfermedad y se llevó con ella una gran parte de su vida. Charlotte, que ama y respira música, ha cruzado el charco para encerrarse en una universidad donde las clases teóricas le alejan de cualquier instrumento, borrando todo rastro de su anterior vida. Va y viene por las calles de Londres en una bicicleta amarilla con el único propósito de cumplir esa promesa, sin ganas de establecer ningún vínculo con la ciudad inglesa ni con las personas que la rodean. Pero el día que entra a The Scale, una peculiar librería, pone en marcha uno de los astutos giros del destino al encontrar una preciosa partitura inacabada, cuya composición podría atribuirse al mismísimo Frédéric Chopin.

Para Adam Lewis, perder la vista ha sido un gran quiebre en su vida, ha sido aquello que le ha llevado a decidir que nunca más volverá a componer. No se arrepiente de las circunstancias que le llevaron a ello, pero sabe que su vida no volverá a ser la misma sin la música. Dejar de lado la investigación sobre una misteriosa partitura de Chopin es una de las drásticas decisiones que ha tomado, al menos hasta que la escucha en el piano de The Scale, de las manos de una desconocida que viene huyendo de su pasado. Adam, resignado a no volver a ver los colores de la vida, cae en cuenta que no sentir es mucho peor que no volver a ver. ¿Qué planea el destino a juntar a estos dos personajes, cada uno con un gran peso en el alma? ¿Puede ser que la música tenga la magia suficiente para sanar esos dos corazones? 

Una partitura no es un trozo de papel, es el sentimiento que contiene. No somos las notas que nos manchan, sino las emociones que impregnan el aire cuando alguien nos lee, toca, canta o simplemente tararea. Una partitura es pasión, amor y música

Había oído bastante de Anna Casanovas y las recomendaciones se acumulaban en mi mesa de noche. Llevaba mucho tiempo sin leer romántica adulta contemporánea, sin una pizca de fantasía, solo sentimientos y giros del destino en historias que revelaran la humanidad de cada personaje. LA PARTITURA llegó a mis manos y más que la posible historia de amor que hubiera entre sus páginas, reconozco que lo que capturó mi atención fue esa pincelada histórica que añade la autora. Esta novela tiene tres grandes protagonistas, cuyos puntos de vista vamos conociendo a lo largo de las páginas: Charlotte, Adam y  Folie (la partitura). Desde París hasta Polonia, la partitura nos cuenta su trágica historia: ha sido testigo del amor más dulce y de la pérdida más desgarradora, ha acompañado a su creador en los momentos de regocijo y en aquellos en que la muerte se asomaba para arrebatar vidas. Es por eso que es tan reservada, tan misteriosa, tan preciosa. Apareció hace uno meses en una casa de Mallorca y viajó a Inglaterra en busca de que alguien lograra descifrar su autoría y la historia que contaban sus compases. ¿Serán Charlotte y Adam quienes lo logren? ¿O la perderán (y se perderán) en el intento?

No tiene demasiado sentido, pero la música es así. Te sorprende, te atrapa. Te emociona. Como ciertas personas. Como tú.

Personajes muy bien construidos, una prosa preciosa y un argumento que va entre pasado y presente, reconstruyendo la historia de dos personajes que logran robarse el corazón. ¿Qué más se puede pedir? He quedado encantada con Anna Casanovas y con LA PARTITURA, porque sabe dar al lector las dosis necesarias de drama, romance y misterio. Muchas veces yo huía de las novelas románticas porque algunas pecaban de exceso de drama (del que parece casi telenovela), pero en este caso mis temores resultaron infundados: Casanovas nos presenta a dos personajes quebrados, pero con todo un trasfondo detrás, que van superando sus miedos al lado del otro, pero muy especialmente, por sí mismos. Le he cogido cariño especialmente a Adam, porque una frase suya me marcó especialmente: uno debe recuperar las ganas de vivir para volver a amar, pero debe querer vivir por uno mismo, no por el amor alguien más. Adam y Charlotte hace una dupla interesante, compleja, que se complementan el uno al otro. Pero creo yo quién se roba el show es Folie. Tendrá que leer la novela para entender de qué les hablo.

En conclusión, siempre digo que en novela romántica no es tanto el final lo que puede emocionar, sino cómo se cuenta una historia. En el caso de LA PARTITURA la he disfrutado enormemente. Quizás haya alguno que otro pequeño punto en contra (por ahí un personaje que pudo dar más de sí, quizás alguna escena que no terminó de cuadrarme o alguna decisión que no trajo alguna consecuencia esperada), pero en general concluyo recomendando a este par (más Folie, claro) para una lectura más que placentera. Yo iré a seguirle la pista a Anna Casanovas, porque Herbarium - otra de sus novelas - está esperando en mi estantería para ser leída.


Muchas gracias a EDICIONES URANO PERÚ por el ejemplar. 
¡Ha sido un placer conocer (por fin) a Anna Casanovas.

Reseña: Cartas a los perdidos

8 sept 2017

CARTAS A LOS PERDIDOS
Mi puntuación: ★ ★ ★ ★
+ Datos sobre el libro | Lee los primeros capítulos

El dolor emana de cada palabra como una llamarada. 
Ese dolor que te hace escribir cartas a alguien que nunca las va a leer.  Ese dolor que te aísla. 
Ese dolor que puedes asegurar que nadie más ha sentido, jamás

Para Juliet Young, la fotografía siempre fue una parte muy importante de su vida. Su madre fue su modelo a seguir, una mujer que logró saborear el éxito y el reconocimiento antes de morir de forma trágica en un accidente de tránsito. Toda esa admiración que Juliet sentía por ella ahora sólo le ha dejado un vacío inmenso, una lucha a la que ella no quiere sumarse porque sabe que jamás será capaz de volver a tocar una cámara, porque nunca llegará a ser ni la mitad de buena que lo fue ella. Lo único que ahora puede hacer es escribir cartas – llenas de desesperación y anhelo – y dejarlas en su tumba a manera de catarsis. ¿Qué si está yendo demasiado lejos? Cada quién tiene su propia forma de lidiar con el dolor y el de ella lleva también matices de culpa por ser incapaz de dejar que las cosas transcurrieran como debían hacerlo.

Por su parte, Declan Murphy grita problemas por donde se le vea. Cumplir una condena de trabajo comunitario en el cementerio local es solo la menor de sus complicaciones, el verdadero desafío le espera siempre en casa: una madre emocionalmente inestable y un padrastro que se inmiscuye en donde no le llaman. Y no, no es el típico chicho malo (pero guapo) con pasado oscuro, sino que es más el chico normal a quién los rumores pintan peor de lo que debería y que debe lidiar con sus propios problemas (como todos) al que se añade un nuevo: acaba de encontrar una carta en el cementerio y contra toda lógica ha terminado leyéndola. Y lo que es más, incluso ha llegado a responderla, porque la intensidad que destilan las palabras escritas cala demasiado hondo para dejarlas pasar. De esta manera, ambos empiezan una especie de correspondencia anónima, una vía en la cual poder ser honestos sin temor a ser juzgados y la posibilidad de encontrar en el otro una fuente de comprensión. Alternando entre el punto de vista de Declan y Juliet, la historia transcurre a la par que ambos van contando más detalles de sus propias vidas y, sobre todo, dando la posibilidad de abrirse para poder sanar las heridas.

¿No te parece curioso que la gente hable de “perder” a alguien, como si no supieran donde esta? Pero quizás se trate de un significado distinto de “perder”, en el sentido que uno no sabe a dónde se fue

Desde que vi Cartas a los perdidos, supe que había encontrado una historia que llega al corazón, de esas que nos conmueven y nos hacen reflexionar sobre nosotros, sobre quienes nos rodean, sobre la vida misma. Confieso que después de leer la sinopsis estuve bastante confundida: ¿serán quinientas páginas capaces de llenar una historia de manera eficaz, sin alargar (o acortar) innecesariamente la trama? A manera de respuesta, les puedo decir tres cosas con total seguridad: la sinopsis le queda pequeña para todo lo que en realidad abarca este libro; la historia me hizo desear que Cartas a los perdidos tuviese más páginas; y, por último, he amado cada segundo de lectura.

Cartas a los perdidos no es, ni de lejos, la típica historia romántica que podemos encontrar en muchas novelas juveniles. Al contrario, aborda diferentes temáticas y lo hace con fuerza y de forma directa. Se habla de muerte, de culpa y remordimientos. Y no necesariamente es una novela triste y lacrimógena, sino que da espacio para el autodescubrimiento y las segundas oportunidades con otros y, especialmente, con nosotros mismos. Uno de los puntos positivos que he encontrado en la historia es que ambos personajes tienen la misma importancia en el libro. No son personajes creados con la intención de hacer brillar al otro, sino de ambos tener el protagonismo y apoyarse mutuamente. Cabe agregar que tanto Juliet como Declan son personajes con bastantes capas y profundidad en la historia. Sobre los secundarios puedo decir mucho, pero siento que podría entrar mucho en detalles con riesgo de spoiler. Lo que sí les puedo decir, es que hay algunos personajes que van a odiar y otros que amarán, pero sobre todo, les recomendaría que no se dejen llevar por las primeras impresiones. Aun así, puedo afirmar que Rev, el mejor y único amigo de Declan, ha sido mi personaje secundario favorito, un chico que también tiene su propia historia por contar. Con todo esto dicho, me animo a decir que mi parte favorita ha sido descubrir como el dolor y la culpa pueden ser mejores antagonistas que cualquier otro villano de carne y hueso.

A veces pienso que el destino conspira en contra de nosotros. 
O quizás el destino conspira con nosotros

Sobre el estilo de escritura de la autora, tengo que avisar que lo he disfrutado bastante. Cada capítulo empieza con una carta/correo y con el punto de vista del destinatario del mismo. A pesar que se tratan temas que son fuertes y delicados, la historia es bastante fácil de leer gracias a la pluma de Kemmerer. Hubo un momento en el que quería que el libro siguiera y siguiera, pero me he dado cuenta que no hubiese podido disfrutar tanto de esta historia si la hubiesen alargado innecesariamente. Además, el próximo año saldrá un libro dedicado exclusivamente a Rev, por lo cual ahí podremos descubrir más sobre este personaje y cumplir mi sueño de saber un poquito más sobre lo que sucedió con los protagonistas (espero).

El libro me ha hecho reír por momentos, tener un nudo en la garganta con otros, pero sobre todo reflexionar bastante sobre la culpa y el perdón. Creo que es un libro con el que todos se pueden sentir identificados, sea por algo que les ha pasado o que les está pasando. Como he mencionado, se trata de una historia bastante profunda y que va mucho más allá de lo que parece de buenas a primeras, nunca pude dar nada por sentado, cada giro me demostraba que la autora aún tenía mucho más que contarnos. Puedo decirles, con el corazón en la mano, que ha sido una de mis mejores lecturas de este año.

Si no puedo culpar al destino, ¿Quién tiene la culpa?

No quiero terminar esta entrada sin dejar de recomendarles este libro a todos: léanlo y disfrútenlo tanto como yo lo he hecho. Por ahora, yo me iré a seguir esperando a que el libro sobre Rev salga lo antes posible para poder seguir disfrutando de las historias de esta autora. 

5 libros para empezar a leer en inglés

12 jul 2017


La mayoría de nosotros se ha planteado, por lo menos alguna vez en su vida, leer un libro en su idioma original. Vale, sé que no todos los libros son publicados en países de habla inglesa, pero aun cuando no es así, se consigue fácilmente una traducción al inglés. En el caso del español no es tan sencillo. Especialmente si vives en un país como Perú, donde las novedades tardan en llegar o de plano, nunca llegan. Debo admitir que eso ha mejorado en los últimos años, pero eso no evita que se deje de publicar alguna saga y nos quedemos a medias. La lentitud con la que se publica entre libro y libro es otro problema, sobre todo para lectores (como yo), que no puedo aguantar ni medio día sin saber qué pasará después. 

Es por eso que hoy les traigo mi top de 5 libros que recomiendo para empezar a leer en inglés. Primero, me gustaría comentarles algunas cosas de manera general: no necesitas tener un nivel experto de inglés para escoger por primera vez un libro en este idioma; por el contrario, es bastante recomendable que a medida que aprendes inglés complementes con lecturas que te ayudarán a ampliar tu léxico y tener un mejor entendimiento de este. Considero que empezar por libros distópicos o fantásticos no sería lo ideal, puesto que hay ocasiones en las que los términos llegan a ser inventados o bastante rebuscados, lo que dificulta nuestra comprensión y proceso de lectura, mientras buscamos y tratamos de entender lo que acabamos de leer. Es por eso que he seleccionado cinco novelas contemporáneas, puesto que creo que es más sencillo si empezamos leyendo sobre actividades cotidianas y elementos a los que estamos acostumbrados comúnmente (y una pizca de romance, ya saben lo fan que soy de las novelas young adult / new adult). Así que toma lápiz y papel y acompáñame a través de las siguientes recomendaciones. 

1. PAPER PRINCESS, de Erin Watt: Ella Harper es una adolescente de 17 años que después de la muerte de su madre, se ha quedado completamente sola. Esto cambia sorpresivamente cuando llega Callum Royal, un señor que dice ser su tutor legal y la obliga a irse a vivir con él y sus cinco hijos. Aquí, Ella conoce un mundo totalmente distinto, lleno de lujos y dinero, pero también bastante perverso y egoísta. Además, tiene que lidiar con Reed Royal, uno de los hijos de Callum que parece vivir para odiarla, ¿podrá Ella soportar vivir en la mansión Royal o preferirá desistir y volver a su antigua vida donde a duras penas podía sobrevivir?  Vale, sé que esta historia suena bastante jalada de los pelos como para ser tan “normal”, pero les prometo que los términos que usan no son para nada complicados. Además, las autoras (Sí, está escrito a cuatro manos) tienen una pluma tan ligera y cuentan las cosas de manera tan entretenida, que no solo van a leer este libro, sino que van a quererse terminar de un tirón la trilogía completa (y lo digo por experiencia propia).

2. ONE WEEK GIRLFRIEND, de Monica Murphy: Fable Maguire ha aceptado ser la novia temporal de Drew Callahan, pero ¿qué lleva a una chica a aceptar un trato como ese? Con una madre ausente, ella es la responsable por su hermano menor en todos los sentidos. Por ello, cuando Drew le ofrece dinero a cambio fingir ser su novia por una semana, ella ve la oportunidad de hacer algo de dinero fácil. Sin embargo, Fable no tiene en sus planes tener una indudable conexión con Drew, ni tampoco el terrible pasado que él lleva consigo. One week girlfriend es un libro bastante corto, en realidad es el más corto en la lista. Por ello, lo recomiendo mucho, pues te dará la suficiente confianza para seguir adelante. Asimismo, cuenta con uno de esos finales de infarto, que nos hacen comernos las uñas de la desesperación por saber que seguirá. Les aseguro que cuando lo terminen, querrán correr directo al segundo. 

3. ANNA AND THE FRENCH KISS, de Stephanie Perkins: Anna Oliphant es enviada a un internado en Francia, donde no conoce a nadie ni nada del lugar. Aquí conocerá a Étienne St. Clair quien robará su corazón, pero hay un pequeño problema con él: tiene novia. ¿Pasará algo entre Anna y Étienne?  Lo sé, es muy probable que muchos de ustedes ya hayan leído este libro, pero ese no es pretexto para hacer una relectura y que mejor que en su idioma original. Y si aún no has leído esta historia, te estás perdiendo de muchísimo. Es hora de ponerse al día con esta divertida y ágil novela donde uno de los principales ingredientes es el amor, pero también lo es la amistad. AQUÍ puedes leer una reseña más completa. 

4. WAIT FOR YOU, de Jennifer L. Armentrout: Avery Morgansten ha huido de los fatídicos recuerdos que la vienen persiguiendo por cinco años. Muy lejos de casa, ella decide empezar nuevamente en la universidad rodeada de personas desconocidas. Cameron Hamilton es el típico chico que todos adoran, confiado y guapo. Lo que ella no espera es la innegable química que tiene con Cameron. ¿Podrá Avery superar sus peores temores y darle una oportunidad a Cam o preferirá seguir viviendo en su burbuja? Creo que en este punto está de más decirles que amo a J.L.Armentrout con todo mí ser. Por lo mismo, es que no podía dejar de recomendar su faceta en el new adult. La historia es bastante interesante y tenemos pequeños atisbos de lo que sucedió con Avery, pero eso no evita que queramos saber todo lo ocurrido. Además, Cam es un personaje que conquistará tu corazón de principio a fin. ¿Te animas a darle una oportunidad? 

5. FAKE FIANCÉE, de Ilsa Madden-Mills: El primer encuentro entre Max y Sunny no es el más agradable; sin embargo, cada uno tiene ciertos problemas que los hace llegar a una simple solución: Fingir ser novios. La cosa se complica aún más cuando dejan de ser falsa pareja para ser falsa pareja comprometida. Cada uno tiene sus razones para aceptar su parte del trato, pero esto no evita que se comiencen a hacer amigos muy cercanos y que esta cercanía pueda dar lugar a algo más… Soy consciente que esta historia suena bastante similar a una de mis recomendaciones anteriores, pero esta tiene algo especial y único a su modo. Ambos personajes tienen una personalidad extraordinaria y se hacen bastante amigos antes de siquiera poder considerar alguna otra cosa. Pero les contaré un secreto del libro, hay un pequeño misterio respecto a una escena al inicio. No lo van a entender hasta muy avanzada la lectura y cuando sepan toda la verdad, se les va a estrechar el corazón. ¿Curiosos? 
Y estas son mis 5 recomendaciones. ¿Con qué libro empezaste a leer en inglés? Cuéntame en los comentarios tu experiencia leyendo en otra lengua. Por último, me gustaría agregar que si ninguna de las recomendaciones te ha llamado lo suficiente la atención, puedes leer los relatos complementarios que vienen con algunos libros: los populares .5. La mayoría de estas historias son bastante cortas y nos presentan situaciones sencillas y personajes que ya conocemos, por lo que su comprensión también es rápida. Nos vemos en la próxima recomendación.

Reseña: Buscando a Audrey

2 may 2017

Buscando a Audrey
Mi puntuación: ★ ★ ★ ★
+ Datos sobre el libro | Lee los primeros capítulos

A sus catorce años, Audrey ha tomado la decisión de encerrarse en casa, cortar cualquier relación con personas que no sean de su familia y ver la vida a través de unas gafas de sol. A raíz de un episodio bastante traumático en la escuela, le han diagnosticada agorafobia y el solo pensar en socializar logra que le entre una ansiedad que pocas veces había sentido hasta entonces. Pero ya han pasado varios meses y es hora de que Audrey regrese al colegio, que logre continuar con una vida normal y a su terapeuta no se le ocurre mejor idea para ayudarle que decirle que se convierta en una especie de documentadora: si no puede ver a los ojos a las personas, al menos que lo haga a través de una cámara. Así, su tarea consiste en ir filmando el día a día de su (muy) disparatada familia: una madre excéntrica fiel a los tips del Daily Mail, un padre que cree ser más joven de lo que es, un hermano adicto a los videojuegos que sueña con llegar al campeonato mundial... y Linus, el mejor amigo de ese hermano, un chico que no parece rehuir a sus rarezas y que le pone pequeños desafíos para ayudarle a salir de su caparazón. ¿Quién iba a pensar que aún quedaban personas así en ese mundo? Poco a poco Audrey empieza a ir marcando pequeños progresos, hasta que sucede lo más difícil en todo proceso de recuperación: enfrentar de cara el problema. La gran pregunta es, ¿lo logrará?

Si queréis que os diga la verdad, creo que la mayoría de la gente infravalora los ojos. Para empezar, son muy potentes. Tienen alcance. Enfocas la mirada en una persona que está a treinta metros de distancia, entre un montón de gente, y esa persona se da cuenta de que la estas mirando. ¿Qué parte de la anatomía humana puede hacer eso? Es prácticamente un poder paranormal, eso es lo que es.Pero además es que son como torbellinos. Son infinitos. Miras a alguien directamente a los ojos y puede sorberte el alma en un nanosegundo. O por lo menos eso parece. Los ojos de los demás son insondables, y eso es lo que me asusta

Sophie Kinsella, ¡cómo te he extrañado! No es ningún secreto que adoro a esta autora, aunque anteriormente solo había leído (casi) todas sus novelas de chic lit. Tiene una forma muy característica de abordar problemas cotidianos (y no tanto), con un sentido del humor que pocas veces he visto en otros autores: no escribe frases o escenas cómicas gratuitas, sino que lo hace de manera inteligente, a veces incluso con una pizca de cinismo, pero que siempre esconden un poco de verdad detrás de ello. Verla desenvolverse en una novela más juvenil sin perder ese sello tan suyo ha sido una bonita forma de reencontrarse con ella. Esta vez nos lleva a conocer a Audrey y su pequeño gran problema, pero la novela lejos está de centrarse exclusivamente en el bullying o la agorafobia, sino que va sobre Audrey y su forma de enfrentarse a ella. Confieso que cuando un autor abordar un tema psicológico tan complejo suelo ser muy quisquillosa al momento de ver cómo retrata cada uno de los síntomas y Kinsella, nuevamente, se ha ganado mi corazón. Ha hecho un estupendo trabajado dibujando los cimientos de este trastorno, pero aún mejor dándole evolución y describiendo cada pequeño gesto y las sensaciones que todo ello genera en quién lo padece, sin descuidar la personalidad de nuestra protagonista ni su entorno.

Buscando a Audrey es una historia que se lee rápido, pero sin restarle profundidad al tema. Kinsella toma el tiempo necesario para escribir sobre la familia, los amigos, los miedos y temores de una chica de catorce años. Me gusta que no se centre solo en ella y mucho menos en el romance que pueda haber entre sus páginas. Me gusta que retrate las peculiaridades de su familia (las buenas y las malas) y que lo haga en un formato tan curioso como si fuera un guión de cine. La novela alterna entre ello y la prosa y ambos, en conjunto, tiene un resultado bastante interesante: le dan dinamismo a la historia, pero también la pizca de seriedad y drama necesario. Quizás he extrañado un poco más de profundidad en ciertos momentos o (y esta es mi mayor crítica hacia la historia), la explicación del gran misterio que esconde Audrey, el por qué de todo. ¿Se le habrá pasado a Kinsella? ¿O será que quiso centrarse en la importancia de la superación? Cómo sea, me ha dejado un pequeño vacío en el corazón y le ha restado algunos puntos a la historia. 

Tengo la sensación de estar saliendo lentamente de la niebla y fijándome en cosas en las que antes no me fijaba. Lo que me dijo la doctora Sarah es cierto: cuando estas enferma, te obsesionas contigo misma. No ves nada de lo que sucede a tu alrededor

Ahora que lo pienso, acabo de resolver una duda respecto a la novela. Durante un par de días estuve preguntándome por qué se llamaba Buscando a Audrey cuando en realidad... bueno, mejor no cuento mucho porque podría ser spoiler. Basta con decir que el un título no necesariamente debe hacer alusión a toda la historia o a unas pocas páginas. Pero si por ahí lo has leído y te surgió la misma duda, no dejes de mencionarlo en los comentarios. Entonces - y después de tanto palabreo - ¿recomiendo la novela? Claro que sí, porque es Sophie Kinsella (¿ya mencioné que la adoro?) pero sobre todo porque me parece una novela bastante bien logrado. Tiene algunos pequeños fallos, pero no opaca el buen trabajo de documentación, el sentido del humor y sobre todo el sello que tiene la autora al momento de contar historias. 




Reseña: Amor & Gelato

26 abr 2017

Amor & Gelato
Mi puntuación: ★ ★ ★ ★
+ Datos sobre el libro | Lee los primeros capítulos


Italia, el gelato de straciatella y un nuevo comienzo es lo que le espera a Carolina en este viaje. Hace seis meses su madre perdió su lucha contra el cáncer y su último deseo fue que ella, su única hija, fuese a vivir con su padre. El único inconveniente es que Lina nunca ha visto a Howard (es más, apenas acaba de enterarse que él fue quién contribuyó a su creación) y no las tiene todas consigo para mudarse al otro lado del mundo, a una ciudad cuyo idioma apenas maneja. Pero lo hace porque no hay nadie más que pueda acogerla y porque internamente necesita saber por qué su madre tomó la decisión de criarla sola. Y cuando llega ese diario a sus manos, todo empieza a dar un giro de ciento ochenta. No es solo la primera frase ("Tomé la decisión equivocada..."), sino la emoción que desbordan esas páginas. Mientras Lina descubre la historia de su madre, va construyendo la suya propia: con Howard, su padre, en medio de un cementerio de héroes de guerra (¿quién dice que es espeluznante?), con Lorenzo, a quién acaba de conocer y que le presenta nuevos amigos y sobre todo con Italia, la bella Italia, llena de cultura, de hermosos paisajes y de personas especiales. ¿Será capaz de quedarse solo un verano o encontrará las razones que la lleven a escogerla como un nuevo hogar?

Por un instante, pensé en decirle que me sentía como si fuera una isla: por más que estuviera rodeada de personas, (...) Las olas de un océano de sufrimientos me aguardaban a la vuelta de cada esquina.

Gelato, esa es la palabra clave, sin duda lo primero que me llamó de esta novela (es que no pude evitarlo, soy fan del helado en casi todos sus sabores). Había escuchado alguna que otra crítica por ahí, pero en general iba sin saber mucho del trama y sin grandes expectativas, pero lo que me he encontrado en este libro me ha hecho reafirmar de que #Numeral está por convertirse en uno de mis sellos de confianza. Amor y gelato es ternura condensada en trescientas páginas, con un argumento sencillo que conlleva uno o dos misterios, ni muy misteriosos ni muy enredados, lo suficiente para mantener la atención del lector en cada página. Creo yo que lo que hace la diferencia es la pluma de Jenna Evans, dulce, con cierto regusto a nostalgia, pero también con muchas ganas de llevar al lector por Florencia y alrededores. Es así que Italia se convierte en un personaje más de la novela, uno que tiene tanto peso como la protagonista y al que será difícil dejar una vez que se llegue a las últimas páginas.

Hablando de los personajes, tengo que decir que Carolina puede ser un poco especial. Es de esas protagonistas que en un capítulo puedes querer abrazar para confortarla, pero en otros zarandearla por las decisiones apresuradas que toma. A veces peca de ingenua, pero dentro de todo he logrado identificarme con ella, con sus dudas, con esa sensación de no saber a donde se pertenece. Jenna Evans le da bastante peso al tema de la familia, a las relaciones entre padres e hijos y cómo ello influye en la personalidad de cada uno. Me alegra saber que la autora se haya decantado más por ello que por darle más fuerza al romance (que lo hay), porque el amor se puede demostrar en muchas formas y no creo que todo libro juvenil necesite enfocarse en la relación de pareja para poder gustar a los lectores. 

Al parecer, la frase caer rendido a los pies de alguien tiene bastante sentido, porque eso es lo que en verdad ocurre cuando alguien se enamora. No hay remedio alguno para ese sentimiento, simplemente hay que dejarse caer y esperar a que alguien te atrape. Pero, por desgracia, si eso no ocurre, uno puede terminar muy lastimado. Créanme que sé de lo que estoy hablando.

Página a página, través del diario de Hadley (la madre) y de la propia Lina, vamos construyendo Amor & gelato, una novela que va sobre encontrarse a sí misma y cerrar los pequeños cabos sueltos que pudieron existir en el pasado. Sin embargo, no todo es color de rosa y sí hay un par de pegas que tendría que ponerle a esta historia. La primera, que todo ocurre demasiado rápido. Si no me equivoco, toda la novela se desarrolla en apenas cinco días y eso lleva a que, una vez cerrado el libro, nos preguntamos que tan probable sería que alguien 1) encuentre su meta de vida, 2) resuelva los misterios + conflictos y 3) llegue a enamorarse con fuerza. Personalmente me sucedió algo extraño respecto a eso de la temporalidad: durante la lectura apenas era consciente de el número de días que pasaban (quizás porque la autora no lo especifica o quizás porque hace un muy buen trabajo de ambientación que apenas te das cuenta del tiempo que transcurre). Quiero creer que estaba tan inmersa en la historia que no me fijé durante lectura, pero al pensar en frío, una vez terminado, es algo que no cuadra y le resta algunos puntos. Lo segundo tiene relación con las casualidades, las varias casualidad no tan casuales que llevan a cerrar ciertos hilos de la historia. No sé, me parece que Lina lo tuvo muy fácil para averiguar todo lo que logró conociendo apenas a la gente (y nuevamente, en tan poco tiempo). Si sumamos esos dos puntos y lo restamos a las cosas buenas, creo que un 3.8 para esta novela le cae bastante bien.

La gente viene a Italia por muchas pero se queda por dos motivos. el amor y el gelato

En resumen,  Amor & Gelato ha sido un libro bonito. Dulce, familiar, lleno de sentimientos. Triste por momentos, desbordante de alegría por otros; pero sobre todo, capaz de querer viajar junto a Lina a descubrir Italia junto a ella y su nueva familia.


Gracias a Distribuidora Inca por el ejemplar

Reseña: Sol tan lejos

11 abr 2017


Sol tan lejos
+ Datos sobre el libro | Lee los primeros capítulos



Corre el año 2000 y Sol, como muchas chicas de su edad, acaba de terminar el primer año de universidad. Tiene muy buenas notas, unos abuelos cariñosos y un chico, e Che, que la quiere demasiado. Su vida tranquila y casi rutinaria empieza a dar un vuelco con la llegada de las vacaciones, ese espacio de tiempo en el que algunos deciden llevar cursos o simplemente desconectarse de todo. Esta vez, Sol escoge lo segundo, pero decide ir un poco más allá: Valentina, una amiga de la infancia le ha invitado a Andahuaylas con su familia, un lugar donde reina la tranquilidad, el campo, pero también el trabajo comunal. Es ahí donde conoce a un grupo bastante particular: un par de muchachos que recogen testimonios y denuncias de la sierra sur del Perú, especialmente violaciones sobre los derechos humanos. Trabajan para una ONG que está recabando datos sobre el Conflicto Armado Interno y al enterarse que Sol se maneja bien con la cámara la incluyen en su grupo. A partir de ahí, Ayacucho, Cusco y Apurímac serán sus próximos destinos, lugares donde la ola de terrorismo golpeó con fuerza y donde deben desenterrar historias dolorosas, crudas, que marcaron a muchas familias y poblaciones. 

Sol tan lejos es el ultimo libro de Jorge Eslava, escritor y educador peruano al que le he seguido la pista a través de libros como La loca de las bolsas, Templado y el Capitán Centella. Sí, la mayoría para un público muy juvenil y muchos de ellos leídos en mi época escolar. Cuando supe que había publicado con Nube de Tinta - un sello que me gusta mucho - decidí que no podía dejarlo pasar, sobre todo por la premisa que toca: pocas veces he visto literatura juvenil, ambientada en Perú, que aborde el tema del Conflicto Armado y el terrorismo. Es un tema delicado, pero que debe abordarse con jóvenes y adultos, y hacerlo en forma de literatura, junto a una protagonista como Sol me resultó una idea bastante atractiva. El problema es que no fue suficiente, quizás me esperaba mucho más de la historia. De las ciento y pocas páginas, son las últimas cuarenta las que realmente captan la atención del lector y llevan directamente al tema que promete su sinopsis.

La novela se divide en dos partes y un intermedio, donde la primera es básicamente el contexto. Soy consciente de que para conectar con un personaje - sobre todo si se trata de un protagonista - es necesario darle un trasfondo y construirlo de a pocos, pero teniendo en cuenta la longitud de la novela, creo que varias páginas menos a esa primera parte y varias más a la segunda le hubieran venido muy bien. Los flashabacks del primer acto tampoco terminaron de convencerme, resultaban confusos por momentos y ocurrió que varias veces no sabía si estaba en el recuerdo o en el presente. Eso sí, quiero destacar un punto muy a favor, que es la buena ambientación de la historia (particularmente de la segunda mitad). Eslava logra recrear - con una pluma sencilla y directa - ese ambiente de la sierra, tan maravilloso y lleno de costumbres, de festividades, de canciones propias del lugar. Fue bonito, aunque sea por una páginas, viajar otra vez a Ayacucho, a Cusco y casi sentir el aire fresco de cada pueblo y ciudad.

Más allá del último giro argumental que tuvo la historia, mi pequeño conflicto con la novela es Sol y sus decisiones. Entiendo que para construir la segunda parte era necesario que ella decidiera embarcarse junto a la ONG, pero no me termino de creer que aceptara de un día para otro, sin conocer mucho del tema, habiendo conocido a los muchachos apenas un día antes y solo por unas horas mientras pasaba el rato en una discoteca. Ni hoy en día ni en el 2000, creo que la seguridad de cada uno va por encima de todo, aún cuando se tratara de una organización seria (de la que más adelante se saben algunos detalles, pero no en el momento de la decisión). Además, ¿contratar a una fotógrafa aficionada cuando el equipo estaba compuesto por profesionales? No digo que no tuviera talento, pero me genera dudas. Y finalmente, ¿Sol aprendió lo que faltaba en apenas pocos días y a través de manuales y un par de charlas? Vale, quizás ya me estoy poniendo muy quisquillosa, pero son cosas que me chirrían mucho. Sea como fuere, y si logran pasar por alto esas cuestiones, creo que la novela se disfruta y mantiene cierta intriga. Pudo ser mejor, claro que sí, y me hubiera gustado que explotaran más la segunda parte. Pero de momento entretiene y espero que dé pie a más historias ambientadas en el contexto.


Reseña: Dulce perdón

23 mar 2017

Dulce perdón
Mi puntuación: ★ ★ ★
+ Datos sobre el libro | Lee los primeros capítulos

La gente guarda secretos por dos razones: para protegerse a sí misma o para proteger a los demás

Hannah Farr podría ser el perfecto ejemplo de una mujer con la vida soñada: conduce su propio programa de televisión en Nueva Orleans y tiene el cariño de sus muchos seguidores. Económicamente no le va mal y en cuanto a lo personal, cuenta con un novio respetado como alcalde de la ciudad. Quizás nunca se hubiera cuestionado nada de lo que había logrado en sus treinta y pocos años de vida si cierto sobre no hubiese llegado a sus manos. Contenía una nota y dos piedras, pero fueron suficientes para empezar a desbaratar lo que hasta entonces creía que era una vida perfecta. Fiona Knowles es la autora de esa carta, una mujer con la que compartió salón de clases en la escuela y ahora viaja por el país predicando sobre las Piedras del Perdón. La idea es sencilla: cada carta incluye dos guijarros y se le pide al destinatario dos cosas. Una es que perdone a la persona que se la envía. Y la otra, que a su vez pida perdón a alguien a quién hizo daño a lo largo de toda su vida. El problema es que Hannah no cree en esa cadena del perdón y tampoco está segura de que haya alguien a quién deba decir algo más que un "lo siento". Pero todo cambia cuando los índices de audiencia de su programa empiecen a bajar y necesite una medida desesperada. ¿Quizás invitar a Fiona Knowles sea una buena opción? ¿O quizás ese será un primer paso para quitar cada una de las capaz que envuelve la coraza de Hannah? 

Los humanos tenemos una característica maravillosa, la capacidad de cambiar de opinión y oh cuánto poder nos da esto

Lori Nelson Spielman me ha vuelto a sorprender. Conocí a la autora con Mi lista de deseos, una novela que sigue el mismo estilo de Dulce Perdón y que ofrece mucho más de lo que uno espera. Por la sinopsis y la portada uno puede llegar a creer que se trata de algo de chic-lit (o incluso alguna novela de autosuperación), pero nada más lejos de la realidad. Lo cierto es que uno empieza este libro con una idea, pero al llegar a las últimas páginas se cae en cuenta que el rumbo que ha tomado la historia es otro. La Cadena del Perdón es la excusa que iniciará todo, lo que llevará a Hannah a tomar varias decisiones y quitarse la venda de los ojos. No solo su programa está en juego, sino su propia estabilidad emocional. No es sólo el ráting o que alguien amenace con quitarle el puesto, sino también que empieza a darse cuenta que su relación con su novio no es tan maravillosa como pensaba. Si no presenta una idea innovadora que suba los índices de audiencia le quedan los días contados, pero ser ella la protagonista de una historia de Perdón es algo que nunca imaginó. Sobre todo porque eso implica desenterrar sus propias memorias, buscar a una madre que escogió quedarse con una pareja en lugar de con su hija y afrontar de una vez por todas aquel hecho que marcó su adolescencia y la llevó a ser quién es ahora.

No encontraras tu futuro hasta que te reconcilies con tu pasado

Fiel a su estilo, Lori Nelson Spielman no devela todas sus cartas desde las primeras páginas. Ella es de esas autoras a la que les gusta construir su historia de a poquito, revelando solo cuando es necesario y utilizando flashabacks para darle intensidad al momento. Lo cierto es que su prosa es directa, si muchas florituras, pero con un ritmo que se mantiene estable a través de las páginas. Dulce perdón es como una cebolla, en la que el lector empieza a descubrir lo que verdaderamente se cuece con cada capítulo que pasa. Y Hannah, como protagonista, es bastante aceptable. Tiene sus momentos melodramáticos e incluso hay ocasiones en la que tiende a victimizarse, pero al conocer la situación que la lleva a ser como es todo empieza a encajar. Uno como lector siente el deseo de entrar en la historia, gritarle unas cuantas cosas y quizás hacerle tomar decisiones que podría evitar meteduras de pata pero... ¿qué clase de ser humano no comete errores? ¿Cómo aprender si nunca te has equivocado? Me alegra decir que esos momentos de frustración lectora se vieron recompensados posteriormente, cuando uno ve la evolución del personaje, los cambios que le llevan a ser una mejor Hannah Farr. ¿Qué si la historia tiene algo de romance? Sí algunas pequeñas pinceladas, lo justo para aderezar el argumento sin necesidad de resultar demasiado edulcorado. 

Creo yo que mi único conflicto con esta historia es el final, el último gran giro que toma la novela y que desemboca en pequeñas subtramas que no han terminado del todo. La autora se atreve a tocar un tema delicado y espinoso - ¿pedofilia? ¿abuso sexual? lo dejo a criterio de los lectores - pero lo aborda de manera superficial, sin la fuerza ni la contundencia necesaria que la historia merecía. Algo entre sí y no, que resulta ser un gris poco creíble y que puede resultar chocante para algunos lectores (si resulta cierto) o dramáticamente ridículo (si es que no). Pero la autora se lava las manos y lo deja ahí, dejando también cierto regusto agridulce. 

En conclusión, me remito a mis anteriores palabras y vuelvo a decir que Dulce perdón en el buen sentido y en el no tan bueno. Aborda distintos temas y lo hace con soltura, desde las relaciones familiares, románticas e incluso laborales. Profundiza en el vínculo entre madre e hija y sobretodo, nos da un increíble tour por la pirámide social dentro de los medios de comunicación y los tejemanejes que ahí se cuecen. El giro final quizás sea el punto débil de la historia, pero salvando eso, no hay duda de que se disfruta.



Reseña: Los nombres prestados

1 feb 2017

Los nombres prestados
Mi puntuación: ★ ★ ★
+ Datos sobre el libro | Lee los primeros capítulos

Un libro viejo y ocho cartas encontradas entre las pertenencias de su abuelo cambiaron por completo la vida de Nina Nowak. Mientras el anciano cuenta los días que le quedan antes de partir de este mundo, Nina sabe que hay una historia que no ha salido a la luz, una que habla de guerra, de humillación, de pérdidas y de dolor. Ese libro es la llave maestra, y lo que viene a continuación es una historia como la de muchos otros judíos que tuvieron que soportar el régimen nazi, que tuvieron que aferrarse desesperadamente a la vida y elegir salvarse a sí mismos. Algunos, como Pedro Nowak, lo consiguieron. Otros no, pero su voz perdurará a través de historias como esta. 

Nube de Tinta y la Segunda Guerra Mundial hacían de este libro una pequeña luminaria en las estanterías. La primera, por ser un sello que sabe regalarnos buenas historias, de esas que guardan un significado y llegan al corazón. Lo segundo, por ser una de mis temáticas preferidas de toda la vida, aunque suene a cliché y pese que de antemano uno sabe que no se persigue un final feliz. Los nombres prestados tenía todo para llegar a catalogarse como uno de mis grandes recomendados, pero me temo que quedó en la lista de "me gustó, pero pudo ser mejor". La historia llama la atención y la forma en que se conectan el presente con el pasado, Argentina con Polonia, las propias vidas de Nina y de su abuelo es una pequeña telaraña que se sostiene por distintos puntos, por la historia de cuatro personas a las que el destino quiso unir en las circunstancias más crudas de la guerra.

Todos tratábamos de vivir pero la mayoría se iba muriendo. Eso pasaba, la gente se moría por cualquier cosa, de capricho se morían, se hicieron expertos en eso de morirse. Esto es algo que les pasó a todos o que les pasó a los judíos

Revisando en Internet caí en cuenta de que Los nombres prestados es uno de los primeros títulos que Nube de Tinta sacó especialmente para Argentina (y eso explicaría por qué apenas lo he visto en librerías peruanas). Verónica Sukaczer, la autora, busca realizar una reflexión acerca de la identidad y la importancia de la historia familiar, llevándonos a través de los ojos de Pedro Nowak a los güetos judíos, a los campos de concentración, a los días en los que tomar una pequeña decisión podría decidir la supervivencia o la muerte. Cada capítulo está narrado por un personaje, una historia diferente que se entrelaza con la de Nowak y nos da la respuesta final, ¿qué ocurrió en Auschwitz y cómo es que los Nowak lograron escapar a Argentina? Pero sobre todo, ¿cómo impacta ello en la historia familiar, y muy especialmente en Nina? En menos de doscientas páginas asistimos a una de las muchas historias de los supervivientes del Holocausto judío. Es ficción, sí, pero no por ello deja de ser intensa, de contagiar las emociones que viven los personajes. Hay desesperación, hay pérdida, hay sensación de impotencia. Pero también amistad, amor y un rayo de esperanza. Y la novela hubiera sido aún más memorable si hubiese prescindido de algunos detalles y cuidado otros más importantes.

Pero entonces, ¿qué es lo que no me gustó? La respuesta es sencilla: la narración. Normalmente no suelo hacerme problemas con una traducción al español de España o de Latinoamérica (digamos que tanto leer lo uno y lo otro ya me he acostumbrado), pero con los modismos argentinos no logro reconciliarme. Si Los nombres prestados fuera una historia ambientada en la actualidad, con personajes que han nacido o pasado muchos años en el territorio argentino podría comprenderlo... pero para mí este no es el caso. Quizás suena a capricho mío, quizás no sea más que una manía. Pero lo cierto es que en algo influyó mientras leía y de alguna forma no lograba que me concentrara del todo en la historia. Eso y el hecho de que le faltara más desarrollo fueron dos puntos que me jugaron un poco en contra: la premisa era buena, pero muchos detalles quedaron en el tintero. No sé si fue la intención de la autora, pero a mí me ha quedado la sensación que que pudo ser mucho mejor.


August & yo: tres historias cortas del universo de Wonder

20 dic 2016


La lección de August - como casi todos los títulos de Nube de Tinta - guarda en su interior una historia más intensa de lo que parece a simple vista. Auggie Pullman es un niño de diez años que ha nacido con una malformación craneofacial, pero lejos de dejar que aquello limite su vida, este pequeño protagonista busca enfrentar sus problemas con buen humor y un sentido de optimismo que muchos quisiéramos tener. Tiene sus momentos difíciles, como todos, pero es la forma en que ve la vida lo que realmente termina sorprendiendo al lector. Y si bien es cierto que él es el indiscutible protagonista, a lo largo de su historia hacen presencia algunos secundarios - como Charlotte, Julian o Christopher - que dejan su granito de arena para construir esta bonita historia que nos regala R. J. Palacio. Cuando me enteré que ellos tendrían también un momento de estelaridad es sus respectivos relatos cortos surgió el inevitable momento de incertidumbre: ¿es realmente necesario tres (aunque pequeñas) novelas más? ¿estarán a la altura de su predecesor o borrarán el buen recuerdo que tengo de él? En las líneas que siguen, yo misma respondo a esas preguntas.

Casi dos años después y con Charlotte tiene la palabra regresamos a la vida de nuestros personajes, pero a través de los ojos de la dulce, rubia y espontánea Charlotte, elegida para ser la "amiga de bienvenida" de Auggie. Ella sueña con ser escogida para el número estrella en la ceremonia de la escuela y que nos cuenta su día a día con sus amigas y las dificultades que tiene que enfrentar para conseguir su meta. Si bien es cierto que esta nueva novela actúa de complemento, su historia no se entreteje tanto (o al menos, no tanto como quisiera) con la de August, aunque si cobra una mayor relevancia cuando llega el episodio de "los bandos" y los chicos de la escuela deciden ponerse al lado o en contra del pequeño Pullman. Como siempre, la pluma sencilla, carismática y realista de la autora brilla con luz propia y hace de esta pequeña novela una historia que deja con una sonrisa en los labios. 
No podemos ser amigos solo cuando nos conviene. Las mejores amistades a veces nos cuestan un poco más de esfuerzo. 
Cuando empecé La historia de Julian nunca se me pasó por la cabeza que sería este relato el que se convertiría en mi favorito de las tres novelas cortas. Más allá de la enseñanza que nos deja - que los villanos no siempre son los malos y que juzgar a alguien por su apariencia física es un error del que puedes arrepentirte - hay un par de capítulos que calaron profundamente en mí. Si han leído La lección de August sabrán que Julian es el antagonista, el chico malo que pone a la escuela en contra de Auggie y que siempre está menospreciándolo. En esta historia conocemos el porqué de sus acciones, pero sobretodo asistimos a un momento muy particular: una conversación que tiene con su grandmère, que empieza siendo un momento más, pero termina convirtiéndose en el mejor de toda la historia. Qué escena tan profunda, tan intensa, de aquellas que marcan a los personajes y al lector. No quiero adelantar mucho, solo diré que si tuviera que elegir un solo libro de estos tres, elegiría a Julian por encima de todas las cosas.
Las cosas que nos ocurren, incluso las malas, pueden enseñarnos algo sobre nosotros mismos.
Finalmente, El juego de Christopher viene a cerrar este bonito universo de relatos cortos con una historia donde le mejor amigo de August es el protagonista. Aquí veremos otra perspectiva de la historia, aquellos momentos fugaces - como la llegada de una nueva mascota, la separación y el reencuentro de amigos - que vimos en la novela principal. Por supuesto, Christopher tiene su propia historia que contar, pero no deja de estar ligada a la de August (por algo sus madres son mejores amigas y ambos niños nacieron con pocos días de diferencia). Con esta historia R. J. Palacio cierra el universo de Wonder con una lección sutil, pero firme: que las amistades - las buenas y duraderas - requieren un compromiso de nuestra parte, pero todo el tiempo invertido tiene su recompensa, porque son esas amistades las que nos llenan como personas.

En resumen, ha sido maravilloso regresar y despedir el mundo que la autora ha creado con estas tres historias cortas. Quiero destacar esa capacidad que tiene R.J. Palacio para entrar en la mente de un niño y expresarse a través de sus palabras, con ternura, inocencia, pero también de forma muy realista. Ella se toma su tiempo para hablar de sus protagonistas, pero también le da espacio a temas como la amistad, la familia, y el amor. No hay duda de que seguiré leyendo otras novelas suyas, creo que es una autora a la que vale la pena seguirle la pista.

Reseña: Flores en el ático

9 nov 2016

Flores en el ático
Serie Dollanganger (1 de 5)
+ Datos sobre el libro | Lee los primeros capítulos

En 1957 los Dollanganger eran los Muñecos de Dresde, el ejemplo de familia perfecta: una madre amorosa, un padre trabajador y cuatro maravillosos hijos rubísimos que vivían cómodamente en una casa en la que no faltaba nada. Pero la vida suele ser caprichosa y un día el padre fallece en un accidente, dejando a unos niños huérfanos y a una esposa, Corrine, en una situación tortuosa. Las deudas que acumularon se le vienen encima y el dinero que les queda no les basta para seguir manteniendo su ritmo de vida. La última opción a la que recurre - una opción desesperada - es acudir a sus padres, con quienes no ha tenido contacto desde que huyó de casa hace muchos años. La señora Foxworth, la despiadada abuela de los niños, acepta alojarlos en su mansión con una condición: que Corrine se gane nuevamente el afecto de su padre, pero para ello tendrá que mantener a los niños escondidos en el desván. Los dos mayores - Christopher y Cathy - comprenden más o menos la situación, pero son los pequeños quienes más demandan la presencia de su madre. Día tras día los niños se levantan con la esperanza de poder volver a ver la luz del sol, de sentir el aire fresco en el rostro, pero día tras día la abuela llega a proveerles la comida y someterlos a sus muchas y severas reglas que amenazan con quebrar sus jóvenes espíritus. 

Daba gusto saber que la vida feliz continuaba existiendo todavía al otro lado de nuestra puerta cerrada

Advertencia: no creo que Flores en el ático sea para todo tipo de lectores. No obstante, eso no va a hacer que deje de recomendarlo (todo lo contrario), porque soy de la idea de que es importante dejarse llevar por la historia antes de juzgarla, conocer a Cathy - nuestra narradora de doce años - y dejar que ella nos guíe a lo largo de una novela perturbadora, macabra e impactante, pero maravillosamente bien hilvanada, coherente e intensa. Tratar de ponerse en la piel de Christopher, que al ser el mayor queda a cargo de los niños y comprender por un momento a los gemelos Carrie y Cody, que a sus dos años necesitan de una figura materna a su lado. Los primeros capítulos nos presentan un panorama frío y cargado de angustia, pero lo que sigue a continuación promete destrozarnos de a poquitos el corazón.

No hay duda de que V. C. Andrews ha creado una novela redonda. Al margen de que puedas o no empatizar con los personajes o estar de acuerdo con las decisiones que toman, creo yo que ha hecho un estupendo trabajo retratando el paso del tiempo, la crueldad humana, los anhelos y cómo la mente de unos niños dan paso a la de unos jóvenes, obligados a madurar por las circunstancias y privados de muchas experiencias. ¿Cuáles son las consecuencias de vivir semanas (o quizás años) viendo las únicas cuatro paredes de un desván? ¿Qué efecto tiene en su forma de ser las reglas que una fanática religiosa les impone sin mayor explicación? La autora nos va desgranando cada uno de los aspectos de esta historia, con paciencia, con una prosa descriptiva y muy bien documentada. ¡Y qué giros argumentales! Mientras el lector va construyendo la historia en su mente, mientras va tomando preferencia por uno u otro personaje, cuando todo parece estar dicho... viene Andrews a desbaratarnos todos los esquemas, dejarnos anonadados y llevarnos a pensar qué más puede suceder en Flores en el ático... y si los pequeños Dollanganger como el propio lector serán capaces de soportarlo. 

Nuestros días en la Tierra están contados; así es la vida, desde mismo momento en que nacemos.
Decían que Flores en el ático era una novela fuera de lo común, pero creo yo que va más allá de eso. No es tanto la trama (que lo hizo) ni los personajes (con los que uno llega a encariñarse) los que más me llamaron la atención, sino el cuidado que le ha puesto la autora al momento de construir la psicología de cada uno de ellos, la transición entre la madurez física y psicológica. Niños, jóvenes y adultos, todos tienen una personalidad marcada y enriquecen muchísimo esta historia. Todos, con las decisiones que toman, con lo que dicen y muy especialmente nuestra narradora llevan a que esta historia sea una montaña rusa de emociones, una de esas en las que una vez que te embarcas es imposible bajar. Toma impulso con el prólogo, va in crescendo y finalmente nos presenta un desenlace arrollador, incierto, en el que uno tienen que ir de inmediato a por la siguiente entrega. Son cinco tomos, lo sé, y aunque pueda parecer mucho para algunos para mí me va a quedar corto. 

Espero que me perdonen por no ser capaz de decir más sobre esta maravillosa novela, pero contar algún otro detalle sería un terrible spoiler. Si ya han escuchado de sus adaptaciones no hay pierde aventurándose con la novela de papel. Y si nunca han oído hablar de ella, absténganse de buscar la sinopsis (hay algunas muy reveladoras) y déjense llevar por la prosa de Andrews. Lo vale totalmente.

Reseña: Emmy & Oliver

7 nov 2016

Emmy & Oliver
Libro autoconclusivo
+ Datos sobre el libro | Lee los primeros capítulos

Oliver desapareció después de la escuela un viernes por la tarde, allí cuando estábamos en segundo curso y las cosas pequeñas parecían muy importantes y las cosas importantes, muy pequeñas...

Emmy y Oliver estaban destinados a ser los mejores amigos por siempre: vivían en casas contiguas, iban al mismo colegio y sus padres también eran amigos. Pero Oliver desapareció - o mejor dicho, fue secuestrado por su padre - y nunca más se volvió a saber de él, dejando un vacío en el pueblo y en corazón de quienes lo conocían. Diez años después regresa, siendo un chico muy distinto al niño de entonces: callado, introvertido y poco sociable.... y Emmy no sabe cómo reaccionar. ¿Debería acercarse a él y tratar de retomar su amistad, buscar llenar ese vacío de muchos años? ¿O debería darle espacio para que pueda adaptarse nuevamente y no sentirse hostigado por ella, por el pueblo e incluso la prensa? 

Cuanto más amas a alguien, más dolor tienes cuando se va, y tal vez ese punto medio es lo que duele más, cuando lo puedes ver y todavía sientes que no estás lo suficientemente cerca. Tan cerca, tan lejos.

Hace unos días les comentaba que #Numeral había llegado a Perú y tuve la suerte de estar en la presentación oficial en Lima. Previamente había leído Emmy & Oliver y estaba con algo de sentimientos encontrados, no solo por el tema que aborda, sino por la manera de hacerlo. Mientras Emmy continuó su vida junto a sus padres y sus amigos, Oliver vivió en Nueva York alejado de otros niños de su edad y creyendo que su madre lo había abandonado. Legalmente fue un secuestro, pero él no lo siente así. Ahora que ha regresado, el mundo está empeñado en tratarle como una víctima, en perseguir a su padre para llevarle a juicio. Es en medio de todo este barullo que (re)conoce a Emmy, esa pequeña niña que formaba su círculo de amigos de la infancia y que hoy quiere ayudarle a integrarse nuevamente a la comunidad, a recuperar a sus antiguos amigos y sobretodo, a sentirse nuevamente parte de una familia. 

A veces, las cosas que las personas no dicen son más fuertes que las palabras que salen de sus bocas

Emmy es nuestra protagonista y aunque como personaje me ha gustado, como narradora no he terminado de conectar con ella. Sí, sé que tampoco tiene las cosas fáciles: luego del secuestro sus padres empezaron a ser muy sobreprotectores y eso poco a poco ha ido incrementando la sensación de ahogo en su propia casa. Los quiere mucho, claro que sí, pero quisiera que confíen un poco más en ella, que le dejen tomar decisiones, equivocarse e intentar una vez más. Cuando se encuentra nuevamente con Oliver siente que de alguna manera se complementan, que juntos pueden ayudarse para superar sus problemas...y eso, casi sin querer, va dando paso al lado romántico de esta historia. Sin embargo - y aunque la portada parezca mucho más dulce y romántica - Emmy & Oliver tiene  más por ofrecer. Tener un personaje víctima de secuestro no es algo que se pueda tomar a la ligera y es ahí donde viene mi conflicto. Me hubiera encantado que en lugar de un solo narrador hubiesen dos, que la voz de Oliver también se escuchara en esta novela. Siento que enriquecería muchísimo la historia y sobre todo le daría una mayor complejidad. ¿Qué pasó en esos diez años en Nueva York y en qué modo afectó a Oliver? ¿Qué le llevó a tomar la decisión de escapar y regresar a su pueblo? Conocemos algunas de las respuestas a través de los ojos de Emmy, pero siempre tenía la sensación de que quedaba algo más en el tintero. 

Si algo quiero destacar de Emmy & Oliver es que tiene un poco de todo en las dosis justas. Una pizca de drama como todo young adult. Momentos de comedia de la mano de dos secundarios que no se quedan en un segundo plano y algo de romance para aderezar la mezcla. Pero sobre todo, que no cae el los típicos clichés de literatura juvenil. Aquí tenemos una familia siempre presente: padres que se preocupan (y lo demuestran), hermanos que necesitan de su compañía. Amigos que están ahí y no desaparece en cuanto la protagonista consigue novio y un escenario bonito - muy veraniego - que se complementa con la historia. En resumen, Emmy & Oliver ha sido una bonita apuesta por parte de #Numeral, una forma de comenzar con buen pie. Eso sí, estoy segura de que se vendrán muchas novelas más, quizás aún mejores que esta.


Gracias a Distribuidora Inca por el ejemplar. Ha sido bonito conocer #Numeral
 de la mano de estos dos títulos (y pronto se vienen más) 

Reseña: Dos chicos besándose

28 oct 2016

Dos chicos besándose
+ Datos sobre el libro | Lee los primeros capítulos

A sus diecisiete años, Harry y Craig están a punto de embarcarse en una aventura que va a cambiarlo todo en sus vidas: quieren romper el récord mundial del beso más largo, pero también quieren mostrarle a la sociedad que dos chicos besándose son tan iguales como cualquier otra pareja. 

Treinta y dos horas pueden ser mucho o poco tiempo, pero son las horas que tienen para lograr su cometido. Y mientras es reloj va contando los minutos, mientras ellos mismos empiezan a ser conscientes de la importancia de su decisión, jóvenes y no tan jóvenes se van uniendo (o no) a su causa. Algunos de curiosos, otros para mostrarse en contra. Unos para mostrar su apoyo y otros para ser meros espectadores. Puede que Harry y Craig sean los protagonistas, pero otras voces se van incorporando a este relato: chicos que empiezan a lidiar con su sexualidad, con las ganas de contárselo al mundo y buscar ser felices mostrándose tal y como son. Dos chicos besándose es eso justamente: la historia de dos jóvenes que buscan igualdad, esperanza y aceptación para todos, sin importar la orientación, el género o la raza.

La libertad no es solamente votar, casarse y besarse en la playa. La libertad también tiene que ver con lo que te permites hacer.

Las novelas de temática LGBT poco a poco se ha ido haciendo un espacio dentro de la literatura juvenil y da gusto ver que se está dejando de considerar un tema tabú para pasar a hablar de ello de manera abierta. No creo que este tipo de libros busquen convencer o no el aceptar la homosexualidad, sino acercarnos a una realidad que puede ser distinta o no a la nuestra, pero que sin duda se vive de manera diferente, porque cada persona es un mundo, tiene una forma distinta de ver y enfrentar la vida. En Dos chicos besándose tenemos a Harry y a Craig como protagonistas y mientras Levithan nos cuenta su historia (el conocerse, el primer beso, los momentos difíciles) al son de un reloj que va en cuenta atrás, conocemos también a Cooper, a Neil, a Peter, a Avery y a Ryan, maravillosos secundarios que aportan su punto de vista a la historia, pero que además nos llevan a conocer sus propias realidades, sus temores, los abusos que sufren por ser gays.... y también el apoyo que reciben de personas que se niegan a rechazarlos en plena década de los noventa. Levithan no quiere buenos ni malos en su historia: él quiere plantearnos una situación y sus diferentes ángulos y que sea el propio lector quién tome decisiones. 

Pasamos tantos minutos, horas y días sin valorar la vida, sin sentirla demasiado, dejando que transcurra. Pero luego hay momentos como este en que la vivacidad de la vida es cristalina, palpable, innegable. Es la boya final a la que aferrarse cuando uno se está ahogando. Es la salvación

Había leído antes a David Levithan en Wil Grayson, Will Grayson y Cuaderno para dos y me pareció un escritor interesante, de esos a los que vale la pena seguirles la pista. Pero es con Dos chicos besándose donde realmente se luce, donde es capaz de llegar al corazón del lector a través de una historia que parte de una premisa sencilla, pero que va profundizando con el pasar de las páginas y la anexión de personajes. La fuerza de su voz - de su pluma - es algo realmente maravilloso: con sencillez, casi como poesía, pero sin perder ni un ápice de sinceridad nos va narrando una historia desde el pasado, una historia de personas que ya no existen, pero que han querido dejar su huella en este mundo.

Existe lo repentino y lo ineludible. Y en el medio, está la vida

Sé que va sonar muy fangirl y puede que deje de ser objetiva, pero dudo mucho que una novela LGTB vuelva a gustarme tanto como esta. Has dejado la valla muy alta, Levithan, y creo que solo tú podrías superarte. Soy consciente de que más que una reseña esto es un mini compendio de frases y alabanzas pero... ¿qué puedo hacer al respecto? Siempre se me presenta un dilema con los libros a los que suelo ponerle cinco estrellas: es muy difícil contar mucho (no vaya a ser spoiler) y es más difícil aún no decir más que cosas buenas. Dos chicos besándose se merece todas las buenas críticas que pueda tener y a todas ellas les doy la razón. Es una novela conmovedora recomendada para todo tipo de público: puede que sientas más afinidad con algún personaje o tema de los que se abordan, pero si de algo estoy segura, es que esta novela no deja indiferente a nadie. Léanlo y disfrútenlo, cada una de sus páginas vale muchísimo la pena. 


Infinitas gracias a Distribuidora Inca por permitirme conocer esta historia, 
una de las mejores que he tenido la suerte de conocer este año. 

Síguenos la pista en Instagram: @palabrasqv

© Palabras que vuelan | Libros & literatura. Design by FCD.